La naturaleza funciona de maneras misteriosas. Esconde los más grandes secretos entre sus filas, pero cuando menos uno se lo espera, de pronto revela su gran belleza que roza en lo inefable. Entonces de pronto lo sublime llama a la puerta y no queda más que rendirse ante sus pies. Una experiencia similar fue la que el fotógrafo Matt Nichols atravesó justo en una noche de eclipse lunar que inesperadamente reveló un hongo bioluminiscente.

Matt Nichols es un fotógrafo que vive cerca de las costas de Washington y que comúnmente acude a la playa Kalaloch para cazar panorámicas que la naturaleza le regala. Como muchos otros amantes del universo, Nichols se preparaba para observar el eclipse lunar. Acudió al lugar de madrugada para esperar al espectáculo visual en la bóveda celeste. Sin embargo, las nubes se interpusieron en su camino, pero en cambio obtuvo una sorpresa mucho mayor.

“Me di cuenta de que las nubes no me iban a dar una vista (del eclipse)”, explica el fotógrafo. “Entonces, apunté mi cámara hacia el océano, esperando que el pico del eclipse bloqueara suficiente luz de la luna para ver si había bioluminiscencia en el agua”.

hongo bioluminiscente en eclipse lunar
Matt Nichols

Belleza que se revela ante la oscuridad 

La playa de Kalaloch se caracteriza por la presencia de algas bioluminiscentes que iluminan el borde donde la tierra y el agua se unen. Matt había perdido las esperanzas de que su lente pudiera captar el eclipse lunar, pero ahora apuntaba hacia el mar en busca de puntos brillantes azules. Esperó hasta que el eclipse llegara a su punto más álgido y la oscuridad reinara, pero en cuanto esto sucedió, sus ojos no observaron la brillantez del color azul característico de las algas. Un verde fulgurante destellaba en playa, un color que se supone no debía aparecer.

En un principio pensó que alguien por error había dejado linternas encendidas cerca del camino donde se encontraba. Así que rápidamente acudió a verificar de qué se trataba, pero encontró algo completamente distinto. “Después de una mayor investigación, descubrí que era un hongo bioluminiscente que crecía por toda la madera flotante que se había desprendido de la tormenta”. En días anteriores la costa norte de Washington había sido golpeada por ciclones bomba que terminaron por dejar reminiscencias de su paso por el lugar.

hongo bioluminiscente
Hongo bioluminiscente foxfire que crece en la madera en descomposición.

“Parecía algo sacado directamente de ‘Avatar'”, explica Nichols. “Eran de un verde fosforescente brillante, extremadamente perceptibles a simple vista”. Luego de encontrarse con la escena, decidió pasar más tiempo explorando la playa para encontrar más de estas “barras luminosas”, refiriéndose a los troncos impregnados con el hongo.

Curiosamente en cuanto el eclipse lunar terminó, el hongo bioluminiscente apagó su resplandor, por lo que Nichols concluyó que requería condiciones de oscuridad similares a las algas para poder observarlo. Afortunadamente tenía su cámara a la mano y capturó aquel momento en que la naturaleza los sorprendió con su belleza oculta.