El estudio del pasado de nuestro planeta es un rompecabezas que poco a poco los investigadores han ido armando. Los científicos intentan reunir información desde todos los medios posibles para conocer más sobre esta burbuja biológica que nos mantiene con vida. Gracias a esto, tenemos datos que nos dan indicio de cómo era la Tierra hace unos miles de años, aunque ciertamente el camino todavía es largo.

Un grupo de investigadores de la Universidad de Utah tiene el objetivo de aportar información valiosa. Para ello han tomado como referencia el estudio de fósiles de bacterias para obtener nueva información acerca del pasado climático de la Tierra.

Navegantes del campo magnético 

Las misteriosas bacterias conocidas como magnetotácticas, son capaces de orientarse y migrar a lo largo de las líneas del campo geomagnético. Lo logran gracias a que tienen un orgánulo procariota único que está formado por cristales magnéticos. Este es el responsable de que logren alinearse de forma pasiva con el campo magnético de la Tierra y se desplacen a través del agua para encontrar las mejores condiciones para su supervivencia.  

bacteria magnetotáctica
Bacteria magnetotáctica

Las bacterias magnetotácticas se desplazan hacia el norte magnético en el hemisferio norte y al sur magnético en el hemisferio sur. También aprovechan los trayectos en ambos sentidos del ecuador geomagnético. Son sumamente interesantes y gracias a ellas se pueden estudiar nuevos datos del pasado climático de la Tierra, esto porque en tiempos antiguos formaron un sedimento que ahora se conoce como magnetofósiles.

Los magnetofósiles son sedimentos que contienen restos de este tipo de bacterias. Y representan una gran ayuda para estudiar el historial climático de nuestro planeta, debido a que se sabe que se formaron únicamente durante los antiguos climas de invernadero. Este tipo de fósiles no tienen un análogo moderno, pero su asociación con eventos abruptos de calentamiento global los vincula con perturbaciones ambientales.

magnetofósil
Magnetofósil. Kenneth Livi, Courtney Wagner y Ioan Lascu

Las huellas que los elementos terrestres han dejado dentro de los magnetofósiles son de suma importancia. Contienen información codificada sobre la disponibilidad de nutrientes y la estratificación del agua en ambientes acuáticos antiguos. Además, su importancia para el estudio geológico radica en que las bacterias magnetotácticas son sensibles al oxígeno y viven justo en la intersección entre la capa óxica y anóxica del agua. Es decir, entre la capa que es rica en oxígeno y la que carece de él.   

Pasado climático de la Tierra

En otras palabras, los magnetofósiles son una gran fuente de datos. Nos posibilitan conocer más sobre el pasado de la Tierra y a su vez, las consecuencias del calentamiento global y los eventos de cambios bruscos de temperatura.

El estudio de este tipo de fósiles ya se había utilizado en el pasado. No obstante, los métodos utilizados con anterioridad requerían técnicas de extracción destructivas. Los expertos de la Universidad de Utah, en conjunto con miembros del Centro de Meteorología y Geodinámica de Austria, y el Museo Nacional de Historia Natural, idearon una nueva forma de extracción de datos.

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Magnetofósil. Kenneth Livi, Courtney Wagner y Ioan Lascu

Utilizaron muestras de sedimentos recolectadas en Nueva Jersey y aplicaron el nuevo método llamado FORC (Curva de Inversión de Primer Orden).

“Las mediciones de las curvas de inversión de primer orden, son sólidas y no destruyen las pruebas. Lo que las convierte en una medición ideal para este tipo de estudio. Además, son sensibles a las propiedades magnéticas específicas de los magnetofósiles y pueden distinguir las firmas de estas bacterias de otros minerales magnéticos. Lo que nos permite reconocer la presencia de magnetofósiles en sedimentos sin tener que triturar o destruir muestras”.

El objetivo de la investigación es comprender mejor cuáles fueron las consecuencias y la respuesta de los océanos a los cambios climáticos ocurridos en el pasado. De esta forma, se puede estructurar una proyección de cuáles serán las consecuencias del calentamiento global por el que atraviesa el planeta provocado por actividades antropogénicas.

Referencias:
Courtney L. Wagner, Ramon Egli, Ioan Lascu, Peter C. Lippert, Kenneth J. T. Livi, Helen B. Sears. (2021). In situ magnetic identification of giant, needle-shaped magnetofossils in Paleocene–Eocene Thermal Maximum sediments. National Academy of Sciences DOI

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