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MEDIO AMBIENTE

Logran adentrarse en el Gran Agujero Azul de Belice (y es asombroso)

En medio de las aguas turquesas del Gran Caribe, se encuentra una región magnética para los buzos amantes de la exploración marina. En medio de las aguas cristalinas del mar de Belice, de pronto aparece un círculo de color azul profundo que semeja un portal hacia una dimensión desconocida. Conocido como el Gran Agujero Azul, es el sumidero más grande del planeta y curiosamente, se encuentra bajo el agua.

A 64 kilómetros de la Ciudad de Belice y en medio de la Barrera de Arrecifes de Belice, se puede observar desde los aires un gran agujero que alcanza los 300 metros de diámetro y 192 metros de profundidad. Nombrado como Gran Agujero Azul, el sumidero ahora se encuentra cubierto completamente de agua, sin embargo, esto no siempre fue así.

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Los sumideros son formaciones geológicas que se moldean en la tierra poco a poco, primero comienzan a formarse cavernas subterráneas que más tarde se convierten en sumideros cuando el techo se debilita tanto que termina por colapsar.

Alguna vez el Gran Agujero Azul fue una caverna en superficie, pero luego cuando llegó la Edad de Hielo y atravesó por su última glaciación hace aproximadamente unos 12 mil años, el techo de la caverna colapsó formándose un gran sumidero inundado de agua.

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Una mirada milenaria

Uno de los primeros exploradores en aventurarse a entrar en el agujero marino fue Jacques Cousteau. El creador del buceo moderno con su sed por conocer y preservar la vida marina, se adentró en el gran sumidero en la década de los 60. Ahora, más de medio siglo después, su nieto Fabian Cousteau le sigue los pasos al gran legado de su abuelo y decidió adentrarse en el Gran Agujero Azul de Belice.

Con dos submarinos de alta tecnología, Fabian y su equipo de expedición se sumergieron en el sumidero marino. La aventura resultó toda una revelación tal y como lo esperaban, pues fue como atravesar una ventana hacia el pasado y pudieron observar cómo era la gran caverna cuando todavía no estaba inundada en agua.

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Una de las regiones que más les sorprendió es aquella que decidieron nombrar “La Catedral”. La formación está llena de estalactitas que asemejan a una enorme catedral natural esculpida por el paso de los milenios. Pero también descubrieron otros secretos del sumidero más grande del mundo.

Cousteau y su equipo de investigación se percataron de que el agujero se divide en tres capas que poseen características distintas cada una. La más cercana a la superficie es muy parecida a las profundidades del caribe, con aguas turquesas cristalinas. Sin embargo, a medida que aumenta la profundidad las nubes de oscuridad se van formando hasta llegar al fondo. En la última capa del agujero, la más profunda de todas, la luz no existe y el oxígeno es casi nulo por lo que la vida es escasa.

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La expedición busca conocer más a fondo esta misteriosa formación natural marina y ayudar a preservarla, pero tal como dice Fabian: ”La gente protege lo que ama y no puede saber lo que ama a menos que lo entienda”.

*Crédito de imágenes: Aquatica

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