El Marakame Margarito Díaz González, defensor indígena de los derechos humanos, fue asesinado por hombres armados el sábado 8 de septiembre en su domicilio en la comunidad de Aguamilpa, municipio de El Nayar, estado de Nayarit.

La Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) condenó el hecho, a la par que reconoció la labor de Margarito Díaz como líder espiritual e integrante de la Unión Wixárika (huichol) de Centros Ceremoniales de los estados de Jalisco, Durango y Nayarit, e instó a las autoridades competentes a esclarecer el crimen. La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) se manifestó en el mismo sentido.

Wirikuta-defensores ambientales
Wirikuta/Venado Mestizo

El representante en México de la ONU-DH, Jan Jarab, afirmó que “en lo que va de 2018 ya registramos más asesinatos de personas defensoras que en todo el año pasado. Las y los defensores en México viven una situación crítica y como señaló Michel Forst, Relator Especial de la ONU, es urgente detener y revertir la tendencia según la cual México podría acabar siendo el lugar más peligroso del mundo para las y los defensores de los derechos humanos”.

El Marakame Margarito Díaz es la décima víctima de homicidio contra personas defensoras de derechos humanos en lo que va del 2018, seis de los cuales eran indígenas. Otros dos defensores del pueblo wixárika fueron asesinados en mayo del año pasado: los hermanos Miguel Vázquez y Agustín Vázquez Torres, en el poblado de Kuruxi Manuwe, en Tuxpan de Bolaños, Jalisco, lo cual sentó un precedente de violencia y persecución contra los defensores wixárika.

Desde el 2009, los wixárika enfrentan activamente los diversos intereses políticos y económicos que se disputan el territorio de Wirikuta, luego de que el expresidente Felipe Calderón autorizara 78 concesiones mineras a empresas canadienses.

La nación wixárika exigió al gobernador de Nayarit, Antonio Echevarría García, el pronto esclarecimiento del asesinato y el respeto a los derechos indígenas. 

Más allá de su activa defensa en pro de los derechos humanos y el territorio wixárika, Margarito Díaz González detentaba el título de Marakame, el cual conjunta funciones de sanador tradicional, guía espiritual y conocedor de la tradición oral.