PUBLICIDAD

ORBE CULTURAL

La teoría de los septenios, ¿el cuerpo se regenera cada 7 años?

A lo largo de la historia, grandes pensadores han encontrado ciclos dentro de la constitución humana, no sólo en el sentido biológico, pues sabemos que el humano y la vida en general se rigen por sus ciclo circadiano, sino en el sentido de construcción y formación de la estructura personal. Uno de los pensadores que desarrolló una filosofía basada en estos ciclos fue Rudolf Steiner, quien creía que en la teoría de los septenios y cómo el cuerpo se regenera cada 7 años y se alista para las situaciones venideras.

Según sus observaciones, Steiner creo una filosofía en donde engloba sus creencias sobre cómo se estructura la vida de una persona. La llamó Antroposofía que recibe su nombre de los términos ‘antrhopos’ que se traduce como ‘ser humano’ y ‘sophia’ que significa ‘sabiduría’. Este filosofía mira la vida espiritual bajo una postura objetiva e intelectualmente comprensible. Y justamente es de la Antroposofía de la que se desprende la teoría de los septenios

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO

¿Qué son los septenios?

Acorde con la Antroposofía, los septenios son periodos divididos en siete años cada uno que explicarían los cambios que ocurren durante el desarrollo de una persona. Es decir, según el filósofo austriaco, estaríamos conectados en cuerpo, mente y espiritualidad, que durante estos ciclos evolucionan de la mano, preparándonos para la experencias vitales. De esta forma, la vida misma a través de los septenios va moldeando el crecimiento personal y a la par, se va esculpiendo poco a poco la personalidad.

La teoría de los septenios se caracteriza por crear una forma más entendible para comprender con mayor facilidad cómo es que encaja el paso del tiempo en la formación de una persona. Según Steiner, los tres primeros septenios son los más importantes en la vida del ser humano y estos abarcarían del nacimiento a los 7 años, de ahí a los 14 y de la adolescencia a los 21 años. Como podemos observar, es el tiempo en que una persona logra alcanzar la vida adulta y también representa la época de desarrollo corporal. Mientras que los próximos septenios que van de los 21 a los 35 y luego a los 42 años, estarían centrados en el desarrollo anímico y espiritual.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO

De los 0 a los 7 años

La pérdida de los dientes de leche, según Steiner, es la característica más visible de este primer septenio y representaría la primera transformación interior importante en la vida de una persona. Luego de que esto sucede, el niño estaría listo para afrontar la vida escolar.

Segundo y tercer septenio

También forman parte de los ciclos más importantes de la vida acorde con la Antroposofía. El segundo septenio que abarca de los 7 a los 14 años, estaría marcado por la pubertad que como característica principal tiene la madurez sexual hablando biológicamente. Mientras que el tercer septenio que va desde los 14 hasta los 21, es cuando la persona pasa de la transición de adolescencia a adultez y alcanza la madurez social.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO

De los 21 a los 28

La teoría explica que en el cuarto septenio se desarrolla la sensibilidad, el autodominio y la autoafirmación creativa. Aquí es cuando comienza la segunda fase de los ciclos que ya no están centrados en los cambios físicos, sino que se encarga de desarrollar las habilidades sociales y autoafirmación del sujeto.

De los 28 a los 42 años

Aquí se engloban tanto el quinto como el sexto septenio. Durante el quinto ciclo que abarca de los 28 a los 35 años, se desarrolla una fase vital clave en donde se alcanza un máximo desarrollo, grandes autores de la historia estrenaron sus más grandes obras en este periodo de vida.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO

El sexto septenio que corre a partir de los 35 y hasta los 42 años, es donde surge una inmensa necesidad de conquistar al mundo a través de nuestra vocación o bien, desde el rol familiar que elegimos.

Más allá de los 42 años

Según Steiner, entre los 40 y los 42 años llega la existencia plenamente madura, no sólo en la cuestión anímica, sino también en la espiritual. Pero es a partir de aquí que la vida comienza a experimentar una curvatura hacia el descenso en donde la persona cada vez se aleja más del mundo exterior para centrarse profundizar en su interior.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO

Le siguen otros cambios también divididos en septenios, pero que estrían mayormente centrados en el yo interior y la pérdida de las cualidades biológicas reproductivas. Pero los caminos de crecimiento hacia la libertad interior y sabiduría, se abren cada vez más.

Podría interesarte
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD