La naturaleza y sus cicatrices de guerra (📷✨)

Pasado y presente se funden en estas imágenes del fotógrafo Jonathan Beamish.

Algunos parajes de esta Tierra están repletos de fantasmas. Estos espectros se manifiestan en las cicatrices que las guerras han dejado plasmadas en la naturaleza. Algunas marcas son prácticamente invisibles a la vista humana, pero no a la luz infrarroja. Jonathan Beamish utiliza esta técnica para fotografiar los rastros de la primera guerra mundial en los mayores campos de batalla. 

En las fotografías, la belleza de los paisajes franceses y belgas cobra un matiz lúgubre. A través de la oscura luz, las fisuras del conflicto se aprecian todavía en varios sitios después de 200 años. Dice Beamish: 

La fotografía infrarroja siempre me ha interesado, pues te permite ir más allá de la visión común, apreciar colores normalmente invisibles, e incluso te da la habilidad de ver en la oscuridad.

naturaleza-cicatrices-guerra-1

¿Por qué asomarse a este vacío? ¿Para qué ver a los ojos las heridas de la guerra? 

Hay algo de sanación en estos paisajes arrasados, un poco de la tranquilidad que llega únicamente tras enfrentarse a los recuerdos más dolorosos. Los tonos grises, cruzados de súbito por trazos de rojo profundo, traen los eventos del pasado al presente de forma vívida. 

Pasado y presente se funden en estas imágenes. Los miles de soldados heridos, los caídos y las aldeas derruidas queman su huella para siempre en la historia. Por encima de todo, la naturaleza queda invicta: su resiliencia trasciende todos los conflictos. 

naturaleza cicatrices guerra 3

naturaleza cicatrices guerra 6

naturaleza cicatrices guerra 5

naturaleza cicatrices guerra 7

naturaleza cicatrices guerra 5

naturaleza cicatrices guerra 8

 



Hay un animal oculto en esta foto… ¿puedes verlo?

Te retamos a encontrar lo que la naturaleza oculta en esta foto.

Esta fotografía tomada en medio de un paisaje invernal oculta algo. Te damos una pista: el fotógrafo Saurabh Desai incluyó esta increíble imagen en un libro titulado El arte del camuflajeAsí que ten por seguro que hay un elusivo animal escondido en este retrato del valle Spiti, en los Himalayas. De hecho, se trata de un felino que los habitantes de este rincón del mundo llaman “fantasma gris”, en honor a sus habilidad para “desaparecer” a simple vista.

Observa la fotografía un momento…¿lo ves? 

naturaleza-oculta-fotografia-animal
Foto: Saurabh Desai

Si no tuviste éxito, quizá valga contarte un poco más. Este bello felino no es de color blanco, sino marrón, así que no busques entre la nieve. El fotógrafo se encontraba a 8 kilómetros del asentamiento cuando divisó al leopardo de las nieves al borde del acantilado. En un momento que debió ser mágico, el animal volteó a ver a Desai, quien aprovechó para plasmar para siempre su imagen en una fotografía.

Desai tuvo que soportar una temperatura de -30 grados celsius y un fuerte viento para capturar la imagen, pero no le importó. Estaba frente a un magnífico ser que no podía dejar ir. Su importancia en la cultura de este valle en India se remonta a generaciones pasadas. El idioma nativo también lo designa como “Shan”, y los pobladores afirman que “Shan siempre los ve, aunque ellos no puedan verlo”, según explicó Desai a MyModernMet.

Si aún no logras ver al magnífico leopardo de las nieves, concéntrate en el centro de la imagen..¡ahí está!

naturaleza-oculta-fotografia-leopardo-nieve

 

Quizá este grupo de fotos te ayude a identificar al felino aun mejor:

naturaleza-oculta-fotografia-leopardo-nieve-1

naturaleza-oculta-fotografia-leopardo-nieve-2

naturaleza-oculta-fotografia-leopardo-nieve-3

naturaleza-oculta-fotografia-leopardo-nieve-4

 

 

 

 

 



Esculturas de niebla en parques y bosques (Fotos)

¿Hay algo más hermoso que cuerpos de niebla acariciándose con árboles y espejos de agua?

Algo tiene la niebla que a pesar de ser en esencia inasible, también es profundamente corpórea. Su corporalidad, aunque elusiva, tiene una presencia contundente. Tal vez por eso es que Fujiko Nakaya recurre a la niebla como materia prima para sus esculturas.

Llama la atención que la artista japonesa presente sus piezas como esculturas, y no como performance o algún formato de arte efímero. Pero Nakaya lleva décadas esculpiendo los flujos de niebla y su obra surge, en parte, en respuesta al materialismo occidental que predomina en la noción de escultura; por eso aborda la materia desde una perspectiva más pasajera, menos franca (como quizá es, en realidad, el ADN de nuestro universo y nuestras respectivas realidades).

Existe el concepto occidental de sólido y eterno, pero en el pensamiento budista la naturaleza siempre te responde de acuerdo a sus reglas.   

Con el nombre de Fog x FLO: Fujiko Nakaya on the Emerald Necklace, esta serie interviene cinco parques en Boston con “esculturas de niebla”. Para “enneblinar” estos escenarios, la artista sitúa inyectores en árboles, piedras y otros elementos naturales, los cuales están programados para emitir vapor de agua cada hora. Así, los cuerpos neblinosos desfilan a través del espacio –con dirección y espesor planeados– de manera coreográfica. La repetición permanente de sus flujos hace que, aunque dinámicos, adquieran una presencia casi material.

¿Hay algo más hermoso que cuerpos de niebla acariciándose con árboles y espejos de agua? (la respuesta no importa).