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NATURA

No eres el único, los peces también usan las matemáticas

La falsa idea de que el hombre es el animal supremo en entre todas las especies, nos ha mantenido cegados ante la sorprendente inteligencia no sólo de los animales, sino incluso del reino vegetal. Quizá por ello que nos hemos tardado un poco en descubrir que todos los seres tienen sus propias formas de desarrollo cognitivo, incluso los peces que ahora se ha descubierto que son capaces de comprender y hacer cálculos matemáticos.

Investigadores de la Universidad de Bonn, en Alemania, sabían de antemano por otros estudios científicos que los peces como los cíclidos, son capaces de distinguir cantidades de objetos de grupos de entre 3 y 4, tan sólo con un vistazo. Pero decidieron no quedarse con esta información y comprobar hasta donde podría llegar la inteligencia de los peces. Fue así como descubrieron que de hecho, los peces cíclidos y las mantarrayas, pueden hacer matemáticas.

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Para llegar a estas conclusiones, la zoóloga Vera Schluessel, autora principal del estudio y su equipo de investigación, entrenaron a las dos especies de animales marinos para hacer sumas y restas. En ellas tendrían dos opciones, sumar 1 a un grupo determinado de objetos, o bien restarle 1. Utilizaron un método que con anterioridad ya había tenido éxito en la enseñanza de matemáticas a las abejas, este consta de presentar visualmente un conjunto de figuras que pueden ser de dos colores, si aparece en azul significa que debe sumar la cantidad de 1. Si por el contrario, las figuras aparecen en color amarillo, debe restársele 1 a la cantidad de objetos visualizados.

Peces y mantarrayas pueden sumar y restar

En un primer momento, los investigadores mostraron a los peces un grupo de formas, como 4 cuadrados azules. Al tener el color azul significaba que los peces debían sumar 1 a la cantidad de figuras. Seguido de esto, mostraron dos imágenes nuevas: la primera contenía 3 cuadros azules, mientras que la segunda tenía 5 cuadros azules. Si el pez elegía la última opción, es decir, la suma correcta, entonces recibía una recompensa de alimento. Pero si elegía la errónea, no obtenía la recompensa.

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Al pasar del tiempo, los animales marinos aprendieron que el color azul significaba sumar y el amarillo restar. Sin embargo, en este tipo de pruebas siempre puede haber una confusión de lo que se observa, por lo que para asegurarse de que los peces comprendieran deliberadamente el proceso de las operaciones matemáticas y que no estuvieran memorizando instrucciones, realizaron una prueba.

“Para verificar esto, omitimos deliberadamente algunos cálculos durante el entrenamiento. A saber, 3+1 y 3-1. Después de la fase de aprendizaje, los animales pudieron ver estas dos tareas por primera vez. Pero incluso en esas pruebas, con mucha frecuencia eligieron la respuesta correcta”, explica Schluessel.

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Cuando se les presentó por primera vez una imagen con 3 figuras azules, en la fase de elección aparecieron 4 figuras azules y cinco figuras azules, a lo que los peces eligieron correctamente la primera de ellas. Esto indicó que los animales marinos aprendieron la regla de sumar 1 al conjunto presentado, más no la de elegir el conjunto más grande.

Schluessel también dijo que “los cíclidos necesitaron más sesiones que las rayas para alcanzar el criterio de aprendizaje... El rendimiento individual de las rayas superó al de los cíclidos”. No obstante, en ambos casos se demostró que son capaces de llevar a cabo operaciones matemáticas simples y que por lo tanto, poseen una inteligencia nunca antes descubierta.

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“Los animales tenían que reconocer la cantidad de objetos representados y al mismo tiempo inferir la regla de cálculo a partir de su color. Tuvieron que mantener ambas en la memoria de trabajo cuando se intercambió la imagen original por las 2 imágenes resultantes. Y tenían que decidir el resultado correcto después. En general, es una hazaña que requiere habilidades de pensamiento complejas”.

Lamentablemente por su apariencia física que dista mucho de la nuestra, los peces, las rayas y en general los animales marinos han pasado desapercibido, y de hecho se ha menoscabado la importancia de su existencia dentro de su ecosistema. Una idea que debe cambiar, pues independientemente de si son seres matemáticos o no, son una eslabón clave en el desempeño de los ecosistemas.

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Referencias: Schluessel, V., Kreuter, N., Gosemann, I.M. et al. Cichlids and stingrays can add and subtract ‘one’ in the number space from one to five. Sci Rep 12, 3894 (2022). DOI

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