Cuando dos grandes espíritus se reflejan uno en el otro, cada uno brilla más que por separado. Es lo que le pasó a la estruendosa Patti Smith y el ecléctico David Lynch, quienes compartieron un diálogo como parte de los nuevos segmentos de la BBC titulados Newsnight Encounters.

Gracias a su breve interacción es posible ver nuevas cosas que permanecían ocultas o pasaban de largo sobre estas legendarias figuras, representantes de la música y del cine, respectivamente. Por ejemplo: ¿de dónde provienen sus ideas artísticas, que tanto han impactado al mundo del arte?

Como dice en la charla, a Patti Smith la inspiración para una canción le vino de una aparición fantasmática: la del encanecido guitarrista Jerry García. Al parecer, el espectro quería desvanecer todos los complejos que Smith cargaba respecto a su edad, pues la artista estaba pasando por una especie de crisis. De paso, García le regaló una canción (que, por cierto, es genial) que terminó titulándose “Grateful”, precisamente a modo de agradecimiento al fantasma del guitarrista.

¿Y Blue Velvet, la épica película de Lynch? ¿De dónde surgió la inspiración para algo así?

Smith, sin rodeos, le pregunta a Lynch:

Todos tenemos esta habilidad chamánica [haciendo referencia a su experiencia fantasmática]. Algunos hacen más uso de ella. ¿Has tenido esta experiencia?

Y Lynch responde:

Supongo que en frases. Es cómo si en el otro cuarto hubiera un rompecabezas, y todas las piezas estuvieran juntas. Pero a mi cuarto me voy llevando pequeñas piezas una por una. La primera pieza que me llevo es un fragmento de todo el rompecabezas, pero me enamoro de este fragmento […] Lo guardo, lo escribo, y yo digo que tener ese fragmento es como un imán que atrae a los otros, cada vez más rápido.

Además, Lynch fue obviamente inspirado por la canción “Blue Velvet” de Bobby Vinton, de la cual, con los años, comenzó a “surgir” algo al escucharla (pues al principio no le gustaba). Lo que se originó a partir de la canción eran las imágenes de “labios rojos en la noche, en un carro, y jardines verdes bien cuidados” .

Luego le vino a Lynch la inolvidable imagen del oído entre el césped (una de las primeras escenas de Blue Velvet). Y bueno: el cine no volvió a ser el mismo.

Entre estos fantasmas y rompecabezas podemos hallar lo que hace geniales a estos artistas. Parece que la inspiración es algo que encontramos al tener una intuición permanentemente abierta a cualquier cosa que se presente.

Para Patti Smith y David Lynch, la creación que surge de esta inspiración no tiene hoja de ruta; es un proceso que sólo puede atenerse al azar. Sin embargo, ello también implica “reconectarse con el mundo y el arte”, como dice Smith, y “hacer lo mejor que puedas”, como señala Lynch.

Una lección que nos sirve para saber que la creatividad es sobre todo paciencia, simpleza y ganas de compartir algo con el mundo.