Últimamente, muchos animales se comportan de maneras por demás inusuales. Un ejemplo está en las aves rapaces de Australia que aprendieron a controlar el fuego. Pero en general, el reino animal está repleto de instintos y comportamientos fascinantes, así como de habilidades que los humanos no tenemos, como la predicción de desastres naturales.

Existe otro peculiar hábito que muchas especies animales comparten:

consumir sustancias alucinógenas.

Granjeros en la India que cultivan amapola para fines medicinales han reportado el ataque de pericos a sus cultivos de esta flor. Han considerado que estas aves son “adictas” al opio, ya que ni siquiera el uso de bocinas con música a alto volumen las ha logrado ahuyentar del campo.

Aunque es una situación muy grave, debido a que los pericos están ocasionando pérdidas masivas para los agricultores en el distrito de Neemuch, este es sin duda un comportamiento que podría ser objeto de interesantes indagaciones. Y es que los pericos han desarrollado estrategias para la obtención de la amapola, pues según le dijo un agricultor a The Mirror en 2017, los pericos evitan emitir sonidos cuando se lanzan a los campos, para así poder hacerlo sin ser molestados.

 

Pero, ¿son pericos adictos?

Algunos animales consumen sustancias por accidente, embriagándose sin querer. Pero como ya dijimos, están los que utilizan psicoactivos a voluntad. Es el caso de los jabalíes, los puercoespines, los gorilas, los caballos, las ovejas y hasta los jaguares

Según un artículo de 2010 publicado en Pharmaceutical Journal, los renos comen el hongo Amanita muscaria, lo que ocasiona que se embriaguen y los hace correr sin rumbo. Los renos metabolizan los elementos tóxicos del hongo, pero no los componentes psicoactivos. Así que, instintivamente, los renos saben que esto tendrá un efecto que alterará sus percepciones, sin que ello ponga en riesgo su salud.

Algunos antropólogos creen que el hombre aprendió a usar sustancias alucinógenas después de observar a algunos animales, como los jaguares, que se comportan como gatitos en contacto con el famoso catnip.

Aunque ciertos comportamientos extraños como los de los pericos de la India parecerían mostrar que la relación se ha invertido, y ahora son los animales quienes aprenden de nosotros –y de nuestros peores hábitos–. Y es que, al parecer, estos loros utilizan el opio con fines recreativos, pero, ¿estará saliendo de su control el uso que hacen de estas sustancias? ¿O por qué se han vuelto tan insistentes?

Quizá será una cuestión de la que tengamos que hacernos cargo en el futuro, ya que puede tratarse de una modificación en el comportamiento animal que nosotros estamos provocando, debido a la ampliación de cultivos de alucinógenos –tanto de los legales como de los ilegales–.

¿Crees que este será un problema a la larga para el reino animal? ¿Debe haber más investigación?

 

* Imagen principal: news.mov, edición Ecoosfera

Últimamente, muchos animales se comportan de maneras por demás inusuales. Un ejemplo está en las aves rapaces de Australia que aprendieron a controlar el fuego. Pero en general, el reino animal está repleto de instintos y comportamientos fascinantes, así como de habilidades que los humanos no tenemos, como la predicción de desastres naturales.

Existe otro peculiar hábito que muchas especies animales comparten:
consumir sustancias alucinógenas.

Granjeros en la India que cultivan amapola para fines medicinales han reportado el ataque de pericos a sus cultivos de esta flor. Han considerado que estas aves son “adictas” al opio, ya que ni siquiera el uso de bocinas con música a alto volumen las ha logrado ahuyentar del campo.

Aunque es una situación muy grave, debido a que los pericos están ocasionando pérdidas masivas para los agricultores en el distrito de Neemuch, este es sin duda un comportamiento que podría ser objeto de interesantes indagaciones. Y es que los pericos han desarrollado estrategias para la obtención de la amapola, pues según le dijo un agricultor a The Mirror en 2017, los pericos evitan emitir sonidos cuando se lanzan a los campos, para así poder hacerlo sin ser molestados.

 

Pero, ¿son pericos adictos?

Algunos animales consumen sustancias por accidente, embriagándose sin querer. Pero como ya dijimos, están los que utilizan psicoactivos a voluntad. Es el caso de los jabalíes, los puercoespines, los gorilas, los caballos, las ovejas y hasta los jaguares

Según un artículo de 2010 publicado en Pharmaceutical Journal, los renos comen el hongo Amanita muscaria, lo que ocasiona que se embriaguen y los hace correr sin rumbo. Los renos metabolizan los elementos tóxicos del hongo, pero no los componentes psicoactivos. Así que, instintivamente, los renos saben que esto tendrá un efecto que alterará sus percepciones, sin que ello ponga en riesgo su salud.

Algunos antropólogos creen que el hombre aprendió a usar sustancias alucinógenas después de observar a algunos animales, como los jaguares, que se comportan como gatitos en contacto con el famoso catnip.

Aunque ciertos comportamientos extraños como los de los pericos de la India parecerían mostrar que la relación se ha invertido, y ahora son los animales quienes aprenden de nosotros –y de nuestros peores hábitos–. Y es que, al parecer, estos loros utilizan el opio con fines recreativos, pero, ¿estará saliendo de su control el uso que hacen de estas sustancias? ¿O por qué se han vuelto tan insistentes?

Quizá será una cuestión de la que tengamos que hacernos cargo en el futuro, ya que puede tratarse de una modificación en el comportamiento animal que nosotros estamos provocando, debido a la ampliación de cultivos de alucinógenos –tanto de los legales como de los ilegales–.

¿Crees que este será un problema a la larga para el reino animal? ¿Debe haber más investigación?

 

* Imagen principal: news.mov, edición Ecoosfera