Un grupo de científicos han diseñado huevos falsos, para usarlos como señuelo con el objetivo de detectar la caza furtiva de tortugas en Centroamérica. 

El insaciable egoísmo humano en busca de productos de la vida silvestre, ha posicionado a un importante número de especies en peligro de extinción. La caza furtiva y el comercio ilegal representan las principales huellas negativas en los ecosistemas. Tan solo el comercio ilegal de la vida silvestre representa entre ocho y 26.5 mil millones de dólares al año.

Descifrar las rutas de tráfico es clave para interrumpir el comercio y reducir los delitos en contra de la vida silvestre. Inspirados en las graves consecuencias en las especies, un equipo de investigación ideó un sistema para detectar las rutas de tráfico de forma discreta de huevos de tortuga.

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El equipo liderado por Helen Pheasey de la Universidad de Kent, utilizó la tecnología para ponerla al servicio de la madre naturaleza. Con un innovador método crearon lo que ellos mismos nombran InvestEGGator, un juego de palabras en inglés para investigador y huevo. Nombre muy ad hoc para sus fines, se trata de una impresión de huevo señuelo en 3D, integrado con un transmisor GPS-GSM.

Los huevos señuelo son impresos en 3D con una textura sumamente similar a la de un huevo de tortuga. Además, están impregnados con una pintura texturizada especial, desarrollada por la artista de efectos especiales de cine, Lauren Wilde. Se ven y se sienten como si fueran reales, a diferencia de que en el interior guardan un transmisor GPS, que usa redes móviles para transferir datos de ubicación.

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Paso Pacífico

El proyecto de Paso Pacífico, busca entender mejor las redes de tráfico como una herramienta para combatirlas. La organización estima que los cazadores furtivos, destruyen más del 90% de los nidos de tortuga en Centroamérica. Los huevos terminan en el mercado ilegal de vida silvestre.

Tecnología al servicio de la naturaleza

No obstante, desde 2017 Helen y su equipo de colaboradores, han desplegado 101 huevos señuelo capaces de emitir señal de ubicación una vez por hora. Fueron puestos en nidos de tortuga verde y tortugas golfinas, a lo largo de cuatro playas de Centroamérica. Este año han publicado los resultados en la revista Current Biology.

Los resultados arrojaron que del total de huevos señuelo, una cuarta parte fueron capturados de forma ilegal. Además, cinco de ellos proporcionaron pistas con éxito sobre rutas de comercio. La más detallada, con una extensión de 137 kilómetros.

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Luego de la publicación de resultados, Paso Pacífico planea adaptar la tecnología para ayudar a descifrar rutas de comercio ilegal de otras especies cuyos huevos son vulnerables. Este tipo de tecnología será de gran ayuda para combatir los delitos en contra de la vida silvestre.

“La inteligencia es clave para la prevención. Significa que siempre estás por delante de los cazadores furtivos y no por detrás. Tenemos que ser proactivos, no reactivos”, concluye Helen Pheasey.

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