Medio ambiente
Sci-innovación
Cosmos
Natura
Beneficios D
Orbe cultural
Ecotech
Noticias
Hazlo fácil

ORBE CULTURAL

La enigmática Zona del Silencio en el desierto mexicano

Por: Ecoo sfera12 de septiembre de 2022

La Zona del Silencio ha sido protagonista de las más extrañas historias que incluyen desde anomalías en el campo magnético, hasta la visita de extraterrestres. Ubicada en el pleno corazón del desierto entre los estados mexicanos de Durango, Coahuila y Chihuahua, esta región ha levantado todo tipo de suposiciones.

Una comarca lagunera convertida en desierto

El misterioso lugar se encuentra en el Bolsón de Mapimí, que es una cuenca que une a los tres estados de Durango, Coahuila y Chihuahua. Hace millones de años, cuando la Era Cenozoica reinaba en la Tierra, la región solía estar cubierta por agua del llamado Mar de Thetis y es la gran razón por la que se han encontrado numerosos fósiles de animales marinos en lo que ahora está cubierto por arena desértica.

Se calcula que hace treinta millones de años, la Tierra experimentó un cambio drástico en su configuración orogénica, lo que ocasionó que las grandes masas continentales que se encontraban cubiertas por agua, emergieran de las profundidades. En ese sentido, muchas regiones pasaron de ser grandes oasis acuáticos a zonas completamente áridas. Así fue como el desierto de Chihuahua poco a poco fue labrado por la historia geológica hasta que hace un millón de años terminó adquiriendo su morfología actual.

Pero esta no es la única razón por la que la Zona del Silencio es famosa entre los amantes de los sitios místicos, otros acontecimientos le han dado su enigmático nombre.

¿Cuándo surgió el misterio de la Zona del Silencio?

Todo el misterio comenzó a principios de la década de los 70, cuando la Guerra Fría acechaba latente desde la oscuridad. Tanto la Unión Soviética como Estados Unidos se habían embarcado en la creación de armas en caso de que el conflicto entre ambas naciones estallara de manera bélica.

Uno de los proyectos en conjunto de la Fuerza Aérea y el Ejercito de los Estados Unidos, fue una serie de proyectiles experimentales bajo el nombre de Athena RTV. En el lanzamiento 122 del proyecto, algo salió mal y uno de los cohetes Athena fue a parar al desierto de Chihuahua.

De inmediato las fuerzas de Estados Unidos organizaron una búsqueda para localizar el artefacto que además iba acompañado de dos esferas de Colbalto-57, un elemento que es sumamente radiactivo. Supuestamente no se pudo localizar al cohete mediante el rastreado de radio y la búsqueda se prolongó por varias semanas hasta que finalmente fue localizado.

La recuperación de los restos del cohete estuvo acompañada por un operativo de seguridad, de tal manera que ni los lugareños pudieron observar el dispositivo. No obstante, muchos testigos dicen haber visto cómo la Fuerza Aérea también retiró varias toneladas de arena del desierto, que se cree que quedó contaminada por la radiación.

Supuestas anomalías del campo magnético

Tanto misterio despertó rumores en la región y tiempo después del suceso, un lugareño radicado en Ceballos dijo haber encontrado una zona en dicha región en donde las ondas de radio no se comportaban de manera normal. Supuestamente en ciertas áreas es imposible comunicarse vía radio debido a que existe interferencia.

Fue entonces cuando surgió la hipótesis de que la Zona del Silencio actúa como una especie de cono magnético que provoca ionización del aire y que a su vez, esto interfiere con las señales de radio, dejando a todo aquel caminante de la región completamente incomunicado.

La caída del cohete junto con las interferencias en las frecuencias de radio, se unió al descubrimiento de fósiles prehistóricos de criaturas marinas. Todos estos acontecimientos cubrieron de cierto aire enigmático a la Zona del Silencio y luego numerosas teorías conspiranóicas emergieron, como un supuesto aterrizaje extraterrestre.

Lo cierto es que hoy en día se trata de una zona sumamente interesante en donde habitan animales que no se pueden ver en ninguna otra región del planeta, como la tortuga de Mapimí, la más grande toda Norteamérica. Más allá de si es verdad el misterio del cohete radiactivo o si el campo magnético fluctúa en la Zona del Silencio, se trata de una región natural que debe ser preservada y que pese a las condiciones crudas, goza de gran biodiversidad.


Recomendados: Enlaces promovidos por Taboola: