Casi nunca pensamos a nuestro planeta como un ser único e integral. Quizá sea por nuestra efímera y diminuta presencia que la mente no nos alcanza para comprender la inmensa completitud con la que trabaja la Tierra. Lo cierto es que entre más indagamos en sus procesos, más comprendemos sus secretos y descubrimos que trabaja como un ente gigante.

Al igual que los humanos, la Tierra parece tener un latido creado por frecuencias de tormentas eléctricas y relámpagos que se producen en la ionósfera. Este tipo de frecuencias provienen de alrededor de 2 mil tormentas eléctricas que sobrevuelan la Tierra. A la par que producen unos 50 destellos de relámpago por segundo. Permanecen en la ionósfera inferior gracias a la conductividad eléctrica de aquella capa de la atmósfera.

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Resonancia de Schumann. NASA

Cada rayo es capaz de generar ondas electromagnéticas que comienzan a dar vueltas alrededor de nuestro planeta. Permanecen capturadas entre la superficie de la Tierra y un límite de 100 kilómetros de altura. Pero en un acontecimiento todavía más inesperado y sorprendente, si las ondas poseen crestas y valles similares que terminen por alinearse, generan una especie de resonancia para amplificar la señal inicial.

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Es decir que, si las ondas tienen la longitud correcta, se combinarán, aumentando la fuerza para crear un latido atmosférico de la Tierra repetitivo, similar a nuestro latido del corazón. A esta gran resonancia o latido de la Tierra, se le conoce como Resonancia de Shumann y resulta sumamente especial, ya que es una frecuencia extremadamente baja (unos 8 Hz.), cien veces más baja que las ondas de radio. Se ha utilizado para analizar el clima de nuestro planeta, el entorno eléctrico e incluso para determinar qué tipos de átomos existen en la atmósfera.

El latido de la Tierra y la conexión con el cerebro humano

Pero al parecer, el ‘latido de la Tierra’ no sólo inciden en el planeta, sino que también lo hacen en el comportamiento humano. Un estudio encontró que las frecuencias pueden estar relacionadas con diferentes tipos de ondas cerebrales. Incluso descubrieron que 238 mediciones de 184 individuos durante un período de 3,5 años “demostraron similitudes inesperadas en los patrones espectrales y la fuerza de los campos electromagnéticos generados por el cerebro humano y la cavidad tierra-ionosférica”.

latido de la tierra

¿Lo imaginas? La resonancia Shumann vibra a la misma velocidad que lo hacen las ondas cerebrales, lo que podría significar que estamos inmensamente conectados a nivel cósmico con la Tierra. Incluso hay quienes argumentan que un pico en las frecuencias del latido de la Tierra, podría incidir directamente en los humanos y los animales.

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NASA

Existe una extraña fascinación por la aparente conexión que une al planeta con nuestros cerebros. Sin embargo, las investigaciones sobre qué incidencias tendría en los humanos todavía están en curso. Pese a esto, la armonía que une al Universo, la Tierra y los humanos parece ser cada vez más evidente.

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