Es posible que huelan mal, tengan un aspecto extraño y nosotros no las usemos para nada, pero un reciente estudio propone que las heces humanas podrían ser un fertilizante rico en nitrógeno. Así como lo estás leyendo: tus fluidos naturales podrían convertirse en el mejor regalo del planeta.

Nosotros las tachamos de desechos inservibles, pero un grupo de investigadores de la Facultad de Agricultura y Ciencias de la Vida de la Universidad de Cornell en Canadá consideran que los componentes de las heces humanas podrían ser bastante útiles.

heces-humanas-fertilizante-baño-tierra

Gracias a su alto contenido de nitrógeno y otros componentes sólidos y líquidos, es posible crear fertilizantes a partir de las heces. Uno de los ingredientes más buscados en los suelos de cualquier región en la que se quiera producir alimentos es el nitrógeno. Por supuesto, no estamos hablando de poner directamente las heces humanas sobre los cultivos. Gracias a un experimento de separación de componentes, se cree que la orina humana y las heces podrían someterse a un proceso en el que se “recicle” nitrógeno.

También en Ecoosfera: A partir de desechos orgánicos, un mexicano crea electricidad

 

Heces humanas como fertilizante y el principio de una economía circular

Mediante superficies con materiales que capturan gases o líquidos, y gracias a nanotubos de tecnología avanzada, se podría capturar tanto nitrógeno como se desee. El objetivo es extraer el nitrógeno para convertirlo en un sólido o fertilizante que pueda usarse en la agricultura.

El propósito final es la economía circular, aprovechar aquello que consideramos desechos. Los investigadores lograron demostrar, mediante un proceso químico, que es posible obtener nitrógeno de las heces humanas.

heces-humanas-nitrogeno-fertilizante

Aunque faltaría un poco más de investigación para poder utilizar este método de manera masiva, la idea de aprovechar todas las heces del mundo para crear campos saludables es magnífica. Este tipo de investigaciones garantiza que las propuestas hacia una agricultura más sustentable sean reales.

Además, estamos frente a un proceso que nos enseña cómo aprovechar las cosas que para nosotros no tienen valor. Es hora de repensar nuestra forma de involucrarnos con el entorno y, por qué no, donar nuestras heces para alimentar los campos.

 

Sigue leyendo: Con este chaleco portátil podrás cultivar comida con tus propios desechos