La ciencia quiere que ligues más por estas reconfortantes razones

Seducir a otro está ligado a nuestra evolución, de formas que van mucho más allá de las necesidades reproductivas.

Ese espacio repleto de incertidumbre entre dos desconocidos que intercambian gestos y miradas con la finalidad de seducirse mutuamente, es único. Hace emerger aquellos sentimientos innombrables que rara vez confluyen en un mismo instante, y nos coloca en un estado peculiar de ansiedad mezclada con optimismo (que además compartimos con el otro de manera cuasi mística).

Quizá esa sea la razón, más allá de la búsqueda de una pareja, que nos mueve a ligar. Por supuesto, la determinación biológica es importante. Pero somos seres sociales: no sólo por nuestra inteligencia racional, sino quizá más importante aún, por nuestra inteligencia emocional.

 

La ciencia sabe que es importante que liguemos

Es en estos momentos de suplencia, cuando la mayoría optamos por ligar en redes sociales como Tinder, y cuando la ansiedad inherente al ligue está provocando hitos colectivos –como que los jóvenes tengan menos sexo–, cuando resulta más importante que nunca reconocer la importancia de seducir al otro. 

Primero, la neurociencia sabe por qué nos provoca ansiedad ligar. Y resulta que no tiene nada de anormal, ni es algo de lo que tengamos que huir. Es que el acto de cortejar activa el sistema límbico, la zona que controla nuestros instintos de supervivencia; por eso, aunque seamos seres sociales, producimos respuestas primigenias durante el ligue, como la reacción del miedo como mecanismo de defensa.

No obstante, nuestra respuesta de ansiedad sigue teniendo razones de ser. Y eso no implica que, en términos culturales y sociales, ligar no sea esencial para la evolución. Mira algunas razones que hacen esencial el cortejo.

 

Ligar nos provee confianza

La forma de asegurar nuestra pertenencia no depende, como en el reino animal, de nuestra melena o nuestras brillantes plumas. La confianza es algo que se tiene que entrenar en el cerebro. Por eso, el doctor y autor Ivan Joseph asegura que una de las maneras más valiosas de generar confianza y autoestima es ligando.

 

Ligar nos permite entrenar la empatía

Cuando seducimos, entramos en sintonía con el otro, no obstante que sea un desconocido. Aprendemos a sentir al otro, lo que desarrolla el área del cerebro encargada de ello: el giro supramarginal. Según algunos estudios, una forma de reconectar con nuestra empatía es colocándonos en situaciones de incertidumbre. Por eso es importante buscar formas de salir del confort que nos aísla de lo que los otros viven.

 

Ligar nos enseña a lidiar con el rechazo

No todos los ligues son exitosos. Por lo menos, no según nuestros parámetros. Pero lo cierto es que en “fallar” también hay lecciones, porque fallar nos saca del ensimismamiento y nos hace ver que no somos perfectos, que no todo gira a nuestro alrededor. Es una forma de volver a nuestras raíces no egoístas –porque el egoísmo no es “natural”–.

 

Ligar produce auténtico placer

Según el neurocientífico Morten Kringelbach, nuestro placer depende fundamentalmente del contacto humano. Pero no sólo por el “deber ser” que nos impone relacionarnos, sino porque poder sentir placer está supeditado a una inestable dualidad: la de tener el objeto del placer, pero no de forma permanente. Por eso las adicciones dejan de ser realmente placenteras, pues no dejamos ir nuestra fuente de placer. En cambio, el contacto humano es inestable: ninguna relación está asegurada. Y eso nos da la oportunidad de sentir genuino placer, como en los momentos del ligue y los posteriores a el, ya sea si hay rechazo o aceptación.

 

Por último: ¡ligar te hace menos ansioso!

No hablamos de la ansiedad más instintiva, sino de la ansiedad de matriz cultural y social que últimamente se ha vuelto tan epidémica. Esa ansiedad es producida por nuestro estilo de vida y, portentosamente, por las redes sociales. Por eso ligar nos puede hacer, paradójicamente, menos ansiosos: porque nos saca de los confines digitales, promoviendo el contacto humano en el mundo real.



Triunfo en la Amazonia: Ecuador cancela proyectos petroleros en tierras indígenas

Argumentan que el gobierno los convenció de cederla “con engaños, comida y refrescos”.

Después de una larga batalla legal, la nación waorani celebra el fallo de la Corte de Justicia de la provincia de Pastaza, en el Amazonas ecuatoriano. Gracias a dicho fallo se han vetado (al menos provisionalmente) proyectos de extracción petrolera en una zona de la cuenca del río Amazonas que contempla 180,000 hectáreas de territorio waorani.

La sentencia favorable se consiguió gracias a que los waorani argumentaron que su derecho constitucional a la consulta fue violado durante el proceso de licitación. El Estado afirmó que la consulta fue correcta y propuso hacer una nueva. Sin embargo, los waorani señalaron que los funcionarios del gobierno obtuvieron la aprobación del pueblo mediante mentiras y regalos.

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La batalla legal comenzó en 2012.

“En la acción de protección, los waorani lograron el fallo a su favor al argumentar que existió una violación al derecho constitucional a la autodeterminación de los pueblos y a la consulta previa, libre e informada sobre planes de explotación de recursos no renovables en sus tierras.”

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Según la ley de Ecuador, el Estado reconoce la jurisdicción indígena, pero mantiene la potestad del subsuelo. Pese a ello, el Ministerio de Energía y Recursos Naturables No Renovables señaló que el territorio en disputa “actualmente no se encuentra en proyectos de ser licitado”, lo que constituye una victoria histórica en la lucha por la protección de la Amazonia.

El waorani era solo uno de los 16 bloques petroleros que el gobierno puso a subasta en una región de 283,281 hectáreas sobre tierras indígenas. Este veto sentará un precedente legal importante para muchas otras naciones amazónicas que se mantienen en pie de lucha todavía por su territorio en el Ecuador.

 

La nación waorani comprende una población de unos 4,800 individuos, y su territorio abarca cerca de 800,000 hectáreas en distintas regiones del Amazonas.



Instagramers frecuentan lago tóxico para posar en selfies

A pesar de las advertencias de toxicidad, los instagramers se adentran en este lago para conseguir más likes.

Un fenómeno caricaturesco, pero que refleja dos cualidades de la actualidad, es el que acontece en un lago ubicado en Siberia. Se trata de un cuerpo de agua turquesa, al que se conoce como las “Maldivas de Novosibirsk” por su belleza. 

El problema es este lago es un repositorio de los deshechos de una planta de energía que se encuentra en los alrededores, y que el seductor y muy instagrameable tono del agua es el resultado de una alta concentración de calcio y óxido que proviene de los residuos tóxicos de las instalaciones de la Siberian Generating Company (SGK).

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A pesar de las numerosas advertencias sobre no meterse al lago, muchos visitantes, comenzando por los “influencers” locales, no dudan en acercarse o incluso adentrarse con tal de lograr una buena selfie enmarcada por un precioso e inusual paisaje. 

Un instagramer que posó montado en un unicornio infalible y portando un pasamontañas explica así su búsqueda:

No es peligroso nadar aquí. Al día siguiente mis piernas amanecieron ligeramente rojizas y tuve comezón por 2 días. Pero luego todo pasó. ¿Pero qué no harías por lograr imágenes como esta?

 
 
 
 
 
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🇷🇺Работяги, плавать там не опасно🚨 На следующее утро мои ноги слегка покраснели и чесались дня два, потом все прошло 🙏🏽 Но что не сделаешь ради таких снимков😋Вода на вкус немного кисловата, похожа на мел 😝 🇺🇸It,s not dangerous to swim here. The next morning, my legs turned slightly red and itched for two days, but then everything went. But what wouldn’t you do for the sake of such pictures? The water tastes a little sour 🤮 #новосибирскиемальдивы #золоотвалтэц5 #золоотвал #золоотвалнск #тэц5

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La contaminación del ambiente, y el narcisismo digital son, sin duda, dos propiedades significativas de nuestros tiempos. Y ahí, en el lago tóxico de Novosibirsk, han concertado una cita.