México: legalizar “todas” las drogas por la seguridad del país

Un tema polémico que necesita cabezas frías para pensar en todos sus pormenores sociales y hasta ambientales.

De acuerdo con la hoy Secretaria de Gobernación en México, Olga Sánchez Cordero, la legalización de las drogas es una cuestión de “libertades y derechos” que necesitan regulación. El gobierno quiere buscar alternativas a la penalización, criminalización y persecución que afecta principalmente  a campesinos contratados por el narcotráfico. Una propuesta que esté orientada a regular el uso de las drogas y privilegie la autodeterminación. 

Esto significa que es necesario legalizar “todas” las drogas.

A largo plazo el gobierno planea legalizar “todas” las drogas, o por lo menos así lo ha planteado implícitamente. Aunque, precisamente, sus declaraciones dejan el agridulce sabor de la ambigüedad. Por ahora, ya se han tomado los primeros pasos con lo que refiere a la cannabis. No obstante, ni Sánchez Cordero ni el Secretario de Salud, Jorge Alcocer Varela, y ni siquiera el Secretario de Seguridad, Alfonzo Durazo, han precisado si “legalizar las drogas” significa todas las drogas.

legalizacion-drogas-mexico-medio-ambiente-narcotrafico

En el Plan Nacional de Desarrollo (PND) 2019-2024 no está contemplado que la legalización suceda durante el sexenio, aunque el apartado donde se señala la política sobre drogas está orientado a la reformulación del combate contra éstas. Según el PND:

La alternativa es que el Estado renuncie a la pretensión de combatir las adicciones mediante la prohibición de las sustancias que las generan y se dedique a mantener bajo control las de quienes ya las padecen mediante un seguimiento clínico y el suministro de dosis con prescripción para, en un segundo paso, ofrecerles tratamientos de desintoxicación personalizados y bajo supervisión médica.

Se entiende entonces que la opción es regular todas o por lo menos la mayoría de las drogas, en lugar de prohibirlas, lo que podría ayudar a parar algo que la simple despenalización de la cannabis no logrará: el narcotráfico. Y es que, si no es con marihuana, el narcotráfico siempre podrá comerciar con otra infinidad de sustancias. No obstante, el narcotráfico no gira sólo en torno a las drogas: en realidad se trata de todo un negocio transnacional que comercia hasta con armas y cuerpos. Pero empezar por quitarle lo que quizá es su más valiosa mercancía es, sin duda, un paso necesario.

 

El bosque: otro afectado

legalizacion-drogas-mexico-medio-ambiente-narcotrafico

Hace falta pensar desde muchas perspectivas más el tema de la regulación de drogas. Una de ellas debe privilegiar el cuidado del medioambiente y, en específico, el de los bosques. Lamentablemente, este gobierno ha mostrado desprecio por el medioambiente en infinidad de maneras, y esta no es la excepción. Sin embargo, en la cuestión de la legalización de las drogas podría resultar un tema clave.

En ese sentido, si se regularizaran por lo menos las sustancias que requieren de vastos sembradíos, como el opio, la política de drogas enfocada a la salud se convertiría también en una política medioambiental. Y es que, como comprobó un estudio de la Universidad de Ohio, la guerra contra el narcotráfico provocó el alza de la tasa de deforestación de bosques en América Central, pues algunos campesinos dedicados a sembrar droga en México se trasladaron a países como Guatemala para continuar con su actividad ilícita.

Pero la devastación ambiental en México no ha sido menor. Pese a la guerra, miles de hectáreas –equiparables a 25,000 estadios– siguen dedicadas al cultivo de amapola, según Animal Político. Esto es grave porque se trata de territorios destinados al cultivo pero sin regulación ambiental de ningún tipo. Además, como comprobó la periodista Ana Langner para El Economista:

la deforestación causada por el cultivo, los productos químicos utilizados para la elaboración de drogas ilícitas pueden ser perjudiciales para la biodiversidad tanto en la zona inmediata como aguas abajo, a consecuencia de la escorrentía. También pueden tener efectos negativos los productos químicos que se utilizan para la fumigación de cultivos ilícitos desde el aire.

 

Discutir necesidades sociales, pero también naturales

legalizacion-drogas-mexico-medio-ambiente-narcotrafico

A esto hay que sumar el hecho de que el narcotráfico y la guerra han puesto en jaque a la vida rural, y que esto hace difícil plantearle a los jóvenes que regresar al campo puede ser una opción –algo fundamental si queremos devolverle su equilibrio y resiliencia a la sociedad–. Además, aunque no hay estudios al respecto, es lógico que la quema de los cultivos por parte del ejército durante la guerra contra el narcotráfico representó un alto grado de contaminación para la atmósfera, que bien podría haberse evitado.

Por eso es tan importante el planteamiento de la legalización de las drogas en México, aunque a Estados Unidos le incomode. Pero ésta debería empezar por una amplia discusión colectiva, amparada con información sobre el impacto ambiental y social que puede tener. Habrá que definir entre todos si debe regularizarse el uso de todas las drogas o de cuáles, de qué manera y con base en qué necesidades, tanto naturales como humanas.

 

* Imágenes: 1) Rodrigo Cruz; 2) Pedro Pardo, AFP; 3) EFE; 4) ABC



Conoce los mitos sobre la deforestación en México

Creencias comunes que empañan una problemática más profunda: el abandono, por parte del Estado, a los dueños de las tierras forestales

Hace unos días publicamos lo que asociaciones de campesinos e indígenas apuntan como los enemigos de los bosques en México. Suele haber algunos supuestos motivos que explican la causa de la disminución de los recursos forestales, casi siempre ligados al cambio de uso de suelo, la tala clandestina o al crimen organizado. Pero hay un férreo enemigo, el más poderoso de todos, que explicaría, de hecho, la existencia de las demás amenazas a los bosques y selvas mexicanas.

Paloma Neumann, coordinadora de la Campaña de Bosques de Greenpeace, quien conoce notablemente el tema forestal en México, desmitifica los usuales motivos que suelen asociarse a la disminución de bosques y selvas del país y nos da un atisbo de la verdadera máscara que se esconde tras el descuido de estos ecosistemas:

Mito 1. Existe información sobre el estado de los bosques y selvas: Neumann aclara con indignación que la misma Comisión Nacional Forestal (CONAFOR) ha aceptado que no existe información actualizada y confiable sobre el área forestal en México. Acusa que la dependencia, cómodamente, reporta ante la FAO de las Naciones Unidas un parámetro a nivel global que no mide toda la diversidad de ecosistemas forestales que tenemos en México. Prácticamente no conocemos el estado de los bosques y selvas; de hecho, para Neumann la información más confiable la ha realizado la Universidad Autónoma de México (UNAM) en su documento de 2009 llamado El capital natural de México.

Mito 2. La tala ilegal es la principal causa de la disminución forestal: Tampoco existe en México un estudio serio sobre la cantidad de madera ilegal en el país. Neumann advierte que quizá más de 50% de la materia prima de las madererías viene de tala ilegal, pero en realidad, esto sucede por un problema mucho más profundo, pues si el gobierno protegiera a 60% de los propietarios de los bosques, que suelen ser indígenas o ejidatarios, estos no tendrían que migrar y abandonar sus tierras a merced de los taladores, o bien no tendrían que volverse, como ocurre en algunos casos, contra sus propios recursos, por desesperación, haciendo ellos mismos una tala ilegal. En este sentido el Estado es el responsable del abandono de los bosques porque no otorga los apoyos suficientes, como las mismas organizaciones lo han denunciado y de hecho, según los monitores de Greenpeace, el presupuesto se ha usado con fines electorales: “La CONAFOR no ha comprobado que los recursos que se destinan a los programas realmente tienen un impacto directo en reducir la deforestación”. 

Mito 3. El cambio de uso de suelo es el gran culpable: Si uno busca en internet se encontrarán declaraciones, principalmente de funcionarios, que recalcan que el cambio de uso de suelo es la principal amenaza de la degradación de los bosques y selvas. Pero en realidad, esto es un distractor para atenuar la responsabilidad del gobierno. Es un juego político para llevar la discusión lejos del principal enemigo de los bosques, que es la falta de prioridad en las políticas públicas, pues se privilegian otros sectores como la agricultura, la ganadería, el desarrollo urbano o el turístico: “El cambio de uso de suelo ocurre debido a que las políticas públicas de este país están enfocadas en promover e incentivar otro tipo de actividades que tienen que ver con agricultura, ganadería,  desarrollo urbano, desarrollo turístico…”.

¿Qué hacer para cuidar los bosque y selvas?

Neumann aconseja:

Para empezar, difundiendo, porque hay mucha desinformación sobre qué es lo que pasa en los bosques en México. La mayoría de los medios de comunicación difunden la idea de que el cambio de uso de suelo y la tala ilegal son los principales obstáculos. (…) Que cuando vayamos a comprar papel, por ejemplo, nos fijemos si es de reúso o certificado. Cuando sean muebles preguntar si es madera certificada de las comunidades mexicanas que hacen un manejo sostenible de sus bosques, que sí hay varios sitios donde se pueden conseguir, desde tiendas como Palacio de Hierro, Home Depot, etcétera.

Twitter de la autora: @anapauladelatd

Autor: Ana Paula de la Torre
Politóloga de carrera, colabora para diversas publicaciones digitales como Pijama Surf. Creadora del proyecto ciudadano yanostoca.com. Y pintora ocasional


La deforestación en tiempo real: un mapa que protege los bosques del mundo

Global Forest Watch es un sitio web que rastrea la deforestación del planeta en tiempo real, un esfuerzo activista que combina tecnología de punta con ecología para proteger las zonas más vulnerables del planeta.

Muchas veces, cuando los gobiernos se percatan de la deforestación a causa de la tala ilegal es demasiado tarde, el bosque en esa zona ya no existe. Por esta razón el World Resources Institute (WRI) creó un sitio web que rastrea —en tiempo real— la deforestación del planeta, con la esperanza de poder trabajar con gobiernos para prevenirla. Así Global Forest Watch (GFW) se ha convertido en la más relevante herramienta para los eco-activistas del mundo, permitiéndoles saber exactamente qué bosques peligran. El sitio web fue lanzado el 20 de febrero de 2014.

El concepto del que parte GFW, es un mapa publicado el año pasado por Matt Hansen, un geógrafo de la Universidad de Maryland, quién creó el primer mapa Landsat de la deforestación global el año pasado. Después de ver el mapa el WRI y Google (con otros 40 socios) decidieron unirse al esfuerzo de Matt para crear un mapa interactivo y comprensible al alcance de todas las personas. El video resume su esfuerzo:

Andrew Steer, CEO del World Resources Institute explica: “Los trabajos, alimentos, y agua limpia de más de medio billón de personas dependen de [los bosques]. Más de la mitad de toda la diversidad terrestre habita en ellos”.

El sitio web también funciona como un suerte de red social ya que permite que los usuarios suban información, compartan historias y avisen a otros sobre actividades que podrían llevar a la deforestación —o al contrario, sobre esfuerzos de conservación.

En los últimos 13 años, cada minuto se han talado zonas boscosas que equivalen a 50 canchas de fútbol —una cifra que sin duda a la mayoría de las personas les costará visualizar. Afortunadamente, este mapa interactivo nos permite ver exactamente qué zonas peligran y advierte a los gobiernos y activistas cuando deben actuar.

También en Ecoosfera: Video muestra cómo la minería ilegal está devastando la Amazonia