Groenlandia y la belleza seductora del silencio ártico (Fotografía)

La belleza del silencio en Groenlandia es capturada por el fotógrafo Jan Erik Waider. Las imágenes invitan a encontrar lo estético en las condiciones más extremas e impredecibles.

La niebla es ese fenómeno en el silencio en el que se difuminan los límites, y el Ártico es el límite que se desvanece en el mundo. Un lugar estático lleno de caos, y estético para el fotógrafo Jan Erik Waider

Así como el pintor británico William Turner lo hizo en su tiempo con la niebla (a menudo extremadamente densa, creando una atmósfera casi sagrada), Waider intenta capturar, a través del lente de su cámara, ese espacio donde se diluyen las formas que alcanzan un alto grado de abstracción.

Silencio en Groenlandia
Jan Erik Waider

El encanto robusto y la belleza prístina protagonizan Silencio ártico (Artic Silence), serie de fotografías de la naturaleza nórdica. Una visión íntima de la quietud inquietante y la tranquilidad fantasmal que se encuentran en los paisajes glaciales de Groenlandia.

Es la calidad única de la luz lo que me atrae una y otra vez en esta dirección.

La serie, hábilmente realizada desde un pequeño bote durante los brumosos meses de verano, se desarrolla en la Bahía de Disko, al oeste de Groenlandia.

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Jan Erik Waider

Al retratar inmensos icebergs que flotan como islas sobre el océano perfectamente quieto hasta que se diluyen y no queda nada de ellos, Waider nos invita a susurrar pensamientos y esperar en suspenso a la siguiente vista que emerge detrás de la niebla (o la mente confusa).

Una serie que nos insta a encontrar la belleza del silencio aun en las condiciones más extremas y a menudo, impredecibles.

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Jan Erik Waider
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Jan Erik Waider
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Jan Erik Waider



La naturaleza y sus cicatrices de guerra (📷✨)

Pasado y presente se funden en estas imágenes del fotógrafo Jonathan Beamish.

Algunos parajes de esta Tierra están repletos de fantasmas. Estos espectros se manifiestan en las cicatrices que las guerras han dejado plasmadas en la naturaleza. Algunas marcas son prácticamente invisibles a la vista humana, pero no a la luz infrarroja. Jonathan Beamish utiliza esta técnica para fotografiar los rastros de la primera guerra mundial en los mayores campos de batalla. 

En las fotografías, la belleza de los paisajes franceses y belgas cobra un matiz lúgubre. A través de la oscura luz, las fisuras del conflicto se aprecian todavía en varios sitios después de 200 años. Dice Beamish: 

La fotografía infrarroja siempre me ha interesado, pues te permite ir más allá de la visión común, apreciar colores normalmente invisibles, e incluso te da la habilidad de ver en la oscuridad.

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¿Por qué asomarse a este vacío? ¿Para qué ver a los ojos las heridas de la guerra? 

Hay algo de sanación en estos paisajes arrasados, un poco de la tranquilidad que llega únicamente tras enfrentarse a los recuerdos más dolorosos. Los tonos grises, cruzados de súbito por trazos de rojo profundo, traen los eventos del pasado al presente de forma vívida. 

Pasado y presente se funden en estas imágenes. Los miles de soldados heridos, los caídos y las aldeas derruidas queman su huella para siempre en la historia. Por encima de todo, la naturaleza queda invicta: su resiliencia trasciende todos los conflictos. 

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Esculturas de niebla en parques y bosques (Fotos)

¿Hay algo más hermoso que cuerpos de niebla acariciándose con árboles y espejos de agua?

Algo tiene la niebla que a pesar de ser en esencia inasible, también es profundamente corpórea. Su corporalidad, aunque elusiva, tiene una presencia contundente. Tal vez por eso es que Fujiko Nakaya recurre a la niebla como materia prima para sus esculturas.

Llama la atención que la artista japonesa presente sus piezas como esculturas, y no como performance o algún formato de arte efímero. Pero Nakaya lleva décadas esculpiendo los flujos de niebla y su obra surge, en parte, en respuesta al materialismo occidental que predomina en la noción de escultura; por eso aborda la materia desde una perspectiva más pasajera, menos franca (como quizá es, en realidad, el ADN de nuestro universo y nuestras respectivas realidades).

Existe el concepto occidental de sólido y eterno, pero en el pensamiento budista la naturaleza siempre te responde de acuerdo a sus reglas.   

Con el nombre de Fog x FLO: Fujiko Nakaya on the Emerald Necklace, esta serie interviene cinco parques en Boston con “esculturas de niebla”. Para “enneblinar” estos escenarios, la artista sitúa inyectores en árboles, piedras y otros elementos naturales, los cuales están programados para emitir vapor de agua cada hora. Así, los cuerpos neblinosos desfilan a través del espacio –con dirección y espesor planeados– de manera coreográfica. La repetición permanente de sus flujos hace que, aunque dinámicos, adquieran una presencia casi material.

¿Hay algo más hermoso que cuerpos de niebla acariciándose con árboles y espejos de agua? (la respuesta no importa).