Existen personas que pueden sentir que los estímulos visuales y auditivos los “tocan, provocando un hormigueo que recorre la nuca y llega a veces a irradiarse por todo el cuerpo. Ciertos sonidos producidos por la boca, como susurros, o el contacto con las manos, pueden ocasionar este placentero fenómeno sensorial que ha sido llamado un “orgasmo cerebral” por la comunidad digital contemporánea.

También se le conoce como “Respuesta Sensorial Meridiana Autónoma” (ASMR, por sus siglas en inglés).

Si bien hay referencias descriptivas al respecto de la ASMR (por ejemplo, en un pasaje de la novela La señora Dalloway, de Virginia Wolf), lo cierto es que la cibercultura parece estar abonando a las posibilidades de este orgasmo cerebral.

Y es que la ASMR fue descubierta en el 2010 por algunos cibernautas, quienes pudieron constatar que la experimentaban debido a algunos estímulos digitales. A partir de eso la pusieron a discusión en un foro sobre salud, y hallaron en sus debates que todos la sentían de manera distinta; de ahí que se le considere “autónoma”. A este respecto, puede decirse que la palabra “meridiana” es un sustituto de la palabra “orgasmo”.

Así que la ASMR es una respuesta orgásmica del cerebro o, como le han llamado opcionalmente, un “orgasmo de cabeza”. No existe aún una explicación científica concluyente, pero para quienes la experimentan es tan real como placentera. Y es por eso que en YouTube se han creado contenidos virtuales para provocar la ASMR con técnicas como leves susurros o, incluso, frotando brochas u otros objetos sobre micrófonos.

Prueba si te sucede el orgasmo cerebral. Tienes que sentir un hormigueo o cosquilleo en la nuca:

No todos pueden experimentar la ASMR, como no todos pueden experimentar la llamada “piel de gallina” al escuchar música. Pero es posible que se pueda ir generando esta sensibilidad viendo estos contenidos digitales; y sería genial que así fuera, pues un estudio publicado en PLOS ONE comprobó que quienes experimentan la ASMR reducen significativamente su ritmo cardíaco, y ocurre un incremento significativo de las emociones positivas, incluyendo la empatía, como la que genera escuchar música.

Si ya has vivido este orgasmo cerebral, te recomendamos ver más material para desatar tu placer online, así como todos sus beneficios para la salud psíquica y física. Si no, sigue probando; quizá sea un poder aún oculto en lo profundo de tus capacidades cognitivas.

 

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*Ilustración principal: Lecia Bushak