Ha sido una carrera larga para que las mujeres lleguen a importantes puestos de poder. Hoy, Kamala Harris hace historia al ser la primera mujer en convertirse en vicepresidenta de los Estados Unidos, pero ¿esto qué significa para el resto de las mujeres en el mundo?

Los hitos históricos acompañan la historia de la mujer en la política. Desde varias décadas las mujeres luchan desde distintos puntos del mundo por el reconocimiento de su participación en la toma de decisión de muchos temas.

Desde 1975 se ha reconocido que hay un problema persistente en numerosos países sobre la discriminación contra la mujer y la invisibilización del género en la participación social, política, económica e incluso cultural. Poco a poco y con un trabajo inalcanzable, distintas mujeres de orígenes diversos se levantan para transformar el nuevo mundo. 

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Kamala Harris y las mujeres que transforman el mundo

Hay ejemplos como Ruanda donde la cámara baja de ese país logró contar con una presencia de candidatas mujeres de un 48%. Las mujeres parlamentarias de Ruanda se levantan con fuerza. Asimismo, encontramos a Nemonte Nenquimo, una de las líderes de la comunidad Waorani en la selva amazónica ecuatoriana que lucha por proteger los derechos y recursos de las comunidades indígenas.

De igual forma encontramos a la primera generación de astronautas, Christina Koch y Anne McClain en completar en una caminata espacial. A las investigadoras científicas Emmanuelle Charpentier y Jennifer A. Doudna quienes ganaron el premio Nobel de química por desarrollar una herramienta de edición genética.

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New York Times

 

Así podemos continuar infinitamente con las mujeres que abren poco a poco la brecha de participación de todas en la esfera mundial. Hoy es Kamala Harris quien se une a este movimiento bajo la premisa de convertirse en la primera vicepresidenta de los Estados Unidos.

Lejos de los partidos, las religiones o los intereses, todas se unen por una sola razón: demostrar la existencia de la participación de las mujeres en la toma de decisiones. La invisibilización está por terminar y el trabajo de todas ha demostrado que la mujer está por hacerse mucho más visible que nunca.

Las batallas continúan, pero basta con mirar a nuestro alrededor para reconocer que las mujeres en todo el mundo están ocupando su lugar y no están dispuestas a volver atrás.

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