Los pájaros tienen brújulas en los ojos (y pueden ver los campos magnéticos)

Por fin, la respuesta a una pregunta que no había tenido respuesta: ¿cómo se orientan las aves?

Las aves son seres que nos han fascinado durante siglos. No sólo por esa sublime estética de apabullantes colores, formas y sonidos que las caracteriza, sino porque ellas pueden hacer algo que nosotros no: volar.

Esa capacidad –y la grácil manera como la realizan– nos ha inspirado a hacer todo tipo de artefactos para poder conquistar los cielos. Porque los desplazamientos y trayectorias que los pájaros constituyen una maravilla natural de milimétrica perfección. Su anatomía y plumaje es lo que los dota de la aerodinámica esencial –algo a lo que Charles Darwin dedicó horas de estudio– que, desde hace mucho tiempo, hemos buscado imitar.

Pero existe un misterio en torno a la habilidad de volar de estos seres, que es quizá el elemento más importante: ¿cómo se orientan?

pajaros-vuelo-orientacion-campos-magneticos

Hasta hace poco, se sabía que algunos pájaros –entre ellos, las palomas mensajeras– podían sentir los campos magnéticos de la tierra, es decir, tenían cierto grado de magnetorrecepción, que sin es duda mayor al nuestro.

La magnetorrecepción, se intuía, era posible en los pájaros debido a los cristales de magnetita –una suerte de imanes microscópicos– que debían de estar alojados en el citoplasma de las células. Esto parece ser así en otros animales, como las abejas. Pero una nueva investigación develó que el caso de los pájaros podría ser diferente al de cualquier otra especie.

Al parecer, los pájaros tienen brújulas en los ojos: pueden ver los campos magnéticos.

Según los nuevos hallazgos, esto podría deberse a una proteína llamada Cry4, alojada en la retina.

pajaros-vuelo-orientacion-campos-magneticos

Los hallazgos fueron realizados durante el desarrollo de dos estudios distintos. En uno se analizó al mirlo, y en otro al diamante cebra. La proteína ocular Cry 4 encontrada en sus ojos es parte de una clase de partículas fotorreceptoras y sensibles a la luz azul, que se encuentra tanto en plantas como en animales. Es parte de una clase proteica esencial que regula los ritmos circadianos.

Con esta proteína, los pájaros pueden detectar los campos magnéticos (verlos, en sentido metafórico). Así es como pueden orientarse a la hora de surcar los cielos.

Ya antes se había comprobado que la luz azul está relacionada con el sentido de orientación de los mirlos, lo que confirma que este sentido primordial proviene de la visión y, concretamente, es posibilitada por la proteína Cry4. Porque además, de acuerdo con los biólogos, esta proteína se mantiene estable, lo que la hace tener capacidades magnetorreceptivas, a diferencia de otras de su clase.

Adicionalmente se encontró que la proteína ocular se incrementa en los mirlos durante la migración, lo cual es una señal más de que este hallazgo de la biología podría ser la respuesta a cómo se orientan los pájaros, que apunta a que estos seres alados tienen, literalmente, brújulas en los ojos.



Aprende a meditar con estos hipnotizantes cantos de pájaros

Basta respirar profundamente para escuchar las vocalizaciones de las aves, las cuales poseen la habilidad de reducir el estrés psicológico.

El sonido de los pájaros puede ser la medicina más efectiva para la meditación mindfulness. Se trata de un método que permite traernos al aquí y al ahora a través de la concientización de las sensaciones y la nutrición del espíritu.

Basta respirar profundamente para escuchar las vocalizaciones de las aves, las cuales poseen la habilidad de reducir el estrés psicológico; y por ende, aminorar los efectos de las enfermedades, restaurar el sentido de alerta y acercarse a la naturaleza.

Gracias al avance tecnológico musical, existen muy pocos músicos que componen en 3D con sonidos de la naturaleza. Entre ellos se encuentra Andy Thomas, quien graba canciones en 3D generando audio life forms. Estas creaciones provocan reacciones que emulan estar en la naturaleza, facilitando la práctica de mindfulness. Te compartimos algunas de sus ingenios:

  

Bird Sounds Visualised from Andy Thomas on Vimeo.

 

 

 

 

 

[Fractal Enlightment]



La fascinante anatomía de las plumas de las aves

Una obra maestra de la naturaleza, el plumaje de las aves denota no sólo una eufórica estética, sino también una minuciosa funcionalidad.

Desde tiempo remotos, la humanidad ha estado fascinada por el vuelo de las aves. Siempre hemos admirado la manera en que realizan sus desplazamientos, sus trayectorias, e incluso hemos asociado la idea de volar con psicopompos y con la idea de libertad. La mitología griega inmortaliza al “hombre alado” a través de Ícaro, Leonardo da Vinci en varios artefactos para elevarse del suelo, y al fin, en el siglo XX, la humanidad logró despegar, aunque no con alas como se había previsto.

m01-thumb-523x400

La estructura de las alas y las plumas, sin embargo, no ha cesado de encender apasionadas discusiones entre los evolucionistas. La discusión se ha centrado especialmente en si la evolución de las aves sucedió en dos secuencias distintas: a) reptil-ave o b) reptil-mamífero, debate que sigue inconcluso hasta el momento, pero estos son los estudios más exquisitos al respecto:

Charles Darwin dedicó casi cuatro capítulos a descifrar la importancia de las plumas, tanto para entender la anatomía de las aves como para comprender su atractivo. El biólogo norteamericano Thor Hanson, en su bellísimo libro Plumas: La evolución de un milagro natural, señala que las plumas son estructuras que definen a las aves como tales desde el momento en el que se separaron de los dinosaurios.

Destin Sandlin, de Smarter Every Day, explica que el diseño de las plumas es tan complejo que el evolucionismo no acaba de comprenderlo del todo. Nos muestra cómo las plumas se juntan cuando las alas se dirigen hacia abajo al planear, evitando que el aire pase entre ellas. A ese fenómeno se le conoce como fuerza de sustentación, que es producida por la corriente de aire que acaricia las alas. La fuerza o presión del aire es ligeramente mayor en la parte inferior del ala que en la superior.

La intrincada estructura de las plumas es casi mágica, pues tienen una perfección inusual para el vuelo: son ligeras, fuertes y aerodinámicas. Las aves se elevan incrementando el aire sobre sus alas y pueden permanecer suspendidas en corrientes de aire suficientemente fuertes, maravillando a todos por igual, sin que hayamos podido dilucidar exactamente su funcionamiento.

Feathers_blog_1