En la selva amazónica, las mujeres guardan una profunda y sagrada relación con la Madre Naturaleza. En medio de estereotipos e injusticias, ellas lideran las acciones de conservación más genuinas que se convierten en lecciones para todos. 

La selva amazónica es la más grande del planeta, en ella yace una enorme cantidad de biodiversidad importante para la humanidad. No obstante, pese a la aparente tranquilidad del bosque tropical más extenso del mundo, este no tiene tregua frente a la constante amenaza de la industria, las actividades antropogénicas y el calentamiento global. 

defensoras del amazonas

En este lugar habitan especies sumamente singulares, vida que no podemos encontrar en cualquier otra parte del mundo. Es aquí en donde viven especies como el delfín rosado, que desde tiempos antiguos ha representado un lugar sagrado en las cosmologías indígenas circundantes. Sin embargo, este mamífero tan peculiar y hechizante, se encuentra ahora en peligro de extinción.

delfín rosado

Pero gran biodiversidad de flora y fauna no es lo único que sagrado que el Amazonas nos ha legado, en sus terrenos viven distintas comunidades indígenas. Son ellos quienes nos enseñan día con día el gran respeto que debemos guardar a la Madre Naturaleza. De una gran sabiduría, las almas más prudentes han salido de estas comunidades, una gran lista de mujeres ecologistas que han construido una relación mística y única con la naturaleza, valientemente alzan la voz para gritar al mundo las injusticias que se comenten en contra de la vida.

Mujeres defensoras de la selva

Lilia Isolina Java Tapayuri, quien es líder comunitaria de los cocama, desde pequeña estableció una relación especial con la naturaleza. Descubrió en la selva el más alto sentido de espiritualidad, gracias a ello, ha dedicado su vida a la conservación de especies en un ecosistema sumamente castigado por la humanidad.

Lilia mujeres defensoras de la selva
Pablo Albarenga

En contra de la corriente 

Lilia dirige con valentía la monitorización de distintas especies fluviales del lago Taparoto. Desde una balsa dirige a su comunidad y cuida de manatíes, nutrias y el sagrado delfín rosado. Pero detrás de su historia también se esconde un camino lleno de determinación en contra de los estereotipos que marcan a las mujeres. El sendero que debe recorrer para colocarse como una líder de conservación de la Madre Naturaleza, está lleno de luchas en contra del patriarcalismo dominante. No obstante, gracias a su profundo amor y la relación espiritual con la gran biodiversidad de los lagos, ella ha logrado trabajar de tú a tú con los hombres.

La lucha en contra de las consecuencias del cambio climático se suma a la corriente contra la que Lilia debe remar. Ella misma cuenta que a causa del cambio climático, los lagos y ríos han bajado sus niveles, dejando a crías de manatíes varadas lejos de sus madres. Lilia abraza y alimenta con gran respeto a las crías y las devuelve a su hogar.

mujeres defensoras de la selva
Pablo Albarenga

Para ella no existe nada más sagrado que la relación entre el ser humano y la Madre Naturaleza, el gran respeto que le guarda a su entorno es muestra de ello. Mujeres como Lilia le demuestran al mundo que siempre es posible ir contra corriente, incluso en medio de la selva, y marcar una huella profunda en las mentes que su historia traspasa. Historias como esta, deben ser honradas y difundidas, quizá así un poco de empatía se disperse por el mundo y haga de este planeta un lugar mejor.

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Pablo Albarenga

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