Entre los temores más acérrimos del hombre está aquel de encontrarse en el mundo con una criatura capaz de desafiar su comprensión. Desde siempre ha existido el temor de toparse de frente con criaturas tan sanguinarias con las características físicas propias de un ser extraordinario que pongan en juego la existencia humana. No por algo existen tantos mitos alrededor de criaturas mágicas como el monstruo del lago Ness o incluso unas más antiguas como el Kraken. Por eso, cuando un animal desconocido con características fuera de lo promedio, surge a la luz, los rumores comienzan de inmediato. Tal como le sucedió a la araña camello que por su extraña figura se ganó una serie de capacidades extraordinarias, aunque estas sólo viven en el imaginario colectivo.

Cuando las imágenes de la araña camello llegaron desde el Medio Oriente hacia Occidente, comenzaron los rumores que describían a este animal como ponzoñosos depredadores. Se les atribuyó la capacidad de correr a la misma velocidad que un ser humano y con un apetito voraz por otras criaturas. Pero todo esto sólo se quedó en rumores, afortunadamente para los camellos de quienes se decía, devoraban sus estómagos. Aunque sí que es verdad que las arañas camello, que aunque no pertenecen al orden arácnido, sí son depredadores.

araña camello

Pese a que estas criaturas parecen compartir todas las características físicas de un arácnido, realmente no lo hacen. Por ello no se les considera como arañas, sino como solpúgidos. Tienen un tamaño de apenas quince centímetros de largo y aunque también es verdad que son veloces, no lo son en comparación de un humano, sino de otras criaturas similares a ellas. Los estudiosos de estas criaturas calculan que pueden alcanzar una velocidad de 16 kilómetros por hora.

Sanguinarias sí pero con otros insectos

Los rumores también aseguran que son sanguinarias criaturas que depredan todo aquello a su paso, aunque esto no es del todo cierto. De hecho, no son peligrosas para el ser humano salvo por su dolorosa picadura, pero no son capaces de devorarnos ni tampoco son venenosas. Aunque este rumor se convierte en verdadero cuando se trata de otras criaturas de su mismo tamaño.

araña camello

La araña camello que habita en los desiertos del Medio Oriente, tiene una fisonomía muy imponente para su tamaño. Cuenta con unas grandes y potentes mandíbulas que alcanzan hasta un tercio de la longitud de su cuerpo. Con ellas se encargan de depredar insectos, roedores y pequeños lagartos y pájaros. Los trituran con un poderoso movimiento que asemeja a una sierra, así sus presas quedan reducidas a casi pulpa que pueden devorar más fácilmente. Y aunque no son venenosas, utilizan sus jugos gástricos para disolver a sus víctimas una vez que han llegado hasta sus estómagos.

Sin duda una criatura sorprendente que merece la pena conocer más, para derribar los falsos rumores de sus super poderes y conocer más sobre las verdades que la rodean. Sólo de esta manera seremos capaces de comprender su papel en los ecosistemas del desierto sin poner en peligro su existencia.