Crecer con el sueño de ser astronauta es una cosa. Lograr cumplir el sueño es otra. Pero tener un gemelo que tiene el mismo sueño y que también logra cumplirlo es una auténtica lotería. Este es el curioso caso de los gemelos Scott y Mark Kelly, quienes protagonizaron uno de los estudios más extraños y apasionantes que ha conducido la NASA en los últimos tiempos.

Scott vivió durante 340 días en el espacio, entre 2015 y 2016, mientras que su hermano se quedó en la Tierra. En agosto de 2017, Scott aterrizó en nuestro planeta, con la sorpresa de que ya no era igual a su gemelo.

Ahora, Scott mide 5 centímetros más que Mark:
la falta de gravedad provocó la expansión de sus discos espinales.

 

Pero, ¿hay más cambios?

Lo que los científicos de la NASA quieren saber es qué cambios provoca la ausencia prolongada de gravedad en el cuerpo, más allá de las variantes naturales o de aquellas producto de cambios en la dieta –cambios que también se presentan en los astronautas por estar sujetos a dietas y ejercicios estrictos–.

Aunque las primeras pruebas de laboratorio se realizaron desde el año pasado, la NASA aún no tiene todas las respuestas. Pero indagar al respecto ayudará no sólo a saciar nuestra curiosidad, sino también a mejorar las condiciones de viaje para los astronautas y prevenir situaciones que pongan en riesgo su salud.

El cambio más importante que pudo verse a nivel celular, según dijo recientemente la doctora Francine Garrett-Bakelman para Wired, está ligado a un efecto de longevidad que podría tener la falta de gravedad sobre el organismo:

Los cambios más importantes se vieron en las capas de telómeros de los cromosomas, que se volvieron más largas durante el viaje espacial. Eso es inesperado.

Los telómeros son capas que se encuentran en los extremos de los cromosomas y que protegen nuestro material genético de daños. Es por ello que están asociados a la longevidad, pues suelen ser más largos en las personas que viven más. No obstante, los telómeros de Scott volvieron a su tamaño normal al poco tiempo de su aterrizaje en la Tierra.

En general, y según la doctora Garret-Bakelmann, todos los cambios a nivel celular de los que se tiene registro suelen volver a la normalidad una vez que el cuerpo está otra vez bajo fuerzas gravitatorias. Esto es algo que la NASA aún no se explica, pero cuyas dudas podría ayudar a despejar en un futuro este inédito estudio.

¿Qué pasaría si un ser humano pudiera vivir más tiempo en un entorno sin gravedad? Nadie lo ha hecho durante más tiempo que Scott Kelly, pero dicho experimento podría brindar oportunidades inusitadas para la exploración del universo.