Orgía de luz: miles de luciérnagas se reúnen para aparearse en los bosques de Japón

La magia está ahí afuera, siempre latiendo.

Fertilidad, luz y movimiento, todo en un bosque. No muchos escenarios parecieran ser más atractivos que este, y cuando observamos lo que ahí ocurre, se cumplen las expectativas. En el bosque de Nagoya, en Japón, durante una corta temporada al año, entre junio y julio, se reúnen cientos de miles de luciérnagas para aparearse, particularmente tras las tormentas eléctricas.

El espectáculo que se genera con esta danza de amor biolumínico es evidentemente onírico. Un sueño finamente confeccionado para estimular los sentidos y acariciar la imaginación, para transportarte a tu niñez o propulsarte hacia un destino incierto pero precioso; todo cortesía de uno solo de los incontables discursos estéticos de la naturaleza.

Takaaki Ishikawa, autor de algunas de las imágenes que aquí te compartimos, ha retratado luciérnagas durante años.

Las luciérnagas son criaturas muy delicadas, así que es importante no atraparlas o molestarlas. Cuando alguien ve mis fotografías, con frecuencia refieren a escenas que verían en sueños. Yo encuentro a las luciérnagas muy encantadoras. 

Imágenes de larga exposición para grabar en tu memoria las coreografías de las luciérnagas (y recordar que la magia está ahí afuera, siempre latiendo).

 

* Imágenes: Kei Nomiyama, 1 y 2; Takaaki Ishikawa, 3-5 



De cómo un barco de guerra abandonado se convirtió en un bosque flotante

Destinado a oxidarse y hundirse como tantos barcos antes que él, el SS Ayrfield cobró vida súbitamente creciendo un bosque en su interior.

En la bahía australiana de Homebush Bay, destinada a ser un cementerio para los barcos fuera de servicio, el SS Ayrfield se convirtió en un auténtico bosque flotante. Los evidentes signos de oxidación del barco solamente sirven como contraste para hacer más imponente la verde vegetación que desborda su cubierta.

bosque-flotante-steve-dorman
Imagen: Steve Dorman

La nave de 1,140 toneladas de acero sólido y más de 100 años de edad se ha llenado de árboles de manglar, brindando un espectáculo inesperado e irrepetible para los turistas.

El carbonero flotó por primera vez entre 1911 y 1912 en Sidney, antes de cambiar de giro y servir para llevar provisiones a los soldados estadunidenses en la región del Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial.

Imagen: Andy Brill

Otros barcos también flotan en Homebush Bay, pero extrañamente ninguno de sus cuerpos metálicos se ha llenado de vegetación de esta manera tan extraordinaria, la cual evoca una suerte de renacimiento de una máquina de guerra devenido manglar de hierro.

ss-ayrfield-shipwreck-google-earth
Imagen: Google Earth
bosque-flotante-louis-evangelique!
Imagen: Louis Evangelique

 

*Imagen principal: Reddit



¿Por qué las luciérnagas están desapareciendo?

Si bien se desconoce la causa principal de esta gradual extinción, existen algunos factores que están poniendo en riesgo a esta especie y a su hábitat.

Imagen: http://www.posta.com.mx/

Como las abejas, las luciérnagas han empezado a desaparecer. Si bien se desconoce la causa principal de esta gradual extinción, existen algunos factores que están poniendo en riesgo a esta especie y a su hábitat. De hecho, de acuerdo con firefly.org, entre las principales causas de su desaparición, se encuentran:

  • La pérdida de hábitat,
  • el uso excesivo de químicos –en ecosistemas acuáticos–, 
  • y la contaminación de luz. 

La mayoría de las luciérnagas prosperan en zonas como madera podrida y residuos de los bosques en los márgenes de los estanques y arroyos, pues realmente un medio ambiente más cálido, húmedo y cerca de zonas acuáticas –como estanques, arroyos y ríos, o incluso depresiones poco profundas que retienen el agua más largo que el terreno circundante–. Sin embargo, con la expansión de la población humana en medidas más industriales, las luciérnagas han ido perdiendo sus hogares a lo largo del tiempo; esto quiere decir que conforme nosotros, humanos, continuemos interrumpiendo el espacio de la naturaleza, convirtiendo prados en pavimentos, se reducirá cada vez más la población de las luciérnagas. 

Tanto las hembras como los machos, usan sus luces para comunicarse el uno con el otro, ya sea para aparearse o mantenerse alejados de intrusos en sus territorios; e inclusive, los destellos de sus luces pueden estar coordinados para comunicar ciertos mensajes entre sus grupos. No obstante, las luces artificiales –de la calle, los hogares e inclusive de los automóviles– han provocado que este tipo de comunicación entre las luciérnagas se haga cada vez más difícil, y esto a su vez reduce la posibilidad de aparearse y continuar con la especie. 

Frente a esta alarmante situación, cada vez hay más sitios que están convirtiendo los santuarios de luciérnagas como centros o parques urbanos que permitan reestablecer la colonia de los insectos. La mayoría de ellos, empresarios que pretenden convertir a estos sitios en centros de atracciones y así revivir la población de los insectos bioluminiscentes. Según Josh Lew, para MNN, uno de estos parques es el Wuhan en la provincia china de Hubei, o inclusive el Santuario de luciérnagas en Nanacamilpa de Mariano Arista –Tlaxcala, México–.