¿Por qué Holanda está cada vez más cerca de ser el primer país sin cárceles?

En este país se cierran cada año más prisiones, mientras los índices de criminalidad siguen bajando. ¿Cuál es su secreto?

Desde hace varios años, Holanda ha sido el lugar donde un inédito –y muy deseable– suceso podría ocurrir: que desaparezcan las cárceles. Esto podría no ser una buena noticia si las calles estuviesen repletas de delincuentes, pero lo cierto es que en Holanda el cierre de cárceles es el correlato de la disminución de los crímenes.

En el 2017, se registraron 49 crímenes por cada mil ciudadanos.

La disminución de delitos ha sido una tendencia por lo menos desde el 2011, y tiene que ver con varios factores simultáneos; entre ellos, el funcionamiento de la institución policíaca, la cual ha puesto la persecución de delitos graves –como la trata de personas– por encima de la criminalización por delitos menores, como el consumo de algunas drogas.

holanda-pocas-prisiones-cierre-carceles

Además, las prisiones están mejor acondicionadas que muchas otras en el mundo –pues cuentan incluso con canchas y bibliotecas– y se ha implementado en ellas políticas como la reducción de sentencias, así como programas dirigidos al tratamiento de los convictos, lo que ha traído a su vez pocas tasas de reinserción.

Así que cada vez se cometen menos delitos y menos exconvictos reinciden, lo que ha traído como resultado que en lo que va de este año se cerraron otras cuatro prisiones en este país europeo, por falta de prisioneros. Se cree que las políticas implementadas, aunadas al crecimiento económico, a una elevación del nivel cultural y a las bajas tasas de desempleo en el país, son lo que ha puesto en el horizonte holandés la posibilidad de ser el primer país sin cárceles.

Si sumamos a esto que lo que antes fueron cárceles se están convirtiendo en espacios culturales o de reunión social, sin duda lo que ocurre en Holanda es una suerte de utopía, completamente desfasada del estado de cosas actual en muchos países del mundo, sobre todo en lo que concierne a los índices de criminalidad y al número de prisioneros.

Y como bien decía Gandhi que un carcelero es tan prisionero como su prisionero, no hay duda de que el caso holandés es algo digno de nuestra atención pues, de una forma u otra, todos somos rehenes de un sistema en el que se privilegia el encarcelamiento por sobre la educación. Pero Holanda es el revés de dicho sistema.

holanda-pocas-prisiones-cierre-carceles

Por eso, su ejemplo debería servir a países como México, donde hay un total de 359 prisiones en las que cumplen sentencia más de 250 mil personas.

Mientras tanto, en Holanda hay 57 presos por cada 100 mil habitantes

Además, las condiciones de las cárceles en México son deplorables: están sobrepobladas en un 120% –en gran parte debido a que el 35% de los presos son “preventivos”, es decir, que siguen sin condena–, y son casi nulos los programas orientados a la reinserción social y a la capacitación.

Así que parece imposible salir de este circulo vicioso de carceleros prisioneros y prisioneros encarcelados; eso, claro está, si no se implementan políticas como las holandesas, que están comprobando que las prisiones son algo tan obsoleto como indeseable y que su destino debe ser el de desaparecer.

 

* Imágenes: 1) Marco Melgrati; 2) Emmanuel Dunand; 3) Expansión



Las abejas usan los hongos como medicina (y esto podría evitar su extinción)

Este instinto en las abejas ha sido estudiado por un experto en hongos, que cree poder salvar a estos nobles polinizadores.

Los seres humanos hemos desarrollado una fijación con el futuro. Pero para salvar el presente deberíamos voltear hacia atrás y volver a la naturaleza; o por lo menos a sus principios. Porque si retomáramos su inherente sabiduría y resiliencia podríamos resolver muchos de los problemas actuales que nos están acercando peligrosamente a la catástrofe mundial.

El más contundente ejemplo de lo anterior está en las abejas, que no sólo son seres con una serie de comportamientos fascinantes, sino que incluso podrían haber encontrado la manera de eludir la extinción a la cual las estamos conduciendo desde principios de este siglo.

Las abejas han encontrado una cura a todos estos males en los hongos.

abejas-hongos-medicina-salvar-extincion

Pero, ¿que está extinguiendo a las abejas?

Las colonias de abeja están experimentando lo que los expertos han llamado un “colapso”, es decir: las abejas están muriendo de manera masiva, causando el colapso de sus complejas comunidades. Esto tiene que ver con una docena de razones que investigadores como el mexicano Ernesto Guzmán-Novoa se han dedicado a develar.

El uso masivo de pesticidas tóxicos –por ejemplo, los de Monsanto– es la principal causa detrás del colapso de las colonias de abejas. Pero no solamente: la contaminación del aire les dificulta localizar las flores, y el cambio climático está trastocando los ciclos naturales. No obstante, ahora lo fundamental es curar a las abejas de los virus que las invaden, mientras se pone en marcha el uso de pesticidas alternativos.

Por qué un extracto en los hongos cura a las abejas

abejas-hongos-medicina-salvar-extincion

En un estudio reciente publicado en la revista Nature se probó a dos grupos de abejas. El primer grupo  se alimentó de jarabe de azúcar mezclado con un extracto del micelio fúngico –una serie de filamentos presentes en los cuerpos del hongo. Este grupo desarrolló defensas contra dos virus comunes que están causando el colapso. Al segundo grupo, que sólo se les alimentó del jarabe de azúcar, resultó ser mucho más propenó a contraer ambos virus.

Lo más curioso es que el estudio se llevó a cabo… porque las propias abejas condujeron a él.

En 1984, el micólogo, escritor y activista Paul Stamets notó que las abejas en su patio se alimentaban de los hongos que usaba para sus investigaciones, creyendo que lo hacían por las azúcares naturales presentes en los hongos. Pero sabiendo sobre las propiedades mágicas del micelio fúngico –que entre otras cosas es un gran antiviral–, Stamets pronto se preguntó si las abejas no estarían más bien medicándose con los hongos.

Entonces Staments comenzó a colaborar con Walter Sheppard, jefe del departamento de entomología de la Washington State University. Ambos analizaron los efectos del micelio, y sus estudios los llevaron hasta el más reciente estudio citado, publicado en Nature este año, y que es la conclusión de sus investigaciones a lo largo de 12 años.

Las abejas condujeron al descubrimiento del primer antiviral para insectos.
Con un poco de nuestra ayuda, esto podría evitar su extinción.

abejas-hongos-medicina-salvar-extincion

Staments y su equipo seguirán probando esta insospechada cura en las colonias de abejas, esperando encontrar la solución al colapso de éstas. Pero en lo que esto sucede, este caso ya puede –y debe– servir como una pista para la humanidad, la cual nos está urgiendo a ver cómo la naturaleza es capaz de sobrellevar, incluso, el daño que le estamos causando. Sobre todo debemos concentrarnos en lo que podemos aprender de esto para poder ayudarle a resarcir nuestros errores.

Porque aún estamos a tiempo, no sólo de salvar a las abejas, sino a la casa que compartimos con ellas. Y parece que el precioso y virtuoso reino del fungi será en esto un gran aliado.



Holanda, el país donde podrían desaparecer las prisiones (por falta de criminales)

De manera insólita, este país europeo está haciendo el sueño de muchos activistas radicales una realidad.

Un carcelero es tan prisionero como su prisionero.
Mahatma Gandhi

La idea de un mundo sin prisiones ha correspondido a las más descabelladas utopías. No obstante, muchos activistas han luchado por la abolición de las prisiones, o por una reforma integral de éstas, pues en el mejor de los casos han demostrado no ser un método efectivo para terminar con la delincuencia, y en el peor, han sido usadas para encarcelar a luchadores sociales como Gandhi, el sudafricano Mandela y miles más.

Por eso resulta sorprendente que, en los Países Bajos, concretamente en Holanda, decenas de cárceles estén siendo cerradas o acondicionadas para otras actividades.

holanda-prisiones-carceles-cerradas-por-que-cierran-prision

Tan sólo en 2013, 19 cárceles fueron cerradas en Holanda.

 

Para 2017, incluso se recurrió a “importar” reos de Noruega para abastecer la escasez de delincuentes en las restantes prisiones holandesas, que son actualmente un gasto innecesario.

La escasez inédita de delincuencia se debe a las estrategias de rehabilitación que el gobierno holandés ha llevado adelante. El trato personalizado a los reos, según su delito y los mecanismos para ayudarlos a rehabilitarse, son los elementos centrales para prevenir que vuelvan a delinquir y para reinsertarlos con éxito en la sociedad.  Además, las prisiones cuentan con grandes espacios abiertos, canchas y bibliotecas, lo que hace la estancia en ellas (que suele ser más corta que en cualquier país) mucho menos inhumana.

De hecho en Holanda hay 57 presos por cada 100 mil habitantes,
mientras que en Estados Unidos hay
716 por cada 100 mil habitantes (aunque, por supuesto, Holanda es un país mucho mas pequeño que Estados Unidos).

 

Por su parte, la institución policiaca en Holanda ha cambiado radicalmente sus objetivos: ahora está más preocupada por eliminar la trata de personas que por criminalizar el uso de algunas drogas (muchas de las cuales son legales en este país), lo que supone soluciones integrales a problemas complejos en materia legal, para los cuales la prisión no había sido un método efectivo.

Así es como Holanda ha logrado extirpar casi por completo el sistema carcelario en su país, cuando hace poco más de una década seguía teniendo altos índices de criminalidad.

Tan sólo en 2013, 19 cárceles fueron cerradas en Holanda.

No cabe duda que este país europeo está haciendo algo inédito sobre un tema que incluso la filosofía ha llegado a cuestionar. Ya alertaba Michel Foucault sobre el verdadero papel de las prisiones en la sociedad actual, y sobre cuán importante es pensar en qué es el castigo y cómo ha funcionado éste en los sistemas penales a lo largo de la historia.

Este filósofo comprobó, con un estudio genealógico, que las cárceles, antes que reducir la criminalidad, han producido el incremento de los índices de delincuencia. Siempre y sin excepción. Holanda está haciendo algo profundamente positivo que cabría replicar en otros países.

*Referencias: Michel Foucault y las cárceles ¿qué significa vigilar y castigar?
*Imágenes: 1) bbc london; 2) Gerard Baldocchi