De entre el puñado de eventos astronómicos que se pueden observar desde la perspectiva terrestre, los eclipses son quizá los más destacables por su naturaleza de ocultamiento de luz. Ya sean lunares o solares, en ambos casos la luz queda oculta detrás de la oscuridad momentáneamente. Pero en los solares el fenómeno se vuelve todavía más espectacular ya que en cuestión de minutos, la luz del día se desvanece para dar paso a la negrura. Y es justamente esta característica de conspicuo, la que ha ocasionado que se generen una gran cantidad de mitos y supersticiones alrededor de los eclipses solares. Repasemos desde las ideas más antiguas, hasta las modernas que rodean a estos fenómenos astronómicos.

Mitos sobre los eclipses solares en las culturas antiguas

fases eclipse solar

Los perros de fuego

En Corea, por ejemplo, la mitología cuenta sobre la existencia de un rey en un país sumido en la oscuridad, mucho más allá de nuestro mundo. Entonces el rey buscó la manera de traer luz y calidez a sus tierras, por lo que ordenó a los perros de fuego (Bulgae) robar el Sol y la Luna de nuestro mundo. Sin embargo, cuando el más feroz perro intentó robar el Sol, no soportó al incandescente orbe en su hocico y termino por abandonarlo en el camino. Lo mismo sucedió con la Luna, que congeló el hocico de otro de los Bulgae. Según la mitología, los eclipses ocurren mientras los perros de fuego muerden al Sol y la Luna para robarlos, y la normalidad se reestablece cuando los abandonan en el camino.

Lobos al acecho

Los nórdicos creían que el Sol y la Luna eran personificaciones de dos hermanos llamados Nott y Darg. Ambos recorrían los cielos en sus carruajes tirados por los caballos Skinfaxi y Hrímfaxi, dando paso al día y la noche. Pero ambos eran perseguidos por los lobos Sköll y Hati, constantemente los hermanos eran cazados por los lobos, así cuando Nott era alcanzado por uno de los lobos, Darg entraba en acción y viceversa.

Así era como los nórdicos entendían la dinámica del día y la noche. Por lo que cuando se producía un eclipse solar, era porque Sköll había alcanzado a Darg, aunque pronto recuperaría su fuerza y volvería a brillar en el firmamento.

El dragón y los ríos sagrados

En la India también se creía que el Sol entraba en combate con un dragón. Para mostrar su respeto, hombres y mujeres debían entrar a los ríos sagrados para mostrar respeto hacia el Sol y ayudarlo en su combate. Según la tradición debían sumergir sus cuerpos hasta el cuello mientras el eclipse tenía lugar.

Flechas hacia el cielo

Según la mitología china, los eclipses solares ocurrían por el feroz ataque de un dragón o de perros feroces que desgarraban al Sol. Por esta razón, tenían rituales ceremoniales que realizaban durante los eclipses, donde solían hacer sonar sus tambores y lanzar flechas hacia el cielo para detener el ataque de la criatura.

Supersticiones en la civilización moderna

mitos de eclipses solares

¿Perdemos peso?

Uno de los mitos más populares, es aquel que dice que durante los eclipses solares se pierde peso, lo cual tiene algo de cierto. Durante un eclipse solar total, lo que sucede es que se produce una alineación perfecta entre el Sol, la Luna y la Tierra. El satélite natural se interpone entre nuestro planeta y su estrella huésped, es por esto que se bloquea la visibilidad de la luz.

Pero en esta alineación especial entra en juego la gravedad. La influencia gravitacional del Sol y la Luna termina por darnos un pequeño tirón hacia arriba y en consecuencia se contrarresta la gravedad de la Tierra. Por esta razón se cree que durante los eclipses solares se pierde peso, ya que en el momento preciso del evento, una persona puede marcar hasta medio kilo menos de los habitual. Sin embargo, no es precisamente que pierda peso pues su constitución de masa continúa siendo la misma, es simplemente que la gravedad se modifica levemente por pequeños instantes.

La comida se echa a perder

En algunas regiones del mundo se cree que, si se cocina justo en el momento en que tiene lugar un eclipse de Sol, la comida terminará echándose a perder a causa de la radiación dañina que desprende. Pero no hay evidencia científica que demuestre que un eclipse emita radiación más allá de la que ya desprende el Sol naturalmente. Así que puede cocinar sus alimentos tranquilamente sin temor a que terminen echándose a perder. Claro, esto en el caso de que prefiera cocinar antes que observar un eclipse solar.

Rayos X

Otro de los mitos frecuentes es que durante los eclipses solares además de la radiación, también nos llegan rayos X dañinos. Y aquí hay que aclarar que si bien es cierto que la corona solar se caracteriza por emitir rayos X y durante el eclipse solar la corona queda completamente expuesta ante nuestros ojos, no significa que resulte un peligro para la vida más allá del peligro de observarlo directamente por la afectación a la vista. 

Hay que comprender que la corona solar siempre está ahí, así se produzca un eclipse o no. Por lo que en caso de que este mito fuese verdadero, tendríamos que cuidarnos de los rayos X en todo momento. Sin embargo, es un mito falso ya que la atmósfera terrestre se encarga de filtrar las ondas del espectro magnético dañinas, incluidos los rayos X y la radiación solar.

Embarazo y eclipses

Hay una superstición muy común que dice que las embarazadas no pueden exponerse ante un eclipse solar. La razón está intrínsecamente relacionada con los puntos anteriores y es que se piensa que la radiación dañina podría ocasionar malformaciones en el bebé en puerta. No obstante, como ya hemos aclarado anteriormente, durante un eclipse solar no aumenta la incidencia de la radiación solar. En ese sentido, no existen evidencias científicas que entrelacen algún tipo de malformaciones en bebés, con la exposición a eclipses solares.

Señal de mal augurio

En la antigüedad, nuestros ancestros no lograron comprender enteramente los fenómenos naturales. Es por esto que se crearon historias alrededor de muchos de los eventos que ahora comprendemos mejor gracias a la ciencia. Los eclipses solares resultan imposibles de ignorar, por su naturaleza de ocultamiento de los rayos solares y en ese sentido, era lógico que se les asociara con eventos negativos, por el miedo y la confusión que producían.

La idea de que traen consigo malos augurios ha permeado hasta nuestros días, pero se debe a la asociación negativa de nuestros antepasados. En realidad, los eclipses solares son eventos comunes, salvo que no siempre se producen en la misma región. Así que no debe existir temor ante estos bellos eventos astronómicos.