* por: Andrés Oddone 

 

Si, sé que voy a sonar como un viejo de 140 años… pero para hablar de Prepared Panda Talamalika, el nuevo material de Tom Ross, no me queda de otra más que contar lo que veo sobre un concepto que hoy está en auge, pero de una manera que considero en gran parte errónea: la experimentación.

La diferencia entre lo que pasa hoy acerca de esa idea, en comparación con lo que ocurrió en los 80, 90 y 2000 (¿vieron que iba a sonar como un viejito amargado? :D) fundamentalmente reside en que, quizás por la falta de información, Internet y demases, lo que se paraba en el lugar de “lo experimental” vivía una falta profunda de contexto. Al menos, lo que se paraba más cerca del lado del pop que de la academia y lo institucional. Esa falta de marco, que en muchos sentidos fue negativa, también brindaba libertad: el juego era propio, individual, lo que llevaba a productos culturales realmente disímiles.

tom ross musica fresca Ecoosfera

Hoy eso es completamente distinto. Lógicamente, hay fracciones que trabajan experimentando de manera sincera, que empujan los límites más allá. Pero en general, hoy podemos encontrar infinidad de sellos que se declaran abiertamente como “de laboratorio”, pero que básicamente contienen distintas publicaciones explícitamente alineadas entre sí, que si uno las mira de cerca, muestran la intención comercial simplemente porque ofrecen una paleta homogénea, simple de leer. Finalmente, es como pasa con los restaurantes: para que los clientes regresen, hay que mantener un equilibrio perfecto entre “brindar siempre lo mismo”, pero generar ciertos cambios sutiles para que los habitués nunca se aburran.

Entiendo que los sellos busquen vender. Pero lo triste de esto es que los artistas, con ánimo de triunfar en determinada medida, también se alineen con estos objetivos que poco y nada tienen que ver con el arte y la música. Para ser honestos, también de estas estructuras, de a momentos, surgen discos brillantes.

Pero, como siempre, lo genial aparece desde la nada, desde lo inusitado.

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Por allí llegó este Prepared Panda Talamalika, un disco excelente, que seguramente podemos enmarcar dentro del rotulo “experimentación”, pero que no cae en ninguno de los clichés que hoy maneja ese estilo… y ningún otro. 

Con mirada amplia, podríamos decir que las cinco piezas que componen Prepared Panda Talamalika pertenecen al mundo de lo percusivo, porque todas van abriendo puertas dimensionales utilizando hábilmente dos recursos: lo rítmico y el universo reflexivo contenido en lo sonoro.

Como bien lo dicen los nombres de los tracks, todo suena a “preparado”, como en esas piezas abstractas de Cage en las que el piano abandona su habitual lugar melódico para caminar por la cornisa de la locura percusiva, con momentos que se parecen más a que al mesero de la sala se le cayó la bandeja cargada de utensilios, que a lo estrictamente musical. Pero Tom Ross comanda en todo una acertada secuencialidad y procesos de producción precisos en extremo, que se asume que tienen que ver con lo digital, con el juego con efectos y manoseo de los ceros y unos.

Por otro lado, hay cierto gesto en estas piezas, en el modo en que se cruzan las síncopas, que recuerda al protojazz, a ese momento fundacional cuando la batería tal cual la conocemos hoy iba tomando forma, pero todavía estaba a medio camino entre un set de percusión y la batería de cuerpos que hoy vemos en el rock. De hecho, el eslogan de Tom es “global jazz songs, así que se ve que esa referencia es consciente en extremo.

Por último, también Prepared Panda Talamalika se relaciona con la música percusiva de la meditación, lo que también abre su espectro a la world music (hablo de lo producido por artistas como Glen Vélez). Pero para ser certeros, esa referencia ancla todo demasiado lejos del espíritu central de esta obra: la manipulación maquinal.

Y quizás, viéndolo más por ese lado, podemos compararlo con un disco en especial de Glen Vélez, el External Combustion, publicado por Schematic Music Company, en el que varios artistas  fundamentales de la electrónica de los últimos años, como Atom™, Richard Devine, Chris Clark, Errorsmith, Murcof, Pita y Jan Jelinek, entre varios otros, hacen versiones delirantes que se basan en material tomado de las percusiones de Glen, más específicamente, tocadas con Bodhran Frame Drum.

Prepared Panda Talamalika es un disco bello y libre que sólo nos deja un sinsabor: es imposible encontrar información en las redes sobre Tom y su trabajo, por lo cual lo único que queda es estar atentos a su Bandcamp y esperar a que este talentoso artista siga lanzando discos tan buenos por allí.