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ORBE CULTURAL

Se logró descifrar el mensaje de la tablilla sumeria de hace 4000 años

Las tablillas de arcilla han tenido un papel sumamente importante a lo hora de conocer más sobre nuestros antepasados. En ellas se escribieron mensajes milenarios en distintos idiomas pero principalmente, han ayudado a los historiadores a descifrar lenguajes como el sumerio, el acadio y el hitita. Los sumerios dejaron cientos de tablillas que lamentablemente terminaron en manos de los saqueadores modernos, que se encargaron de distribuirlas como objetos de valor monetario dejando fuera el valioso contexto detrás de ellas. El camino de muchas de estas tablillas de arcilla ha sido sinuoso o simplemente se han perdido entre los coleccionistas más acérrimos, pero existe una que fue rescatada del olvido y donada a la Universidad de Cambridge, cuyo mensaje ya ha sido resuelto.

En 1921 La Universidad de Cambridge recibió una donación de lo que podría pensarse es una insignificante tablilla de arcilla que, apenas si alcanza el tamaño de un pulgar, pero la realidad es que en su pequeña superficie guarda gran información muy valiosa y antigua. De hecho, desde su llegada a la Biblioteca de Cambridge, se convirtió en el texto más antiguo de todo el recinto que, hay que decir que tiene una gran tradición de 600 años resguardando documentos valiosos.

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Lamentablemente en su estancia en Cambridge, la tablilla antigua se extravió de forma misteriosa, dejando a los arqueólogos con la curiosidad sobre su mensaje escrito. Pero unos años más tarde, en 2016, se le recuperó en buen estado y finalmente se logró descifrar el mensaje inscrito en sumerio que cuidadosamente fue labrado en su superficie.

La transacción comercial más antigua

Según el profesor Nicholas Postgate de la Universidad de Cambridge, la tablilla de arcilla tiene al menos 4,200 años de antigüedad y procede de Sumeria, de la región sudeste de lo que actualmente conocemos como Irak. Es de un tamaño pequeño que apenas si alcanza el tamaño de un pulgar, sin embargo, llama la atención pues en ella tiene grabado un mensaje en escritura cuneiforme, distribuido en seis líneas realizadas “profesionalmente” por un escriba.

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Postgate también explica que aunque el contenido es muy simple, la información que nos ofrece es muy valiosa. Los arqueólogos han logrado traducir el mensaje inscrito que detalla una transacción comercial de la antigua Sumeria: “18 frascos de grasa de cerdo - Balli. 4 frascos de grasa de cerdo - Nimgir-ab-lah. Grasa dispensada (¿en?) la ciudad de Zabala. Ab-kid-kid, el escriba. 4° año 10° mes”.

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Según Postgate, el mensaje en efecto habla de una gran cantidad de jarras de manteca o grasa de cerdo, pero además indica el nombre de Balli, quien cree, sería una especie de funcionario responsable de supervisar la transacción. También se puede interpretar que esta grasa fue dispensada en la ciudad de Zabala, en el sur del actual Irak. “Creemos que estos frascos eran ochenta litros cada uno, así que eso significa que estamos hablando de cientos de litros de manteca”, dice.

Pese a que la tablilla no contiene mayor información y a que los arqueólogos no sean capaces de obtener un contexto más amplio de ella, distintas tablillas que han aparecido alrededor del mundo dan más pistas para comprender a qué se refiere exactamente. Postgate explica que el nombre de Balli no sólo aparece aquí, sino que se le puede leer recurrentemente en otras tablillas obtenidas en la misma región y que pertenecen al mismo periodo histórico.

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Gracias a un amplio análisis de otras tablillas con inscripciones cuneiformes en sumerio, los arqueólogos han logrado descifrar que hace unos 4 mil años, existió una oficina gubernamental que vigilaba las transacciones asociadas al comercio de recursos. Quizá la más antigua de la que se tiene registro y que ha sorprendido a los historiadores, por la bien organizada forma de comercio de la antigua Sumeria.

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