El planeta perdió el 60% de sus animales salvajes en menos de 50 años: WWF

A pesar de los preocupantes indicadores, el informe de la WWF también reporta un aumento en la población de especies protegidas, como gorilas y delfines.

El más reciente reporte del Fondo Mundial para la Naturaleza (World Wildlife Fund por sus siglas en inglés) es un terrible recordatorio del impacto de la humanidad en el modo de vida natural. Y es que, al evaluar el comportamiento de 16,704 poblaciones de más de 4,000 especies de animales vertebrados, la WWF advirtió que las poblaciones globales de mamíferos, pájaros, aves, reptiles y anfibios declinaron un 60% en promedio entre 1970 y 2014.

Las pérdidas animales más fuertes se concentraron en Centro y Sudamérica, donde la población de vertebrados declinó en 89% desde 1970; así como en los peces de agua dulce, que disminuyeron en un 83%. La tasa de extinción de vertebrados es entre 100 y 1000 veces más alta de lo que sería sin la presión de los humanos. Este informe también indica que la Tierra ha perdido cerca de la mitad de sus arrecifes de coral en los últimos 30 años, y 20% de la selva del Amazonas ha desaparecido en tan sólo 50 años.

Tasa de descenso de especies vertebradas de 1970 a 2014 (WWF)

El presidente y director general de la WWF, Carter Roberts, afirma que “los sistemas naturales esenciales para nuestra supervivencia (bosques, océanos y ríos) siguen en descenso. La vida salvaje alrededor del mundo continúa declinando”.

El reporte Living Planet 2018 indica que las especies animales amenazadas están directamente vinculadas a actividades humanas, como pérdida de hábitat como consecuencia de la explotación de bosques y selvas, pesca excesiva y degradación de mares y ríos como efecto del calentamiento global. 

 

No todo está perdido

Según las estimaciones del LPR 2018, la naturaleza provee servicios estimados en 125 millones de millones de dólares anuales (o 125 billones), además de asegurar la provisión de aire limpio, agua potable, comida, energía, medicamentos, etc. Parece extraño traducir la naturaleza a valores monetarios, pero tal vez de esa forma los gobiernos y empresas puedan estimar la importancia de todo lo que la naturaleza nos brinda.

El reporte también enfatiza que, gracias a los esfuerzos de conservación, las poblaciones de animales en peligro, como gorilas de montaña, pandas gigantes y delfines del río Mekong, han aumentado. Esto demuestra que los esfuerzos de conservación no son en vano, y la WWF hace un llamado a gobiernos, empresas e individuos a proteger y restaurar la diversidad global de especies, como parte de retos globales como los Objetivos de Desarrollo Sostenible, el Acuerdo de París (sobre la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero) y la Convención sobre la Diversidad Biológica 2050.

A decir de Roberts, las conclusiones del informe “nos recuerdan que necesitamos cambiar el curso. Es tiempo de balancear nuestro consumo con las necesidades de la naturaleza, y proteger al único planeta que es nuestro hogar”.



Estamos al borde de una sexta extinción masiva: ¿qué nos queda por hacer?

Al conjunto de esas extinciones masivas se le conoce como “aniquilación biológica”.

La Tierra ha sido testigo de cinco extinciones masivas: la del Ordoviciano, hace 443 millones de años, en que una pesada edad de hielo desterró del planeta a más del 70 por ciento de todas las especies –principalmente las océanicas–; la del Devoniano, hace 360 millones de años, en la que un cambio climático prolongado volvió a destruir al 70 por ciento de las especies, incluyendo a todos los corales; la del Permiano-Triásico, hace 250 millones de años, que fue la mayor de todas al provocar la extinción del 95 por ciento de todas las especies, incluyendo los insectos gigantes y trilobitas, y se relaciona con las masivas erupciones volcánicas en Siberia que causaron un episodio severo de calentamiento global; la del Triásico-Jurásico, hace 200 millones de años, en que 3/4 de las especies se perdieron debido a la actividad volcánica del planeta, dejándolo desprovisto de dinosaurios y especies similares; y el Cretáceo-Terciario, hace 65 millones de años, en el que mientras un asteroide gigante impactó en México, una serie larga de erupciones volcánicas en India extinguió por completo a los dinosaurios y amonitas. Después de este periodo tanto mamíferos como humanos empezaron a gobernar al planeta. 

Al conjunto de esas extinciones masivas se le conoce como “aniquilación biológica”. Y si bien provocó la resistencia de  la naturaleza a lo largo de estos milenios, los investigadores están temiendo que está regresando de la manera más severa que se puede imaginar. De acuerdo con un estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences, el análisis en especies tanto comunes como raras en miles de millones de regiones se han perdido ante la sobrepoblación o sobreconsumo del humano. 

Para Gerardo Ceballos de la Universidad Nacional Autónoma de México, autor de la investigación, “la situación se ha vuelto tan negativa que no sería ético usar un lenguaje fuerte”, por lo que él decidió definir la “aniquilación biológica” como un atentado contra las bases de la civilización humana. Por lo que es imprescindible explicar que si estudios previos mostraron que las “especies se están extinguiendo a un ritmo más rápido que en los últimos millones de años anteriores”, no está mostrando que la noción de que las extinciones tienden a ser de un caracter gradual ante la pérdida de la biodiversidad. De modo que Ceballos ha demostrado con su estudio que las especies están perdiendo sus poblaciones alrededor del mundo conforme las distancias van desapareciendo, muy a pesar de que aparentan estar presentes en todos los rincones del planeta. 

En otras palabras, más de la tercera parte de las miles de especies en el planeta que están perdiendo a sus poblaciones no se consideran “especies en peligro de extinción”; y más de los animales han perdido alrededor del 80 por ciento de terrenos para habitar en el último siglo. De hecho los científicos encontraron que miles de millones de poblaciones de mamíferos, aves, reptiles y anfibios se han perdido en el planeta, resultando en la sexta extinción masiva a niveles nunca antes considerados. En sus palabras: “El resultado de la aniquilación biológica obviamente tendrá serias consecuencias ecológicas, económicas y sociales. La humanidad eventualmente tendrá que pagar un alto precio por la diezmación del único conjunto de vida que conocemos en el universo.”

Junto con Ceballos, el profesor Paul Ehrlich, de Stanford University en EE.UU., creen que la vida salvaje en el planeta se está extinguiendo debido a la invasión y destrucción del hábitat, la contaminación tóxica, el exceso de caza y el cambio climático. Son una serie de factores que resultan en un mismo origen: la sobrepoblación y el hiperconsumismo humano, principalmente por las clases poderosas y ricas. De este modo los profesores pretenden ejercer un llamado de atención para recordar que la civilización depende principalmente de las plantas, los animales y los microorganismos de la Tierra que la proveen con un un sistema esencial ecosistémico que va desde la polinización de cultivos hasta la protección de suplementos alimenticios en el mar.  

Existe poco tiempo para realizar acciones contundentes para salvar a las especies de una extinción masiva, “y se puede hacer con regularizaciones de consumo, apoyo a reservas de la vida salvaje y a leyes de protección a la biodiversidad, entre otros.” De lo contrario, y un ejemplo más inmediato, los animales más populares comenzarán a desaparecer; como es el caso del león: “El león se ha distribuido históricamente sobre África, sur de Europa y Medio Oriente, gran parte del norte de India. [Ahora] la vasta mayoría de las poblaciones de los leones han desaparecido.” Estamos a punto de saltar hacia un precipicio sin la Naturaleza. 



“Estamos enfrentando una extinción masiva”, WWF

Esta disminución en la fauna del planeta supone un riesgo tanto para el planeta como para el humano.

De acuerdo con un informe del Fondo Mundial para la Naturaleza –WWF, por sus siglas en inglés–, 7 de cada 10 animales hoy vivos en el planeta estarán muertos en los próximos 50 años. Según sus cálculos, estamos viviendo la mayor extinción de animales desde hace 65 millones de años –durante la desaparición de los dinosaurios–. Y el principal factor de riesgo es el humano.

El reporte, realizado en colaboración con el Centro de Resiliencia de Estocolmo, Global Footprint Network, Instituto Ambiental y Metabólico de Estocolmo y ZSL, ha reunido datos que demuestran el impacto devastador de los humanos en la naturaleza. En la siguiente gráfico demuestran cómo la población animal ha disminuido hasta en un 58 por ciento entre 1970 y 2012

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WWF ha advertido incluso que para el 2020, las poblaciones de vertebrados habrán desaparecido hasta en un 67 por ciento en comparación con las que existían en 1970. Actualmente la fauna está pasando por una serie de crisis, pues los animales marinos,  han disminuido en un 36 por ciento; los terrestres, en un 38 por ciento; y las especies de agua dulce, un 81 por ciento.

Esta disminución en la fauna del planeta supone un riesgo tanto para el planeta como para el humano, pues, en palabras de Mike Barrett, director de Ciencia y Política de WWF Reino Unido, “nuestro impacto en el mundo nos sostiene.” Es decir que el mal uso que le hemos dado a los recursos naturales ha amenazado todos los hábitats, “empujando especies irremplazables al borde de la extinción y amenazando la estabilidad de nuestro clima.”

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Para Marco Lambertini, director general de WWF International, así como los humanos somos los principales destructores del planeta, también somos la clave para salvarla: “Tenemos las herramientas para solucionar este problema.” 

Conoce más sobre el informe en inglés dándole click aquí.