¿Por qué las ONGs están apoyando la despenalización de drogas en México?

Más de 100 ONGs manifiestan su apoyo a la regularización de las drogas en México. Se suman a la transición de un proceso de pacificación que incluye la despenalización de la marihuana y la amapola.

Es cierto: el problema de las drogas en México no es uno solo sino varios, derivados del hecho de que este tema tan delicado no está regulado sino prohibido.

El proceso de pacificación anunciado por el equipo de Andrés Manuel López Obrador, virtual presidente electo de México, comienza a hacer eco. Las ONGs de México se han sumado al plan de transición de un programa integral de justicia que incluye la despenalización de la marihuana y la amapola, y también, la pacificación de un país que ha sido víctima de brutales asesinatos a causa de la guerra contra el narcotráfico. 

ong-mexico-apoyan-despenalizacion-drogas-pacificacion

La propuesta de pacificación incluye, además de una ley de amnistía para perdonar a los bajos rangos del mundo criminal, una ley personalizada de reducción de condenas para quienes den información que permita capturar a los capos, así como la despenalización de la marihuana y la amapola –esta última, la planta de la que se extrae la goma de opio, y una de las siembras que más obliga a los campesinos en extrema pobreza a trabajar en ella–.   

Respecto a la despenalización de la marihuana, más de 100 organizaciones manifestaron su apoyo a través de la fundación México Unido Contra la Delincuencia, resaltando la importancia del proceso de pacificación en México:

Los senadores electos Olga Sánchez Cordero y Alfonso Durazo, han anunciado su compromiso con un proceso de pacificación que incluye la justicia transicional, la desmilitarización de la seguridad pública y, como condición previa e indispensable, la regulación de las drogas. Los firmantes apoyamos este posicionamiento.

Según el comunicado, la discusión no consiste en preguntarse si se debe o no regular las drogas, sino en cómo hacerlo. Regular las drogas no es, por sí sola, una medida suficiente para acabar con la guerra; sin embargo, las organizaciones coinciden en que es parte fundamental del proceso de pacificación.

ong-mexico-apoyan-despenalizacion-drogas-pacificacion

El documento incluye la firma de una serie de organizaciones de la sociedad civil que han llegado a una justa decisión: el problema de las drogas en México debe acabar porque…

México no ha contado con una política de drogas orientada a la protección de sus ciudadanos. 

En la carta que apoya la despenalización de las drogas también se lee:

Nuestra política de drogas se ha reducido a satisfacer la exigencia extranjera de mantener una prohibición absoluta que privilegia la represión y desatiende las necesidades (…) de la población. 

Y continúan:

Regular las drogas no es –por sí sola- una medida suficiente para acabar con la guerra, pero los firmantes estamos convencidos de que es una medida necesaria para lograr la paz.

La guerra contra las drogas fracasó. #TocaRegular #RegulaciónPorLaPaz

 

Antecedentes en México

En 1940, el presidente Lázaro Cárdenas despenalizó las drogas, autorizó a los médicos a recetar narcóticos a los adictos, abrió ambulatorios para ayudarlos y propuso tratarlos como enfermos, no como criminales.

La compra de pequeñas cantidades de marihuana, cocaína y heroína fue despenalizada y su venta fue monopolizada por el Estado. Los delincuentes a pequeña escala fueron liberados de las cárceles y de las clínicas de adicción. Sin embargo, antes de que la norma cumpliera 6 meses, en medio de una escasez de cocaína y morfina debido a la segunda guerra mundial, la ley fue cancelada y engavetada.

Al respecto, la ex ministra de la corte Olga Sánchez, quien además sería la próxima secretaria de Gobernación (Interior), dijo a Reuters que algo similar podría implementarse una vez que el próximo gobierno asuma el poder.



Caminar para estimular la creatividad: el secreto de estos escritores

La ciencia ha comprobado que este viejo método es infalible.

Desde el furtivo paso de nuestros ancestros nómadas hace milenios hasta el día de hoy, que cada individuo realizó una caminata para llegar hasta donde se encuentra en este preciso momento… No cabe duda que caminar es un acto más poderoso de lo que solemos imaginar. Caminar es arte.

Las mentes más lúcidas de la historia lo han sabido. La sabiduría antigua está repleta de registros sobre las veleidades de caminar, que algunas de las plumas más insólitas del siglo XX supieron recoger y adaptar. Más aún, caminar ha sido el habito favorito de escritores y filósofos por igual: una forma de explorar la mente y desatar la creatividad, sin leyes establecidas. Porque Ernest Hemingway podía relatar que, en un momento dado:

Era más fácil pensar si estaba caminando.

Simplemente porque caminar es una tarea sencilla, cotidiana y casi imperceptible que nos sumerge en una especie de trance –que la psicología llama flujo­–. Es como meditar en movimiento. Sin embargo, cada uno tiene su ritmo; por eso, alguna vez Charles Dickens dijo:

Si no pudiese caminar lejos y rápido, creo que sólo debería explotar y perecer.

A su vez, no podríamos olvidar lo que dijo Henry Thoreau:

Cada caminata es una suerte de cruzada.

Y es que uno se encuentra consigo mismo en esos momentos. Más si caminamos rodeados de naturaleza –sin duda un templo de bienestar–. Una actividad que, por cierto, baja el estrés: sobre todo si caminamos bajo los árboles. Aunque habrá a quien le funcione hacerlo en una ciudad.

caminar-estimula-creatividad-estudios-literatura copia
Ferdinand Hodler

Pero el escritor escocés, Kenneth Grahame, también intuía que lo mejor es hacerlo en parajes naturales. En su ensayo The Fellow that Goes Alone se encuentra quizá la prosa más bella dedicada al acto de caminar.

El regalo particular de la naturaleza para el caminante, a través del semi-mecánico acto de caminar ­–un regalo que, por cierto, ningún otro tipo de ejercicio puede transmitir al mismo nivel– es poner a la mente a correr, hacerla locuaz, exaltada, quizás un poco chiflada, ciertamente creativa y suprasensible.

¿Te suena familiar? Quizá tú también has experimentado al caminar lo que estos escritores mencionan. Pero si te queda duda…

La ciencia lo ha confirmado

Varios experimentos hechos por los investigadores Marily Oppezzo y Daniel Schwartz han concluido que caminar desata la creatividad. Luego de estudiar a 200 estudiantes mientras caminaban, pudieron observar que estos mostraban una marcada tendencia al aumento de habilidades creativas.

La investigación de Oppezzo y Schwartz comprendió cuatro experimentos con 176 estudiantes universitarios que completaron tareas utilizadas para evaluar el pensamiento creativo. Tres de los experimentos se basaron en una prueba de creatividad de “pensamiento divergente”.

El pensamiento divergente es un proceso de pensamiento o método utilizado para generar ideas creativas al explorar muchas soluciones posibles. En estos experimentos, los participantes tenían que pensar en usos alternativos para un objeto dado. Se les dieron varios conjuntos de tres objetos y tuvieron cuatro minutos para obtener la mayor cantidad de respuestas posible para cada conjunto. Una respuesta se consideró novedosa si ningún otro participante del grupo la usó.

El estudio encontró que la gran mayoría de los participantes en estos tres experimentos fueron más creativos al caminar que al sentarse. De acuerdo con el estudio, la producción creativa aumentó en un promedio del 60 por ciento cuando la persona caminaba.

Además, también se ha comprobado que caminar nos hace más inteligentes… Así que razones sobran para salir a dar un paseo ya.

*Imagen principal: Ernest Hemingway practicando su caminata “lambeth”, popularizada por el musical Me and My Girl