Paraguay fue el primer país que encendió las alarmas sobre la masiva nube de langostas. A partir del 11 de mayo, los insectos emprendieron vuelo hacia distintos países de América del Sur. A su paso, además de brindar un espectáculo natural único, también levantan algunas alertas sobre el impacto de su estadía en algunos cultivos.

Se estima que la nube mide alrededor de unos 20 kilómetros cuadrados y avanza unos 150 kilómetros por día. Al día de hoy (26 de junio) se encuentra a la altura de la provincia de Corrientes en Argentina.

El poderoso sonido de los aleteos de las langostas puede resultar muy impactante si es la primera vez que se le escucha, pero los expertos han asegurado que tanto el zumbido como su presencia no implican ningún riesgo para el ser humano.

Después de pasar cerca de 10 días en Argentina, ahora la nube de langostas parece dirigirse hacia Brasil. Este gigante de Sudamérica teme que, al avanzar el zumbido, la mayor parte de los cultivos productivos se pierdan.

Esta nube ha sido calificada como la tercera invasión de cigarras registrada desde 2015, de acuerdo con Héctor Medina, coordinador del Programa Nacional de Langostas del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria de Argentina.

 

¿Cómo actúa la nube de langostas?

Durante el día, el vuelo de los insectos se eleva. Una vez que llega la tarde y poco a poco va bajando la temperatura, los insectos se sitúan en ramas o plantas para descansar. Comúnmente, las langostas se distribuyen en campos nativos y no suelen acercarse mucho a los cultivos; sin embargo, existe la posibilidad de que si no hay zonas accesibles vayan directo a las cosechas.

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La importancia de conservar las zonas donde estos animales encuentran un refugio cómodo es que así estarán mucho más alejados de las cosechas. De cierta manera se tiene que garantizar el equilibrio de la producción de alimentos y hábitats, con el objetivo de que tanto seres humanos como animales vivan en una convivencia plena.

Por el momento, podemos disfrutar desde cierta distancia el paso de la nube de langostas sin que esto represente un riesgo. Estos insectos vuelan cumpliendo el ciclo que marca su vida y debemos aprender a respetarlos y admirarlos.

 

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