La música es medicina, no cabe duda. Los efectos que escuchar música provoca en nuestro cerebro, y por lo tanto en nuestros estados psicológicos, han sido ya probados en numerosas ocasiones. Pero también se han encontrado géneros musicales más sanadores, por ejemplo, el ambient.

Desde su nacimiento “oficial”, con el álbum Music for Airports (1978) de Brian Eno, el ambient ha tenido un lugar muy especial en la historia de la música, pero también en los espacios (físicos y mentales). El ambient o música ambiental cultiva atmósferas, más que atender a ritmos o estructuras, y complementa, sin imponer, la sonoridad original de un espacio determinado.

 

Música ambient como medicina contra la ansiedad

De acuerdo con Ryan Bassil, editor asociado del sitio Noisey y quien ha padecido largamente de ansiedad y ataques de pánico, el ambient le ha ayudado a mantener la calma durante momentos de ansiedad extrema y a que su atención se enfoque en el presente. Y cita la obra de compositores como el propio Brian Eno, Fennesz y William Basinski.

Según Bassil, sumergirte en la atmósfera que la música ambiental genera:

Puede colocar al escucha más allá de su propia mente y apelar a sus sentidos para concentrarse en su entorno. 

La experiencia de Bassil para lidiar con su trastorno de ansiedad a través del ambient ha sido ilustrada en el siguiente video. Se trata de un testimonio que arroja clara luz sobre las propiedades medicinales de este género musical.

Y aquí vale la pena recordar la sentencia del gran Oliver Sacks (uno de nuestros hombres de ciencia predilectos):

En 40 años de práctica médica he encontrado únicamente dos tipos de terapia no farmacéutica que son de vital importancia para pacientes con enfermedades neurológicas crónicas: la música y los jardines.