El gato andino, el felino más escaso de América con menos de 2.200 individuos en todo el continente, fue registrado por tercer año consecutivo cerca de La Payunia, en Mendoza. Las cámaras trampa de WCS Argentina capturaron al llamado ‘fantasma de los Andes’ en los roquedales de Malargüe, confirmando que este paisaje volcánico sigue siendo uno de los últimos refugios reales de Leopardus jacobita. No es solo un avistamiento: es una señal de que la conservación en los Andes del sur está funcionando, aunque apenas.
Por qué ver un gato andino es casi imposible
El Leopardus jacobita pesa entre 3 y 6 kg, pero su territorio es tan grande que un solo macho puede cubrir un área equivalente a más de 5.000 canchas de fútbol. Vive entre los 3.000 y 5.000 metros sobre el nivel del mar, en zonas donde el frío, el viento y la escasez de presas hacen que casi nada quiera quedarse. Su pelaje gris cenizo con franjas rojizas lo vuelve invisible entre las rocas, y su cola larga y anillada —gruesa, felpuda— actúa como contrapeso en terrenos abruptos donde cualquier otro felino perdería el equilibrio.
Todo eso lo convierte en uno de los animales más difíciles de documentar del continente. fauna amenazada sudamérica La especie está dividida en dos poblaciones genéticamente distintas —la altoandina y la patagónica— distribuidas entre Argentina, Bolivia, Chile y Perú. Y su reproducción es tan lenta que una sola cría por parto hace que cualquier pérdida sea casi imposible de recuperar.
La Payunia: por qué este paisaje volcánico importa tanto
Con 665.000 hectáreas de campos volcánicos y estepa árida en el sur de Mendoza, La Payunia no parece el tipo de lugar que uno asociaría con biodiversidad. Pero ahí está: cóndores, pumas, guanacos, choiques, zorros y, ahora confirmado por tercer año consecutivo, el gato andino. reservas naturales Argentina biodiversidad Cada especie cumple un papel en esa red, y la presencia sostenida del felino más raro de América sugiere que el ecosistema, a pesar de las presiones, todavía funciona.
El año pasado, la donación de 40.000 hectáreas al dominio público de Mendoza fortaleció la conectividad de este territorio. Eso no suena emocionante sobre el papel, pero en la práctica significa que el gato andino puede moverse entre montañas y planicies sin encontrar una frontera humana en el camino. En conservación, eso es todo.
Qué amenaza al gato andino y qué se está haciendo
La minería, la ganadería, el turismo no regulado y la caza directa presionan al gato andino desde varios frentes al mismo tiempo. A eso se suma la pérdida de sus presas naturales —el chinchillón principalmente— y el avance del cambio climático sobre los ecosistemas de altura. El resultado es una especie que ya era rara y que hoy está más cerca del límite. cambio climático fauna andina
WCS Argentina y la Alianza Gato Andino trabajan directamente con productores locales para reducir el conflicto entre el felino y la ganadería: corrales reforzados, perros guardianes, luces nocturnas que disuaden sin matar. No es una solución glamorosa, pero es la que funciona sobre el terreno. Cada registro fotográfico en La Payunia es más que un dato científico: es la prueba de que ese trabajo tiene sentido.




