La Gran Pirámide de Guiza, un monumento funerario construido en memoria del faraón Keops (o Khufu), fue construido hace 4,500 años y hoy vuelve a sorprender a los científicos por un nuevo hallazgo a nivel energético.

Según un estudio reciente, la pirámide concentra energía electromagnética en sus cámaras internas, así como debajo de su base, donde se encuentra la tercera cámara inacabada.

 

Andrey Evlyukhin, supervisor científico y coordinador del estudio, detalló en un comunicado:

La pirámide de Keops dispersa las ondas electromagnéticas y las enfoca hacia una región.

Este hallazgo no es esotérico, ni sirve para explicar mejor las técnicas que usaron los egipcios para construir las pirámides. Las pirámides siguen guardando misterios, pero este descubrimiento es importante para la ciencia pues podría aplicarse a la fabricación de nanopartículas con forma piramidal. Evlyukhin explica:

Asumimos que no hay cavidades desconocidas en el interior, y el material de construcción con las propiedades de una piedra caliza común se distribuye uniformemente dentro y fuera de la pirámide. Con estas suposiciones, obtuvimos resultados interesantes que pueden encontrar aplicaciones prácticas importantes.

El equipo de la Universidad ITMO y el Laser Zentrum Hannover planea usar estos resultados teóricos para diseñar nanopartículas capaces de reproducir efectos similares en el rango óptico. Tales nanopartículas podrían utilizarse, por ejemplo, para desarrollar sensores y células solares eficientes.

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El desarrollo de futuras técnicas dependerá de que los investigadores pueden recrear el efecto de concentración observado en la Gran Pirámide de Guiza a escala nanométrica.

¿Cuántos secretos más quedarán por revelar?