Un adolescente de nombre Fionn Ferreira, inventó un método de extracción de microplásticos contaminantes del océano. El joven de 18 años se siente comprometido con la preservación de los océanos y no es para menos, su experiencia de vida cerca de la costa West Cork, en Irlanda, lo ha llevado a ver de cerca la cantidad de basura que se infiltra en las aguas marinas.

Un día mientras paseaba por la costa, observó una roca a la orilla que estaba cubierta de aceite de un derrame reciente. Pegadas a la roca, había pequeñas partículas de plásticos, tan pequeñas que resultaban difícil de extraer. Esto hizo que Fionn pensara en la cantidad de microplásticos que entran a nuestros océanos continuamente y lo difícil que resulta extraerlos por sus diminutos diámetros (menos de 5 milímetros).

“Me alarmó descubrir cuántos plásticos entran en nuestro sistema de aguas residuales y en consecuencia, en los océanos”, describe Ferreira.

 
 
 
 
 
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Los microplásticos representan un peligro inminente para toda la cadena alimenticia. Las partículas sumamente pequeñas pueden pasar como alimento para especies de peces y criaturas marinas, que con el desarrollo de la cadena alimentaria va a parar hasta los humanos. Una vez que los microplásticos entran en este ciclo, muy difícilmente podremos deshacernos de ellos. 

La tecnología en pro del medio ambiente

Así que puso Fionn manos a la obra con su creatividad y conocimiento, para formular un método de extracción de microplásticos de las aguas de los océanos. Sorprendentemente tuvo éxito y su proyecto ganó la Google Science Fair, una competencia de ciencias en línea para adolescentes de entre 13 y 18 años. Para cumplir su objetivo de extraer partículas de plástico menores a 5 milímetros de diámetro del agua, Ferreira utilizó una brillante idea de un líquido ferromagnético.

microplásticos

Con una combinación de aceite y polvo de magnetita, creó un ferrofluido en el agua que contiene microplásticos. Las pequeñas partículas de plástico se combinaron con el líquido ferromagnético que posteriormente se extrajo mediante un imán, dejando únicamente agua marina limpia. Para su experimento, Fionn utilizó 10 de los microplásticos más comunes y finalmente concluyó que su método de extracción eliminó del 85% al 92% de microplásticos presentes en las muestras.

“De esto puedo concluir que el uso de magnetita con un mínimo de aceite, constituye un método viable para la extracción de microplásticos”, concluye Ferreira.

Pese a que el joven vive en una zona remota de Irlanda, eso no le impidió continuar con su proyecto para ayudar a los océanos. Incluso, construyó su propio laboratorio en casa para desarrollar su idea. Ferreira hace hincapié en que su pasión por la ciencia proviene de la curiosidad por la naturaleza y el medio ambiente.

Las mentes como la de Fionn desarrollan una conexión importante con lo natural y por ello, la tecnología puede seguir avanzando en pro del planeta y apegarse a una ética medioambiental. Gracias a que el joven ganó la Google Science Fair y con ello un premio económico, ahora podrá continuar sus estudios en química en la Universidad de Groningen en los Países Bajos.

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