Cosas sobre tu personalidad que seguro ni tú mismo sabes

Aunque tenemos una tendencia a distorsionar nuestra personalidad, lo cierto es que nadie logra conocerse totalmente (pero es posible descifrar algunas cosas).

Lo que subyace en nosotros como individuos es a veces invisible a los ojos e inaccesible al tacto, y no podemos escucharlo por más que escarbemos en nuestros adentros. Mucho de la personalidad está profundamente enterrado en nosotros mismos; podría decirse, incluso, que vivimos en una especie de “ilusión introspectiva”.

Así le llama Emily Pronin, psicóloga de la Universidad de Princeton, a las intuiciones y leves percepciones que nos hacemos sobre nuestra personalidad, que muy a menudo están distorsionadas. La cuestión radica, según Pronin, en lo siguiente: si no somos lo que asumimos ser, y nuestro inconsciente no consiguiera ocultar eso de nuestro consciente, estaríamos dándonos topes contra la pared todo el tiempo.

personalidad-rasgos-distorsion-psicologia

Para esta psicóloga, si el inconsciente no funcionara así, probablemente no dejaríamos de cuestionar nuestra inherente inmoralidad al no detenernos a ayudar a todo ser en una situación de necesidad, o sentiríamos deseos de saltar de un tercer piso por haber olvidado alimentar al perro.

Lo cierto es que este mecanismo de nuestra psique es necesario para habitar el mundo, pues muchas cosas no están en nuestro control, y eso podría volvernos locos si no tuviésemos la protección de nuestro inconsciente. Nadie decide nacer, para empezar; nadie escoge a su familia, a su país o su género sexual. Y muchas de las decisiones que sí podemos tomar siguen estando determinadas por un cúmulo de cosas: pasar un examen, conocer a alguien, encontrarse en el lugar correcto en el momento correcto. Muchas cosas, de hecho, no planeadas y completamente espontáneas.

personalidad-rasgos-distorsion-psicologia

Quizá por eso para la filosofía zen hay un equilibrio entre lo que somos y lo que nos determina. Debemos aprender a convivir con las partes desconocidas y oscuras de nosotros mismos, en lugar de anularlas.

La distorsión de la personalidad se vale de otros mecanismos en tu psique, los cuales quizá ni tú conoces. Aquí te mostramos cinco, cortesía de indagaciones psicológicas publicadas en la revista Scientific American y que pueden ayudar a que te conozcas mejor.

 

Ni siquiera tú mismo sabes los motivos detrás de lo que haces

La manera en la que nos definimos, ya sea introspectivos o extrovertidos, no tiene mucho que ver con lo que somos. La mayoría de las personas temen definirse como introspectivos, y en varios experimentos los participantes han optado por definirse según la segunda opción, es decir, como extrovertidos. Pero diversos cuestionarios hechos posteriormente demuestran que la percepción que la gente tiene sobre sí es muy distinta a la realidad, y los individuos suelen ser más introspectivos de lo que sugieren. De acuerdo con algunos psicólogos, esto se debe más a la presión social que a un verdadero rasgo de la personalidad.

 

Distanciarte de ti mismo puede ayudarte a conocerte mejor

El principio de introspección, seguido por prácticas orientales como la meditación, no significa necesariamente que no nos apartemos de nosotros mismos. A veces necesitamos una visión más panorámica del conjunto. Y precisamente, la meditación es un recurso para lograrlo, porque como dice Erika Carlson de la Universidad de Toronto, nos ayuda a separarnos de las distorsiones y el ego. Esto prueba científicamente que la meditación mindfulness es efectiva a escalas insospechadas.

 

La mayoría pensamos que somos mejores (o peores) de lo que en verdad somos

Parece no haber salida: o nos consideramos unos buenos para nada, o nadie puede con nuestra arrogancia. Creernos mejor de lo que somos es un efecto de distorsión de la personalidad que incluso tiene nombre, Dunning-Kruger, en honor a quienes lo descubrieron, partiendo de estudios cognitivos en los cuales hubo esclarecedores resultados.

Aproximadamente el 15% de los participantes de dichos estudios resultó no ser muy competente, pero exageraba respecto a sus capacidades cognitivas cuando se les preguntaba sobre su percepción de sí mismos.

A la vez, otro tanto de los participantes subestimaba sus capacidades, y su percepción de sí mismos era muy pobre. Normalmente ambos patrones responden a que se busca coherencia entre nuestra personalidad y nuestras acciones, pero esto también ocurre cuando queremos probarnos ante los otros. Por eso…

 

Mucho de lo que haces es para impresionar a otros

Lo que somos está tan determinado por cosas externas que, incluso, los otros suelen moldear nuestra personalidad más que nuestra propia psique. Nos importa tanto lo que piensen que solemos distorsionar nuestra personalidad por ello. No obstante, un poco de esa actitud forma parte de un comportamiento instintivo de pertenencia a la comunidad. El problema está en que puede volverse algo obsesivo.

 

La inseguridad no es tan mala: podría hablar de una elevada moral

El psicólogo Drazen Prelec, del Instituto Tecnológico de Massachusetts, tiene una teoría al respecto. Lo que una acción en particular dice sobre mí es a menudo más importante que el objetivo de dicha acción. Esto quiere decir que las personas inseguras hacen un mayor esfuerzo por probar su moral, es decir, por ser generosas o dadivosas. Pero esto tiene su lado bueno: eso hace que los individuos inseguros no alcancen zonas de confort y den todo de sí mismos.

Así que, después de leer esto, ¿qué tanto crees conocerte a ti mismo?

 * Imágenes: Robert Beatty



¿Te conoces a ti mismo? Reglas básicas para adentrarte en tu yo genuino

Aunque parezca increíble, no te conoces tan bien como crees. Pero existen algunas formas inteligentes de comprender mejor tu verdadera naturaleza.

¿Quién soy? es la pregunta filosófica más antigua y más universal. ¿Hay forma de saber quiénes somos…? La verdad es que entre más se conoce la psique humana y entre más complejos son los paradigmas del siglo XXI, el viejo lema socrático, “Conócete a ti mismo”, más que una meta es un voto espiritual.

Algo que caracteriza a la humanidad es su potencial de transformación. No hay forma de saber a priori a qué venimos al mundo o cuándo y cómo cambiarán las personas más cercanas y con las que nos relacionamos.

Nos conocemos a partir de lo que enfrentamos en el transcurso de tiempo en que vivimos. En parte somos nuestras elecciones, pero se aprende de ellas en perspectiva. Decidir es tan complejo que la inteligencia artificial busca desentrañar estos procesos (sin, hasta ahora, haber llegado a una fórmula).

Estos cuatro puntos sobre el autoconocimiento te pueden dar pistas sobre tu personalidad, información que puede ser interesante para filosofar sobre tu conducta, aplicar la introspección y entender cómo te perciben otras personas.

conecte-a-ti-mismo-filosofia-quien-eres

Piensa con humildad

¿Te ves como la mejor amiga, la mejor cocinera, la mejor cantante, la persona más inteligente…? Si es así, tal vez tengas un problema de personalidad conocido como delirio de grandeza. Se ha probado que nos juzgamos basándonos en la autoconfianza, más que en la objetividad. Piensa con humildad; siempre hay alguien mejor preparado o con más carencias que nosotros.

 

Tu aspecto también comunica

La forma en que te ves y otros te ven dice mucho sobre tu autoestima, tu estado de salud, físico y emocional. Es verdad que no hay que dejarse llevar por las apariencias, pero también está comprobado que hacemos juicios en torno a cómo luce una persona en tan sólo unos segundos. No siempre son valoraciones legítimas, pero cuentan. A veces no es una cuestión de ser atractiva o atractivo, sino de ser expresivo.

 

¿Quién sabe más sobre ti, tú o los otros?

Damos por hecho que lo demás nos comprenden mejor de lo que en realidad ocurre; esto se debe a que dependiendo de cómo se ven a sí mismos, los individuos proyectan juicios sobre nosotros. Las personas más maduras emocionalmente ven de forma más positiva a otros.

 

Olvida lo que sabes, vacía tu mente

La escuela, en la infancia, puede imprimir en ti ideas sobre tus capacidades y/o debilidades que no necesariamente son las únicas fortalezas que puedes desarrollar, y en entornos como la familia, la escuela o el trabajo, los juicios de retroalimentación se ven condicionados culturalmente o por neurosis inconscientes.

 

Pensar sobre lo que haces te hace ahondar en tu naturaleza genuina, en las ideas fijas que puedes derribar y los obstáculos que debes enfrentar.

 

*Fotografías: consciouslifestylemag.com



¿Quién eres y por qué? Estos son los tipos de personalidades según Carl Jung

El “arqueólogo del espíritu” tiene una respuesta que raya en lo cosmogónico (y te hará darte cuenta por qué eres parte del inconsciente colectivo).

La psicología, como disciplina científica oficial, ha fungido como un paralelismo al advenimiento de lo que es ser individuo. Carl Jung, el “arqueólogo del espíritu”, rompió hasta cierto punto con esa visión, sin dejar de lado que la psicología es, por definición, el conocimiento del alma (pshyké).

personalidades-tipos-psicologia-carl-jung-que-personalidad-te-define

El problema del individualismo es que entiende al ser humano como una sola esencia: quien es un individuo es un ser indivisible de sí mismo y que puede auto-realizarse sin otra mediación que su voluntad. O lo que es lo mismo: no necesita de los otros para desarrollar su alma. Desde este enfoque, la psicología puso más peso sobre el yo que el nosotros en el desarrollo de la personalidad.

No obstante, Carl Jung fue más allá de esa burda manera de comprender algo infinitamente más complejo y cósmico como lo es el ser humano, nutriendo a la psicología y a la psiquiatría con estudios de historia, teología, filosofía y estética.  A partir de eso elaboró su teoría de los tipos psicológicos, o “personalidades”, en las cuales se percibe también el peso de dos de sus postulados más radicales: los arquetipos y el inconsciente colectivo.

personalidades-tipos-psicologia-carl-jung-que-personalidad-te-define

Así, el individuo en Jung, y las diversas personalidades que lo caracterizan, son producto del ambiente: la exterioridad forma en gran medida nuestra alma. Pero no sólo lo que vivimos en el ahora, sino los símbolos (arquetipos) del pasado que siguen determinando nuestra personalidad, como lo puede ser nuestra casa de la infancia o algo más grandilocuente y universal, como lo mitológico o religioso.

Eso es el inconsciente colectivo, que para Jung era no sólo una herencia o un vestigio cualquiera, sino un pulso de vida que se hace presente en nuestra personalidad. Esto nos lleva a comprender por qué a su psicología se le acuñó el término de profunda, pues literalmente profundiza en lo que es el individuo y su alma como parte de un todo (un cosmos).

Intenta encontrarte a ti mismo en una de las personalidades propuestas por Jung

personalidades-tipos-psicologia-carl-jung-que-personalidad-te-define
(Ilustración: Juana Gómez)

Primero, Jung definió  4 actividades funcionales, divididas en lo racional y lo irracional:

  • Pensar y sentir (racionales)

  • Percibir e intuir (irracionales)

A estas podían corresponder 2 tipos generales, o formas de desenvolverse en el mundo:

  • Extrovertidas, que se distinguen por la dirección de su interés, del movimiento de su libido (energía) siempre hacia afuera.

  • Introvertidas, muy “funcionales”, que dirigen su libido al interior y que se realizan en la abstracción (de ahí proviene abstraído).

personalidades-tipos-psicologia-carl-jung-que-personalidad-te-define

A partir de ello Jung clasifica 8 personalidades, siempre ligadas a este esquema y que son, en parte innatas, y en parte determinadas por el exterior:

 

Reflexivo-extravertido: Se abstraen en un cierto egolatrismo que decanta en intolerancia hacia los demás.

Reflexivo-introvertido: Se abstrae aún más y ello los hace explotar emocionalmente. Son inadaptados pero pueden ser muy apreciados.

Sentimental-extravertido: Los estimula en exceso el ambiente, sobre todo sensorialmente. Son muy expresivos.

Sentimental-introvertido: Melancólicos y callados. Va por la vida sin darse a notar, y se le dificulta entablar relaciones personales o darse a entender.

Perceptivo-extravertido: También los estimula el ambiente, pero de manera más racional, por lo cual no siempre disfruta los estímulos a plenitud.

Perceptivo-introvertido: Es alguien menos melancólico, más racional, pero que no siempre comprende la forma en la que se mueve la realidad.

Intuitivo-extravertido: Optimista y pragmático. Aunque a veces tanto que es inconstante.

Intuitivo-introvertido: El optimismo y pragmatismo del intuitivo-extravertido pero dirigiendo toda su energía a lo subjetivo. Son soñadores por excelencia, enigmáticos para quienes les rodean.

*Referencias: Tipos Psicológicos Tomo 2