Como jóvenes, necesitamos escuchar a las abuelas para luchar por nuestros pueblos

Voces de jóvenes indígenas se escuchan en la ONU: “Si no somos nosotros los que defendemos nuestras raíces, nadie lo hará”.

En el marco del Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas de la ONU, que se llevó a cabo en el mes de abril en Nueva York, tuvimos la oportunidad de dialogar con cuatro jóvenes que representaron a sus pueblos con su espíritu, su presencia y su palabra. Durante estos días compartieron su pensar y se mostraron seguros de su caminar en la vida.

Mariana Alejandra Solórzano Cruz se presentó como una mujer indígena, zapoteca de la comunidad de Ndaniguia (San Pedro Comitancillo), de la región del istmo de Tehuantepec en Oaxaca, México. Ella se definió como el resultado de muchas generaciones ligadas directamente al campo y a la tierra. Para Mariana, la convivencia con sus abuelos fue más que una relación abuelos-nieta; ellos la incorporaron a la vida comunitaria muy rápido y a todas las actividades en el pueblo, e incluso le contaron sus secretos. Como dirían en su pueblo: “aquí uno no es nadie, tu identidad es nula hasta que nombras la familia a que perteneces, antes que tu nombre”… Un ejemplo: “Mariana no es Mariana, es la nieta de Lola-Fren (Aurora y Efrén), hija de Na’Elia”.

Juan Antonio Millaqueo Ñancuan se presentó como hijo de la autoridad tradicional Longko Ñiengpïn Luis Millaqueo, del Lof Rewüe Cayülfe, que abarca 10 comunidades de la Nación Mapuche lafquenche, werken (vocero) y tesorero de Lof Rewüe Cayülfe. Las personas que han marcado su vida son las autoridades tradicionales como su padre Luis Millaqueo Ñiengpïn, los Longko Alfredo Caniullan (tío) y Alfredo Calfin, además de las últimas abuelas Flora Imihuala y Teresa Traillanka, quienes siguen firmes y arraigadas a vivir en equilibrio con la Madre Tierra a través de las ngillatün mapuches (ceremonias ancestrales).

jovenes-indigenas-como-afectan-megaproyectos-defensa-territorio-2

Francisco Colipe Loncopan se presentó como un habitante de la comuna de Curarrehue en Chile, un territorio de muchas montañas y bosques milenarios rodeados de lagunas andinas, y desde allí surge su identidad como pehuenche dentro la Nación Mapuche. Su vida ha estado marcada por los presos políticos mapuche que luchan día a día, quienes tienen una inquebrantable convicción de la liberación por su pueblo, que no decae pese a la persecución desde el Estado que sirve a grandes intereses que socavan esteros, lagos y bosques.

Constanza Nicole Gonzalez Gonzalez se presentó como werken (vocera) de su comunidad y aprendiz de lawentuchefe (médica mapuche), perteneciente a la Nación Mapuche lafquenche, werken de la Comunidad Francisco Trecan, ubicada al sur de Chile. Su abuela es Lonko y Lawentuchefe de su comunidad y significa mucho para ella, ya que es quien la educó y día a día le enseña lo importante que es defender y conservar la cultura de su pueblo.

Durante el dialogo hablamos de diferentes temas que representan parte fundamental de su vida, temas que a continuación presento tejiendo las palabras de los cuatro en una sola voz…

 

¿Qué sueñan cuando están despiertos?

Soñamos para que en el presente y en el futuro podamos disfrutar de la libertad plena de nuestros pueblos originarios, como lo hemos hecho siempre con los ñieng, en compañía de los ríos, vertientes, esteros, tierra, cerros, montañas, volcanes, mawüïsa (montes) y el aliwüen canelo, nuestro árbol sagrado. Soñamos ser buenos líderes para seguir con las tradiciones de nuestros pueblos y así enseñarles a las generaciones que siguen que no deben sentir vergüenza sino orgullo por nuestras raíces. Soñamos en las grandes ceremonias que nos permiten retomar el camino.

A veces sentimos que no soñamos, antes soñábamos mucho, así nos hablaban a veces nuestros abuelos, pero dejamos de soñar, cuando esta realidad nos abre paso, había que hacer algo y no había tiempo de soñar, ni dormido ni despierto… ya habrá días, suponemos. Pero sí deseamos con todo nuestro corazón lograr ver algo de lo que nos contaban nuestros abuelos sobre nuestros pueblos, deseamos que se conserve esta tranquilidad que ofrecen, deseamos mucho crecer y morir en estos pedacitos de tierra, por eso los protegemos.

jovenes-indigenas-como-afectan-megaproyectos-defensa-territorio-1

 

¿Cuál fue su experiencia en el Foro Permanente y cual fue el mensaje que llevaron?

En principio diríamos que salir de nuestras comunidades y países es ya toda una experiencia, particularmente ir a Estados Unidos por todo lo que significa y representa frente a nuestras luchas. Al principio teníamos miedo porque nunca habíamos salido de nuestros pueblos, pero por eso todo el viaje tuvimos presentes a nuestras abuelas y sus enseñanzas.

En el Foro escuchamos lo que pasa en otras partes del mundo y entendimos que el problema que enfrentamos es global, además de los discursos contrapuestos de los Estados, que nos confirman de qué lado estamos, reafirmamos lo que estamos haciendo en nuestras comunidades y el valor que tiene. Intercambiamos conocimientos con otras culturas y nos hermanamos con gente de todo el mundo, eso nos hizo sentir que no estamos solos.

Durante nuestra participación manifestamos que existen otras formas de ver, estar y convivir en el mundo, formas que no se pueden medir en términos económicos. Transmitimos que tenemos otras formas de explicar nuestra existencia, una forma comunal frente a una individual y que somos muchos los pueblos originarios del mundo; tenemos newen (fuerza), ya que somos los verdaderos defensores de la naturaleza y de nosotros depende hacer que los Estados y la ONU cumplan con tratados y convenios. De igual forma denunciamos políticas públicas y privadas que pretenden regular grandes proyectos que no son aceptados en nuestros pueblos originarios, procesos con grandes capitales que pretenden dominar el mundo, y para esto avanzan matando bosques y dirigentes de una forma que ya no es humana, quieren nuestro territorio donde están nuestros sitios sagrados para imponer proyectos extractivos, como el Tratado Transpacífico, conocido como TPP-11, que rechazamos fuertemente. 

Al final regresamos con muchos más ánimos de seguir trabajando, pues el Foro fue un espacio para visibilizar nuestras problemáticas, esas que nos esperan al regreso y tenemos que atender. Consideramos que con esta experiencia sólo queda continuar fortaleciéndonos y organizándonos mejor como comunidades… pues todo lo que está por venir será mucho más difícil.

jovenes-indigenas-como-afectan-megaproyectos-defensa-territorio-4

 

¿Cuáles consideran que son los retos que viven sus pueblos y comunidades?

Los gobiernos no toman en consideración las opiniones y necesidades de nuestros pueblos, ven como una burla nuestras creencias. Existe una intención para desarticular nuestras formas de organización tradicional; es muy claro que los partidos políticos impiden que nuestras comunidades reflexionen y tomen sus decisiones libremente. Como comunidades debemos tomar decisiones en nuestros territorios y preservarlos para las futuras generaciones, dejar nuestro legado y cosmovisión a nuestros fotüm (hijos)… ser pueblos con libre determinación y autonomía.

La educación que nos han impuesto, por lo menos estos últimos 100 años, ha pretendido desvincularnos de nuestro territorio, nos hacen creer en una forma de vida ajena, primero por la iglesia, luego por la corona, luego el Estado y todo esto basado en una forma capitalista de ver la vida. Nosotros queremos fortalecer el proceso de aprendizaje y tener la oportunidad de explorar lo que desconocemos, nuestros maestros debe contar con herramientas para compartir los temas que les interesan a los pueblos originarios; con sólidos pensamientos basados en la buena fe para fortalecer procesos comunitarios y derribar sistemas impuestos, se debe buscar el proceso del buen vivir desde la educación, el cual no debe estar sometido a intereses privados.

¿Qué fortalezas necesitan los jóvenes para seguir siendo parte viva de la comunidad?

La fortaleza que necesitamos los jóvenes es aprender y participar constantemente en las trawün (reuniones) y aprender de la historia de nuestro pueblo, que averigüen los tratados y los kimün (consejos) de los ancianos para enseñar a otros y que no se pierdan, como nos han platicado los abuelos y abuelas (chachas y papaï). Es fundamental esta relación de transmisión oral que han tenido los abuelos y nuestros padres con nosotros; se tiene que valorar más su experiencia y su conocimiento, es decir, que nos sigan introduciendo a la vida comunal de nuestros pueblos.

Vemos una posibilidad en el intercambio de conocimientos y por lo tanto en el desarrollo de tecnologías, así como herramientas que diseñemos como comunidades para enriquecer nuestro modo de vida en el campo, fortaleciendo nuestra soberanía alimentaria y dejando de lado la vergüenza, porque si no somos nosotros quienes defendemos nuestras raíces nadie lo hará. Para esto debemos seguir aprendiendo para entrenar el cerebro y el cuerpo, invocar a los ancestros y transmitir sus historias de lucha y liberación.

jovenes-indigenas-como-afectan-megaproyectos-defensa-territorio-5

Finalmente cerraron el dialogo mencionando que es necesario valorar lo que existe en sus comunidades, valorar su existencia y por lo tanto asegurar que más generaciones gocen de ella. Se sienten muy agradecidos de poder ser parte de pueblos que hasta el día de hoy dan la lucha. Consideran que su lucha es por la vida de la humanidad con respeto a la sabiduría de los ancestros, una lucha sin sueldo. A los intereses económicos y políticos les hierve su sangre cuando un peñi o lamieng recupera su territorio y su conciencia ancestral, todos los días nace un nuevo ser reivindicando nuestra esencia como pueblos originarios y son estos seres muy dignos del respeto de la humanidad por su gran fuerza y su genialidad. Nuestros pueblos van a seguir floreciendo y nadie los pueden silenciar…

AMULEPE TAÏÑ WEÏCHAN KOM PÜ CHE MARRÏCHÏWEW (Vamos todos a la lucha, toda mi gente, siempre venceremos yayayayayayaya…).

Ell@s asistieron al Foro como miembros del Concejo Indígena para la Protección del Territorio, las Tradiciones, las Lenguas y las Semillas (CIPROTER), integrado por personas del pueblo zapoteca, hñahñu, sápara, achuar, lickanantay, mapuche lafquenche, mapuche pehuenche y mapuche nagche provenientes de México, Guatemala, Ecuador, Perú y Chile. 

Mauricio del Villar Zamacona
Autor: Mauricio del Villar Zamacona
Promotor Comunitario y Asistente al Foro como parte del Concejo Indígena para la Protección del Territorio, las Tradiciones, las Lenguas y las Semillas.


No existe memoria sin territorio, y no hay Historia sin territorio

Hace unos días se llevó a cabo en Oaxaca el taller titulado “La Emergencia del Nosotrxs: Cartografías de la memoria”.

Hace unos días se llevó a cabo en Oaxaca el taller titulado “La Emergencia del Nosotrxs: Cartografías de la memoria”, el cual fue impulsado por la Universidad de la Tierra en Oaxaca, con el objetivo de elaborar una propuesta de reconstrucción territorial a partir de la memoria, ya sea documentalmente escrita o desde las construcciones narrativas de oralitura comunitaria generada a lo largo de todo el proceso de construcción de los territorios. El taller fue impartido por José Ángel Quintero Weir, indígena añú, quien es coordinador de la Unidad de Estudios y Culturas indígenas y profesor titular de la Escuela de Letras de la Facultad de Humanidades y Educación de la Universidad del Zulia. Desde su activismo y como miembro de un pueblo originario ha participado durante muchos años en las luchas reivindicativas de las comunidades indígenas de Venezuela.

A continuación, comparto fragmentos de los que vivimos el taller y que dan esperanza para la reconstrucción de procesos territoriales en diferentes partes del mundo. Mucho de lo platicado fue abordado por medio de historias y relatos de los pueblos indígenas que habitan alrededor del lago de Maracaibo. Para iniciar se presentó en su lengua materna añú afirmando que él era José Ángel Quintero Weir, hijo de Julia Weir, su madre, quien es hija de Isabel Weir, su abuela, quien es hija de Berta Weir, su bisabuela, y quien es hija de Victoria, su más antigua abuela…, enfatizando que es importante mantener y honrar la memoria, siempre mirando hacia atrás y recordar a la ultima de las abuelas, porque ellas son la huella y la memoria, estamos aquí gracias a que ellas existieron y estamos construyendo nuestra propia vida gracias a ellas.

comunidades-indigenas-memoria-historia-territorio-3

Explicó que la intención de este espacio era reconstruir la memoria; pero la memoria no es solamente el recuerdo. Es importante mencionar esto porque cuando se habla de memoria, pensamos que tiene que ver con la posibilidad de recordar y a veces nos olvidamos… Es ahí donde muchas veces la sociedad occidental trata de borrar la memoria o construir la historia de acuerdo a su visión, una persona sin memoria siempre tendrá problemas para su propia existencia. Toda memoria es territorial y es un principio que necesitamos establecer, de tal manera que no existe memoria sin territorio, y no hay Historia sin territorio. La separación disciplinaria del territorio y de la Historia es un invento generado por Immanuel Kant y justo se da en el momento en que se están repartiendo el territorio africano entre Alemania, Francia, Portugal, Inglaterra y Bélgica, todo esto sin contar la historia de los africanos; es ahí cuando se construyó un proceso de la geografía que parte de la colonialidad y el dominio.

Todo grupo humano que necesita un espacio para convivir lo necesita territorializar, convertirlo en su propio territorio, pero para ello primero es necesario contar con un punto referencial desde donde se va a observar, no sólo tomando en cuenta la capacidad de atraer una imagen de lo que está frente a nosotros, sino también lo que la imagen nos hace sentir; es necesario ver y sentir el mundo para conocer y reconocer los lugares. El punto desde donde observamos es fundamental, ya que nos orienta en todo nuestro proceso para conocer y reconocer los diferentes lugares que componen un territorio. Aquí tenemos un contraste importante con lo que sucedió en la colonia, ya que desde su visión ellos se plantaron como si estuvieran sobre el mundo y por eso se sentían con el derecho de pisarlo. Desde el pensar indígena estamos dentro del mundo y no por encima. El mundo es un sujeto gigante con el que nos relacionamos. Por eso hay una correlación entre sujetos y no lo vemos como algo que vamos a tomar, sino que el mundo nos permite ocuparlo. En el mundo nada está solo, nada es solitario, todo está relacionado; debemos dejar de verlo como un recurso que esta atravesado por un proceso mental de colonialidad.

Todo parte de una construcción nosótrica de la cosmovivencia que representa la cimentación del habitar, desde el lugar donde estamos viendo y la manera en que nos vamos a relacionar con nuestro hacer en ese determinado lugar, construir el habitar tiene como primera instancia “la casa” y esa casa responde a los elementos presentes en el territorio, no sólo en su diseño específico, sino también en su ubicación. La perspectiva de ver el mundo es lo que nos va a generar la construcción de nuestra cosmovisión, pero la materialización de esa cosmovisión en el espacio territorial va a generar una cosmovivencia, de tal manera que el orden en el que establecemos la construcción del habitar es de acuerdo con nuestra vida cotidiana. El problema de Occidente es que el habitar se construye a partir de la economía, de la acumulación y del capital; por eso hoy en día nos encontramos con ciudades totalmente invivibles. Muchos de los grandes proyectos de extracción representan parte de un proceso de desterritorialización de la memoria; cuando se saca alguien de su territorio se borra parte de esa memoria.

El comer tiene que ver con el hacer del mundo y la territorialidad de la producción. El hacer de la territorialidad de la comunidad humana supone su capacidad de lograr establecer la correspondencia entre el hacer temporal del mundo, el hacer de los lugares y el hacer de las especies (animales y plantas), con su propio hacer material para la existencia y sustentabilidad como sociedad; de tal manera, que sólo la armonía de haceres de todos los involucrados es lo que hace posible la existencia compartida y complementaria de todos, y tal compartición y complementariedad siempre ocurren en el contexto de una espacialidad y temporalidad correspondiente al hacer del mundo expresadas en sus lugares y como ejercicio de las comunidades de seres que en ellos se hacen presentes durante esas temporalidades. Las diferencias entre los haceres de las distintas comunidades de seres de las que finalmente obtiene su alimento, la misma comunidad está obligada a diseñar, crear y producir diferentes formas de organización social para el éxito colectivo en el proceso, así como el desarrollo de tecnologías y técnicas, siempre en proceso de mejoramiento y transformación para, finalmente, lograr materializar todos los instrumentos y herramientas necesarios en la ejecución de sus labores de producción capaces de garantizar el sustento alimentario para toda su población.

El curar tiene que ver con el hacer del mundo y territorialidad de la sanación. Debe entenderse que el proceso de territorialización igual implica la necesidad de conocer y reconocer todos los lugares propicios a la siembra, producción y/o recolección de plantas, flores, semillas. Pero también, para la caza o captura de aquellas especies animales cuyas grasas y fluidos, igualmente, son susceptibles de ser utilizados en rituales y procesos de sanación de las afectaciones que, como enfermedades, los sujetos pueden llegar a sufrir durante sus relaciones con los distintos lugares del espacio territorial, pues se trata de los diversos alientos que la naturaleza del ambiente puede incubar en el territorio a ocupar y que los sujetos, en su cuerpo, llegan a transformar como parte de ellos. En este sentido, y como parte fundamental de la memoria territorial de un pueblo, el conocimiento y reconocimiento de todos aquellos elementos de origen vegetal, animal o simbólico presentes en el territorio, y que de una u otra forma, coadyuvan a la salud física y social del grupo.

Finalmente, el convivir tiene que ver con el hacer del mundo y su territorialidad compartida con los otros. Dicho de otra manera, la necesidad y ejercicio de convivir tiene su razón en el reconocimiento de dos principios que sólo en apariencia se presentan como contradictorios ya que, en verdad, siempre resultan ser complementarios; ellos son:

  1. El principio de capacidad autonómica de hacer, que genera la continua configuración y reconfiguración de la cultura. Vale decir, todo ser vivo, sujeto o comunidad de sujetos, cuenta con la capacidad de generar procesos que garantizan su estabilidad, y aun de regenerarse en contextos adversos, o que atentan contra la estabilidad por ella creada. Sin embargo, dado que la autonomía absoluta de una comunidad territorialmente determinada no es posible, es por lo que compartir resulta ser expresión de la autonomía de toda comunidad de seres presente en el mundo, sea ésta vegetal o animal, pero sobre todo, de las comunidades humanas.
  2. El principio de incompletud presente en cada individuo, en cada grupo, comunidad, pueblo o nación, es lo que hace que todos necesitemos de todos en un espacio-tiempo determinado. En este sentido, la incompletud de los sujetos sólo es posible de ser subsanada mediante la complementariedad con los otros y, ésta sólo tiene lugar en el espacio que provee la convivencia entre las comunidades de seres presentes en un territorio, como expresión del parejo intercambio de territorialidades diferentes en un espacio-tiempo determinado; por lo que, justo es decir que la convivencia es la manifestación del ejercicio de una territorialidad compartida entre comunidades en un lugar que forma parte del territorio de cada pueblo y de todos; pero, igualmente, de ninguno, pues, en todo caso, se trata del lugar donde ocurre la convivencia para el ejercicio de la complementariedad que, así, logra sanar cada una de nuestras incompletudes y de esta manera completar el espacio capaz de sostener la estabilidad económica, política, social y cultural aspirada por cada una de las comunidades convivientes.   

Finalmente, Quintero hizo énfasis en que la permanencia comunitaria en el espacio territorializado exige la transmisión del proceso de conocer. Por lo tanto, no se trata de un proceso de enseñanza-aprendizaje de conocimientos o saberes definitivos, esto es, de meros contenidos instrumentales, sino del proceso  generado en su diálogo con el mundo que obliga a una forma de transmisión en el compendio de un sistema ordenado por el que los sujetos son incorporados al grupo y al que ellos optaron por denominar “sistema de educación propia” que toda comunidad humana ya territorializada desarrolla y mantiene como camino y expresión de su cultura mediante la práctica de un hacer lingüístico-tiempo-espacial orientado por el horizonte ético al que colectivamente se aspira y que, simbólicamente, es concentrado en el discurso de una oralitura que vive y se revitaliza cada vez que su canto-relato es enunciado como parte de una pedagogía del nosotros capaz de potenciar el espíritu creador y de transformación de los nuevos miembros que, así, enfrentan desde la huella de la memoria colectiva las problemáticas de su realidad presente, como la continuidad del permanente “diálogo comunitario con el mundo”.

Para mayor información:

  • Contactar a José Ángel Quintero Weir: jqarostomba@gmail.com.
  • Universidad de la Tierra Oaxaca: unitierraoax.org.
  • Consultar “Cartografías de la Memoria Semillario”, por el profesor José Angel Quintero Weir. Taller dirigido a estudiantes indígenas y campesindios de Abya Yala-América Latina, Universidad Autónoma Indígena -UAIN Programa de Formación a distancia FUINCEP-CEOCIAC Zulia- Venezuela.
Mauricio del Villar Zamacona
Autor: Mauricio del Villar Zamacona
Promotor Comunitario y Asistente al Foro como parte del Concejo Indígena para la Protección del Territorio, las Tradiciones, las Lenguas y las Semillas.


Mujeres que luchan con el corazón desde la Amazonia

Estas 2 líderes indígenas exigen la protección de sus territorios naturales y han llevado su valiente lucha a las Naciones Unidas. Mauricio del Villar tuvo la oportunidad de entrevistarlas.

En marco del Foro Permanente de Naciones Unidas para Cuestiones Indígenas, que se llevó a cabo en Nueva York, tuvimos la oportunidad de dialogar con Gloria Ushigua Santi de la Nación Sápara y con Isabel Wisum de la nación achuar, ambas lideres indígenas de la región de la Amazonia del Ecuador.

Durante estos días ellas compartieron su lucha y se mostraron como personas sencillas que hablan desde el corazón, utilizando palabras sencillas y a su vez profundas que reflejan el sentir de sus comunidades, a quienes representan. Participaron activamente en diferentes espacios para hacer denuncias y recomendaciones a este organismo internacional.

amazonia-defensa-del-territorio-indigena-mujeres

Gloria, presidenta de la Asociación de Mujeres Sápara, compartió que antes su pueblo cubría gran parte del territorio, era un territorio grande y ahora tienen poquito, pero que a su vez es grande de otras formas. Ella parte de que en su cultura no les gusta nada más “estar hablando rápido y pelear, vamos lento y nos comunicamos despacio estando seguros de quiénes somos”. Ella inicia su participación en los movimientos indígenas en el año de 1992, cuando participó en la caminata desde Pastaza a Quito, para recuperar su territorio ancestral. Su corazón compartió que fue complicado y se enfermó mucho, pero que lograron su escritura de su territorio y “todos los indígenas caminamos juntos”.

Al regresar a su comunidad se encontró con la noticia de que su hijo de 8 años había desaparecido y ella no sabía qué había pasado. Pero conforme pasó el tiempo ella supo por qué desapareció, teniendo claro que fue una represalia por esa gran caminata:

El Estado se lo llevó y lo mataron, yo busqué y busqué por toda la selva, pero nunca encontré ni un hueso. Mi vida fue muy dura y me esforcé para comprender lo sucedido… durante este tiempo aprendí espiritualmente y fue una cosa muy fuerte para conocer la vida, yo pasé mi dieta espiritual 1 año y 4 meses tomando mi ayahuasca y ayunando, todo eso estuvo tan triste y pasó todo, cuando terminó ya nos empezamos a organizar nosotros, mi hermano y yo éramos muy jóvenes.

amazonia-defensa-del-territorio-indigena-mujeres-1
Gleb Ragyorodetsky

Gracias a la idea de organizarse, su organización ha logrado participar desde hace varios años en foros y audiencias de Naciones Unidas para seguir defendiendo a su pueblo. Ella tiene la claridad de que su territorio lo quieren mantener tal como está, sin explotación petrolera para que el petróleo se quede bajo la tierra, manteniendo su medicina, su comida que viene de la tierra y sus formas de vida, recorriendo la selva caminado sin tener la necesidad de tener caminos.

Gracias a diferentes organizaciones han podido conversar con Victoria Tauli-Corpuz, relatora Especial de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas. Le ha manifestado que los proyectos de la selva se basan en intereses económicos que se han introducido en su territorio, como el programa socio-bosque y actividades petroleras, quienes nunca consultan a los pueblos indígenas:

Esto nos divide como pueblos y empezamos a pelear entre nosotros. Yo estoy muy preocupada por la cuenca sagrada de toda la Amazonia, la cual abarca nueve países… algunas organizaciones están diciendo que la cuenca esta superbuena para meter su dinero y después van a vender todo lo que tenemos nosotros. Como mujer tengo mi nieto y pienso en su futuro, aunque hablen contra mí yo no tengo miedo de esa gente, hablemos y conversemos entre varios pueblos para fortalecernos…

Por su parte Isabel, mujer achuar y representante de la provincia de Pastaza y Morona Santiago, compartió que ella fue elegida para venir al foro permanente, siendo la primera vez que sale de su tierra, agradecida con su pueblo, con su familia y su esposo por respaldarla ahora que se enfrenta ante todo lo que representa el dialogo en la ONU y estar en la ciudad de Nueva York. Ella tiene la misión de seguir defendiendo su territorio, como los antepasados lo hicieron, y ahora como mujer lo defiende cuando vienen las empresas petroleras:

No voy a permitir su entrada, ellos no saben nuestro idioma, nuestra cultura y todo lo que tenemos allá. Nosotras tenemos nuestra medicina, nuestro canto, nuestra vestimenta que llevo puesta, por eso nos defendemos, no queremos olvidar eso, nuestras canciones y nuestro idioma, siempre defenderemos nuestro territorio.

Comparte que tienen un territorio grande en el que no quieren contaminación:

Si lo defendemos como mujeres nuestros hijos vivirán bien, tomarán agua limpia, comerán comida sana y ahí mismo les damos salud y remedio, nosotras sabemos curar a nuestros hijos cuando están enfermos. A nosotras nos molestan las petroleras y las compañías chinas que han entrado a la fuerza en comunidades achuar, sin respetar a los niños, abuelitas y abuelitos a quienes sacan y les quitan sus comidas y sus casas donde vivían.

Añade que estas empresas entran a las comunidades sin consultar y los dividen, siempre hay algunos de sus comunidades que piensan que es bueno trabajar con estas compañías y ella hace un trabajo para explicarles el daño que pueden traer a sus formas de vida y el medioambiente con el que comparten su vida, “siempre seguiré luchando por mi territorio que es mi casa, mi papá y mi mamá”.

Finalmente, Gloria comparte que de igual forma seguirá luchando y quiere mantenerse ahí:

yo no quiero terminar mi cultura, nosotros mantenemos toda nuestra vida… nuestros abuelos no aceptaron las escuelas, los cementerios y las iglesias, odio a los misioneros, tenemos nuestro propio pensar y no necesito a su Dios, nuestro Dios es Piatsaw, no aceptamos evangélicos, no aceptamos católicos y no necesitamos escuelas, nuestra escuela y todo lo que necesitamos aprender está en nuestra tierra y en nuestra selva.

Ambas asistieron al Foro como miembros del Concejo Indígena para la protección del territorio, las tradiciones, las lenguas y las semillas (CIPROTER) integrado por personas del pueblo zapoteca, hñahñu, sápara, achuar, licanantay, mapuche lafquenche, mapuche pehuenche y mapuche nagche provenientes de México, Guatemala, Ecuador, Perú y Chile.

 

* Imagen destacada: Gloria Ushigua Santi

Mauricio del Villar Zamacona
Autor: Mauricio del Villar Zamacona
Promotor Comunitario y Asistente al Foro como parte del Concejo Indígena para la Protección del Territorio, las Tradiciones, las Lenguas y las Semillas.