Los jaguares son el tercer felino más grande del mundo después de los tigres y los leones, y el primero en las Américas. Pero este animal también es un símbolo. En muchas culturas antiguas de América lo adoraban como un dios y se puede encontrar representado en vestigios artísticos y arquitectónicos. Hoy este poderoso gato se ha transformado en una moneda de cambio: sus colmillos se usan para medicina tradicional asiática y joyería sobre todo en China. 

Nuevas investigaciones aseguran que hay una relación entre la muerte de estos felinos y la presencia de inversiones de China en América Latina. La presencia de los megaproyectos pone en peligro a la especie y revela que los jaguares son más vulnerables entre más corrupción y pobreza haya.  

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Asesinato de jaguares en América Latina 

Los hallazgos de un nuevo estudio publicado en Conservation Biology  revelan que “la entrada de productos ilegales de jaguar es potencialmente un efecto secundario de la asociación económica entre los países de América Central y del Sur y China”. Esto se debe a que las cadenas de mercado legales pueden, eventualmente, proporcionar una estructura para la cadena comercial ilegal de esta especie. 

Las incautaciones de jaguares han aumentado con el tiempo y los colmillos del animal son la parte más cotizada. Según el estudio, “en alrededor de 34% (32 de 93) de los informes de incautaciones, esta parte del jaguar está vinculada con China, y estas incautaciones contienen 13 veces más individuos que los destinados a los mercados nacionales”.

Algo que deja en claro la investigación es que la relación del comercio legal e ilegal de los jaguares se relaciona con las inversiones de China, y no con el número de residentes chinos en América Central y del Sur. 

Lo más preocupante del asunto no son las inversiones en sí, que, en algunos casos, pueden contribuir al desarrollo económico de los países. El problema real se encuentra en la intersección de tres elementos: la pobreza, altos niveles de corrupción (que dificultan la posibilidad de diseñar políticas públicas sustentables) y la implementación de los megaproyectos. 

Por ello, “los países de origen con niveles relativamente altos de corrupción e inversión privada china y bajos ingresos per cápita tuvieron entre 10 y 50 veces más incautaciones de jaguar que el resto de los países incluidos en la muestra”, explica el estudio.  

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Clovis de la Jaille

 

Estimado Tren Maya, ¿y el jaguar?

El Tren Maya es uno de los proyectos estrella del actual gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Se ha criticado su impacto ambiental y ha habido problemas con las consultas de comunidades. Este proyecto no trae con sigo sólo infraestructura, sino también una forma de vida que no es necesariamente compatible con la de las localidades. Y la empresa ganadora de la licitación, por más 15,500 millones de pesos, para el primer tramo del tren, es China Communications Construction

Surge, entonces, la pregunta sobre los jaguares en esa zona del país. Esta empresa, además de ser china, ha sido denunciada por corrupción. Sin embargo, el Fondo Nacional del Turismo (instancia responsable del proyecto) ha asegurado que la licitación cumplió con toda la normatividad y que es la mejor opción cuando se evalúa el costo-beneficio. Pero en este caso, como se dice en México, parece que “va a salir más caro el caldo que las albóndigas”.

Aunque el estudio se ha concentrado en países como Belice o Brasil, esta zona en México parece cumplir con todos los requisitos para que se ponga en riesgo la vida de los jaguares. Hay que recordar que este primer tramo del tren tiene la intención de llegar a Palenque, Chiapas, que es el estado con mayor número de habitantes en pobreza extrema del país, con 1.6 millones. Si bien la población de jaguares ha tenido un pequeño incremento de 4,000 individuos en 2010 a 4,800 en la actualidad, según el Instituto de Ecología (IE) de la UNAM, la especie sigue estando amenazada. 

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Otras fuentes de riesgo para el jaguar 

Haciendo una breve recapitulación, podemos concluir una serie de cosas. Primero, que la vulnerabilidad de los jaguares se relaciona con la vulnerabilidad de los seres humanos. Esto quiere decir que no podemos pensar en políticas ambientales serias que no partan de la justicia social. Segundo, la corrupción es un ingrediente que arruina las recetas para rescatar el medioambiente. Tercero, las inversiones de China en América Latina son un factor que contribuye al tráfico de colmillos de los jaguares. Pero existen otros elementos que hay que considerar. 

Según las revelaciones de otro estudio, publicado en The Ecological Society of America, “la agricultura representa una amenaza mucho mayor para los jaguares, porque su expansión está asociada con la pérdida generalizada de hábitat y la muerte directa”. 

 

 

En esta tabla, publicada dentro del estudio, podemos ver en azul turquesa el volumen de comercialización de soya; en rojo la carne, y en amarillo y naranja los rangos de jaguar históricos y recientes, respectivamente: “El recuadro inferior izquierdo muestra la disminución de la extensión del bosque, dentro del rango reciente de jaguar de 2001 a 2015 debido a la producción de productos básicos (principalmente carne de res y soya)”. 

Parece que aún no terminamos de vislumbrar los efectos negativos de las acciones humanas, pero, tal vez, lo más preocupante de todo es que no logramos entender que todas están relacionadas. Las muertes de estos majestuosos felinos son muestra de un sistema que aún no apuesta por un futuro sustentable y con justicia social. 

 

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