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ORBE CULTURAL

La reina sumeria cuyo origen podría conectarse con otros mundos

Era la década de 1920 cuando en lo profundo del desierto de lo que hoy es Irak, se encontró la tumba más lujosa jamás antes vista. El hallazgo hecho por el arqueólogo británico Leonard Woolley, no sólo llamó la atención del mundo por la extravagancia de los lujos encontrados, sino porque también se descubrió que pertenecía a una mujer. El esqueleto de una mujer que aparentemente data de 4500 años, estaba cubierto de joyería desde la punta de los pies hasta donde antes había existido su cabello. Pero además, existe una incógnita que no se ha podido resolver hasta el día de hoy y es la razón por la que algunos aboguen por un origen de la reina mucho más allá de los límites de la Tierra, pidan un examen de ADN a los restos.

La reina Pu-abi, como se llamó, vivió en la época de la civilización Sumeria y aparentemente reinó en la localidad donde se le encontró, pues la disposición de su mausoleo, así como todas las joyas que cubrían su cuerpo, dan indicios de que se trató de una persona de gran importancia. Según los análisis y luego de investigar los restos que se encontraron en su morada, los arqueólogos del Museo Británico de Londres, la Universidad de Pensilvania y el Museo Nacional de Irak, concluyeron que la reina Pu-abi perteneció a la primera dinastía de Ur. En ese sentido, la evidencia apunta a que la reina vivió durante el siglo XXVI a.C.

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*Tallado de la Reina Pu-abi sentada, con sus asistentes que data del 2600 a. C.

Pero esta no es la única razón por la que el descubrimiento de Pu-abi cimbrara al mundo no sólo de la arqueología, sino de todos los deseosos por responder el origen de los humanos más allá de una teoría evolutiva consistente. Y es que su cráneo parece tener una forma poco usual, es decir, es más grande de lo normal y de echo, presenta un alargamiento hacia la parte trasera que ha ocasionado un sinfín de especulaciones.

Una teoría poco consistente pero llamativa

El escritor Zecharia Sitchin, conocido por sus teorías conspiranóicas sobre la presencia de vida extraterrestre entre los humanos, fue uno de los más interesados en explicar el verdadero origen de la reina Pu-abi. En más de una ocasión solicitó exámenes de ADN a los restos óseos de la reina sumeria, para descubrir su verdadero origen. Supuestamente Sitchin, sólo de esta forma se descubriría la verdad de una vez por todas, sobre si la vida extraterrestre que él llama los Annunaki, fueron los responsables de generar el origen de la vida humana en la Tierra.

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Según el escritor, la reina Pu-abi sería una híbrido entre humana y Annunaki y esta sería la razón de la forma de su cráneo que no coincide con la de un humano normal. La apuesta de Sitchin era analizar el ADN de la reina para luego descubrir una diferencia entre sus genes y así, confirmar su teoría, pese a que de resultar un ADN normal, su carrera se fuera en picada.

*Tocado con el que se encontró a la reina Pu-abi

Sus peticiones nunca fueron resueltas por parte de los arqueólogos que resguardan el cráneo de Pu-abi y no existen análisis de ADN de ella, al menos no de forma pública. Más tarde Sitchin desapareció del ojo público y finalmente falleció en 2010, con él se fue también la petición de los análisis genéticos a la reina sumeria y la teoría poco sustentada de que Pu-abi era en realidad una semidiosa híbrida de humano y Annunaki. Sin embargo, el misterio detrás de sus restos óseos sigue en pie y los arqueólogos intentan descifrar su peculiar forma de la cabeza, hasta ahora sin un resultado consistente.

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