No se trata de una carta de amor al presidente de la Cámara de Senadores, Martí Batres –aunque por su reacción de emoción pareciera que así fuera. Se trata de una carta contundente y conmovedora que mandó Morrissey al Senado mexicano, para aplaudir la iniciativa presentada para crear una Ley General de Bienestar Animal.

Quizá alentado por ello, o por una simple casualidad producto de los astros, resulta que Morrissey visitará México el 22 y 23 de noviembre. Sea como sea, será una oportunidad para festejar con el artista y animalista esta iniciativa.

¿Conoces todos los álbumes de Morrissey y no la iniciativa de ley que él aplaude?

Bueno, se trata de una ley inédita en México que nos colocará como uno de los países más avanzados en cuanto a cuidado animal. Por primera vez se creará un Registro Nacional de Animales de Compañía para que nuestros perros y gatos dejen de ser cosificados, y se les conceda un estatus jurídico como seres sintientes.

Además se prohibirá la experimentación y la exhibición de animales, lo que podría dar pie a lo que Greenpeace ha empujado por años: la sustitución de zoológicos por centros de conservación, y una mayor inversión en reservas naturales.

Sin duda, es magnifico que un artista como Morrissey nos aliente a saber más sobre algo tan relevante como esta ley. Porque además es una cuestión que debemos seguir de cerca, ya que el hecho de que exista una ley no es suficiente. Puede pasar como en Tabasco, donde ya existe una ley de protección animal, pero carece de reglamentos y sanciones.

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Morrissey ya ayudó al dar a conocer esta ley.

Ahora nos toca que se elabore de manera correcta y que realmente proteja a los animales domésticos y salvajes y al ganado. Y que más leyes sigan esta corriente, como la que busca acabar con la crueldad en los rastros. Es también una excusa para incentivar la curiosidad y el interés por la protección animal en todo el mundo, por conocer más sobre los muchos animales en peligro de extinción en México, y para ampliar la conciencia contemporánea sobre lo urgente que es aliviar el sufrimiento animal.

Nos guste o no la música de Morrissey, o estemos o no de acuerdo con su actitud radical –que le ha valido críticas–, sin duda hay que reconocerle algo: con una simple carta nos puso a pensar. Y a muchos, nos dejó con una sonrisa indeleble (como a Martí Batres, que ahora por accidente tiene un autógrafo del cantante).