Alrededor de la comida saludable han surgido muchos mitos que se forman con el sentido común. En ocasiones se piensa que consumir lo natural es sinónimo de sano, no obstante, esto es un gran “depende”. No siempre aquello que proviene de ingredientes naturales es lo más indicado, sobre todo cuando hablamos de porciones sumamente elevadas. Tal es el caso de los jugos naturales, se cree que consumirlos es lo mismo que comer la fruta y la realidad es que no es así. Tomar jugos no es bueno para la salud, comerse la fruta, sí, dice la UNAM.

jugos de fruta natural

El caso más común es el consumo del jugo de naranja que se obtiene de manera natural, pero en exceso su ingesta puede contribuir a la obesidad. Según Ana Berenice de la Barrera Avilés, del Programa Universitario de Alimentos de la UNAM, la recomendación más adecuada de consumo de jugo de naranja va de cero a medio vaso. Lo que no se compara con el acostumbrado litro que suele encontrarse de manera muy sencilla por las calles de México. Así que ajustarse a esa cantidad mínima puede resultar un poco dificultoso para el paladar.

En la Jarra del Buen Bebedor, elaborada por el Instituto Nacional de Salud Pública, el jugo de naranja y de otras frutas, junto con la leche entera, las bebidas alcohólicas y deportivas, ocupan el quinto nivel. Esto quiere decir que de estas bebidas lo más recomendable es consumir únicamente medio vaso. En el sexto nivel, figuran los refrescos y las aguas de sabor las cuales, según la gráfica, no deben consumirse como parte de la dieta diaria.

¿Por qué no es saludable tomar jugos naturales?

No es lo mismo consumir un litro de jugo de naranja, cuyo único contenido es el extracto líquido, que consumir una naranja. El jugo de naranja, por ejemplo, contiene azúcares (hidratos de carbono), vitamina C y fibra. A diferencia de una naranja que además de estos también contiene agua, proteínas, lípidos, grasas, calcio, fósforo, hierro, magnesio, potasio, mucho zinc, vitamina A y un gran etcétera.

Además, al tomar el jugo colado se pierde la fibra no soluble que se encuentra de manera natural en la pared de los gajos de la naranja. La fibra es un elemento de suma importancia para el cuerpo y puede ser de dos tipos: soluble e insoluble. La primera fortalece y alimenta a la microbiota intestinal y en ese sentido, ayuda a mejorar la salud digestiva.

jugos de fruta

La segunda, la encontramos en la cáscara de frutas, verduras y cereales. Esta fibra es como una escoba, explica la UNAM, “que va por el sistema digestivo barriendo lo que comemos, brindando movimiento al sistema digestivo”. Aunque también hay que tomar en cuenta que acompañar la fibra insoluble con agua es vital. Ya que de lo contrario se obtendría el efecto contrario. Es decir, que el alimento se atora y favorece el estreñimiento.

Otro inconveniente de consumir jugo de naranja es que los niveles de vitamina C se ven comprometidos. Al cortar las naranjas, pasarlas por el exprimidor metálico y entrar en contacto con los rayos UV de la luz solar, así como con el oxígeno, la vitamina C se oxida. A la intemperie, y tras un lapso de tiempo, el jugo oxidará la vitamina C que terminará perdiéndose. 

Debemos cambiar esa falsa idea de que los jugos obtenidos de la fruta son favorecedores para la salud. Por el contrario, lo natural es lo más adecuado y la fruta es la natural, no el jugo.