Para la mayoría, quedarse en casa debido a la pandemia ha sido una experiencia extraña. Sentimos ansia, tristeza, enojo y cansancio debido a las exigencias de la hiperconectividad. Frente a tantos estímulos dentro de días raramente pasivos, la música es una gran forma de relajarse y de sentir el cuerpo. Desconéctate y explora estos cinco álbumes (de los años 60, 70 y principios de los 80 del siglo pasado) que seguro te harán bailar o, por lo menos, aflojar el cuerpo. 

 

Resolutionary (Songs 1979-1982), Vivien Goldman 

Este álbum es una compilación que reintroduce la libertad indomable de Vivien Goldman. El trabajo la “profesora del punk” de la Universidad de Nueva York, periodista musical y estudiosa del reggae ha ayudado a construir parte de la escena del pospunk. Resolutionary incluye, entre otras cosas, canciones feministas de artrock que escribió y cantó en The Flying Lizards. Es francamente refrescante. 

 

Alleycat (1975), Nucleus

Esta banda pionera de jazz-rock progresivo, psicodélico, funk y pop de Gran Bretaña fue establecida por Ian Carr (jazzista, compositor, escritor y educador escocés que trabajó con Donald Percy Rendell). La banda existió de 1969 a 1989 e hizo algunas presentaciones únicas en 2005, 2007 y 2009 (año en que falleció Carr). Este álbum de fusión y jazz-rock no es de sus trabajos más conocidos, pero sin duda se deja escuchar. 

 

Ethiopian Knights (1972), Donald Byrd

Este álbum del trompetista estadounidense Donald Byrd contó con las actuaciones de Thurman Green, Harold Land, Bobby Hutcherson y Joe Sample, entre otros. Ethiopian Kights navega por sonidos polirrítmicos de soul-jazz y funk-jazz. Es perfecto para explorar los espacios arquitectónicos que construyen los instrumentos, con el ritmo sutil de la improvisación. 

 

Singles & Sessions 1979-1981 (2006), Delta 5

Aunque no es de las bandas de pospunk más populares, aportaron joyas musicales que se pueden explorar en esta compilación. Los miembros originales de Delta 5 fueron Julz Sale (voz y guitarra), Ros Allen (bajo) y Bethan Peters (bajo). Su tinte claramente izquierdista evitó el glamur a toda cosa y eso es parte del distintivo sonido de la banda. Sus composiciones son un descuido armónico que se disfruta bien con una chela fría.