Hace unos meses, Google cambió el mapa que usaba como modelo para sus servicios de ubicación. Esto se debe a que la proyección de Mercator, el mapamundi con el que todos crecimos, es bastante inexacta. 

Los países que decoran el globo terráqueo de muchos escritorios están muy lejos de ser una imagen fiel del mundo. Creada por el cartógrafo holandés Gerardus Mercator en 1569, esta proyección es básicamente una visión plana del planeta que se distorsiona hacia los polos.

Esto provoca que continentes como África se vean más pequeños al lado de Groenlandia o Rusia, siendo que el primero los supera en tamaño por muchísimos kilómetros cuadrados. Este GIF remarca las diferencias:

mapa mundi es mentira

El mapa no fue producto de un engaño deliberado: la proyección de Mercator es útil para trazar trayectorias lineales y planear rutas marítimas. Por supuesto, esto no borra la potente carga cultural que contiene.

Más que simples trazos, los mapas son cultivadores de toda una visión del mundo que se forma a través de los sentidos. Los países que aparecen más grandes parecerán, también, ser los más importantes. Por este motivo, el mapa de Mercator ha sido criticado por su eurocentrismo. 

Esta proyección no distorsionada de nuestro planeta nos recuerda que no todo es lo que parece. Cuestionar lo que damos por sentado nos lleva a hallazgos que pueden cambiar toda nuestra perspectiva sobre lo que sabemos del mundo.