Hablar de producir alimentos no se limita únicamente a la agricultura. Hay un montón de factores que circundan la industria que podemos o no, relacionar instantáneamente con el tema. Los niveles de producción de alimentos están determinados por la cantidad de habitantes que viven en el planeta. Así, el crecimiento de la población juega un rol importante a la hora de tomar decisiones en agricultura, pero el agua también es un tema que no puede dejarse de lado. ¿Será que la agricultura puede producir grandes cantidades de alimentos sin agotar el agua dulce?

Población y demanda de alimentos en crescendo 

Desde el siglo XIX la humanidad ha estado experimentando crecimientos exponenciales de población. Con un ritmo acelerado, el aumento de población se debe a los avances en medicina y el desarrollo tecnológico. Al comienzo del milenio superamos los 6 mil millones de personas y los expertos calculan que, si el patrón de crecimiento continúa de esta manera, para 2050 rozaremos los 10 mil millones de habitantes.

Por lo tanto, cada año la demanda de alimentos también crece a medida que aumenta la población. No obstante, la producción de alimentos no se da de manera mágica, sino que hay todo un proceso detrás antes de que estos lleguen hasta nuestras mesas. Así, la agricultura que busca producir todo aquello proveniente de la tierra para cubrir las demandas mundiales, está condicionada por dos grandes pilares: tierra y agua.

desperdicio de agua en agricultura

En primera instancia hay que tomar en cuenta que la superficie de tierra cultivable tiene un límite. Además, la invasión de monocultivos de agricultura en tierras vírgenes está ocasionando la pérdida de la biodiversidad y, por ende, ha condenado a ciertas especies al peligro de extinción. Pero, ¿qué pasa con el agua?

Agricultura y las fuentes de agua dulce 

En la actualidad el 70% de los recursos hídricos del planeta, se destinan a la agricultura. Y tomando en cuenta las cifras que hemos repasado más arriba, hay que prever que este porcentaje también irá en aumento. Pero esto supondría un estrés hídrico para toda la tierra que no podemos darnos el lujo de permitir más de lo que ya se ha permitido. Por ello, los científicos centran sus investigaciones en intentar dilucidar si seremos capaces de producir grandes volúmenes de alimento sin agotar las fuentes de agua dulce existentes.

Investigadores del Grupo de Hidráulica y Riegos del Departamento de Agronomía de la Universidad de Córdoba está buscando vías para lograrlo. Pero aquí entra otra variable en la ecuación, la energía. Se necesita energía para transportar las toneladas de agua necesarias para el riego de campos de agricultura. Pues los investigadores han centrado su trabajo en el desarrollo de sistemas inteligentes de gestión de agua a través de inteligencia artificial. Con esto se reducirían los desperdicios al mínimo y se alcanzaría una gestión de agua más eficiente y sostenible. No hay que perder de vista que la industria agricultora y la ganadera son las que más desperdician agua. 

Inteligencia artificial contra el estrés hídrico 

Este tipo de sistemas están basados en las tecnologías más actuales, mediante el análisis de la información registrada en tiempo real, por diversos sensores y transmitida por la web. La información se procesa mediante modelos matemáticos que finalmente determinan cuánto, cuándo y cómo es la mejor manera de gestionar el agua para determinados cultivos.

sistemas de riego de agua en agricultura

La implementación de inteligencia artificial en la agricultura podría beneficiar al planeta. De esta amanera se evitaría un estrés hídrico mayor al que ya de por sí se ha sometido a la Tierra. Aunque existen todavía otros desafíos que quedan al aire, como la implementación de sistemas de riego inteligentes y la coordinación entre el sector hidráulico y el agrónomo. Como quiera que sea, el aumento de población es un hecho que no podemos negar. Así que tarde o temprano tendremos que implementar nuevas maneras de agricultura sostenible.