Si naciste entre 1994 y 2010, puedes considerarte parte de la Generación Z (también llamada posmilénica o centúrica). Dependiendo de a quién le preguntes, esta generación también puede incluir a los nacidos entre 1997 y 2012. Lo importante no es exactamente cuándo nacieron, sino entender el mundo en el que viven: la innovación tecnológica es parte de su horizonte y están dispuestos a organizarse para hacer del mundo un lugar mejor. Probablemente, su supervivencia dependa de lograrlo.

Giphy: Fran Borzea

Si eres un empleador de la generación millennial o anterior, es fundamental comprender que los miembros de la Generación Z nacieron en un mundo muy distinto al tuyo. Esta diferencia es la que los hace aliados invaluables en el entorno laboral. La primera ola de universitarios de la Generación Z ya está ahí afuera, buscando abrirse paso en el competitivo mercado laboral, aunque la mayoría aún está en la escuela y sabremos de ellos hasta dentro de unos años. Sus expectativas sobre el entorno laboral también deben tomarse en cuenta para evitar malentendidos. Y aunque nacieron y crecieron directamente en entornos digitales, eso no quiere decir que no valoren el contacto humano. Vayamos paso a paso.

 

Por ello, aquí hay 10 cosas que debes saber sobre la Generación Z en el trabajo:

 

1. La Generación Z es la más autodidacta

Probablemente fueron a escuelas con programas educativos colaborativos o menos estructurados que las generaciones previas. Esto es así porque los programas de estudio han cambiado a la par de la tecnología. Su forma de aprender puede parecer menos estructurada que antes: en lugar de tomar una clase para aprender algo, probablemente tomaron un curso gratuito, vieron tutoriales en YouTube o aprendieron mediante prueba y error.

Su idea del aprendizaje no es obtener un título universitario que avale sus conocimientos, sino la búsqueda constante de actualizaciones y nuevas ideas. Sin embargo, deben desarrollar la tolerancia a la frustración y cuidar que la variedad de sus intereses y expectativas se equilibre con la disciplina necesaria para lograr sus objetivos.

 

2. Necesitan capacitación a su propio ritmo

Muy de la mano con el punto anterior, la forma en la que la Generación Z recibe capacitación para integrarse a un nuevo entorno laboral también está cambiando, incluso desde el punto de vista del empleador. Si la tecnología y la economía se están modificando, ¿por qué la capacitación debe ser igual de estructurada

La retroalimentación clara y directa es la mejor manera de explicarles cuál es su función dentro de un grupo de trabajo y qué se espera de ellos en una empresa. A su vez, la Generación Z no tiene empacho en externar todas sus dudas. Esto puede ser muy benéfico en el trabajo, pues tienen la capacidad de modificar viejos métodos de aprendizaje (e incluso, de mejorarlos) a la vez que los aplican.

 

3. Necesitan sentirse valorados para crear valor

Los salarios laborales no crecen al mismo ritmo que el costo de la vida. Es por ello que los miembros de la Generación Z no están dispuestos a permanecer mucho tiempo en un trabajo donde no se sientan valorados y recompensados tanto económica como profesionalmente.

A diferencia de sus antecesores, los millennials, la Generación Z tiene que pagar por servicios médicos y ahorrar por sí misma, por lo que ve como una desventaja un trabajo que no le ayude a cubrir las necesidades vitales. Por otra parte, no todas las recompensas vienen en forma de dinero: avanzar en su carrera o acceder a mejores puestos de trabajo también son recompensas valiosas para motivarlos a quedarse en un empleo.

 

4. Tienen un espíritu emprendedor y es independiente

La Generación Z es ambiciosa. Una encuesta de Online Schools Center afirma que el 41% de los encuestados en este rango de edad planea tener su propio negocio. Esto contrasta con el 4% de los millennials incluidos en el estudio. Lo anterior no significa que simplemente quieran “ser los jefes”, sino que nacieron en una economía donde el trabajo freelance parece ser la norma. Al igual que los millennials, han debido emplearse a sí mismos simplemente para sobrevivir.

Por decirlo de otra forma, no es que no puedan “ponerse la camiseta” de una empresa, sino que están entrando en un entorno laboral que les exige ponerse varias camisetas al mismo tiempo, incluida la de sus propias pasiones. La mejor manera de conservarlos y aprovechar sus habilidades en un equipo de trabajo es escuchar sus sugerencias y motivar su participación en la toma de decisiones. Eso, o mirar cómo dejan una empresa para fundar su competencia.

 

5. Son su principal prioridad

Esto puede parecer egoísta, pero dado el estado de la economía, la Generación Z entiende el trabajo como un escalón en el camino de su desarrollo, no como una meta en sí misma. Es por ello que los miembros de esta generación no estarán dispuestos a permanecer en un barco que se hunde por “lealtad” a la empresa. La economía los ha dejado endeudados y preocupados por el futuro. No van a sacrificarse en aras del progreso ajeno.

Una forma de contrarrestar esto, desde la perspectiva del empleador, es crear una cultura laboral que les permita tener motivos personales para quedarse en su empleo actual. Según las últimas encuestas, los trabajadores de la actualidad cambian de trabajo aproximadamente diez veces entre los 18 y los 34 años. Moraleja: para conservarlos, ayúdales a progresar.

 

6. Llevan sus pasiones a donde vayan

Ser independiente y trabajar como freelance es la primera opción para la Generación Z, no sólo porque los empleos de tiempo completo y prestaciones están desapareciendo a nivel global, sino porque ello también les permite tener flexibilidad y control sobre su tiempo e ingresos.

Es importante entender que para las generaciones más recientes, el trabajo no define quiénes son. La idea de reinventarse a través de sus pasiones hace que muchos de ellos busquen hacer de sus pasiones o hobbies una carrera de tiempo completo. También son una generación que está dispuesta a cambiar su lugar de residencia con más facilidad y frecuencia, lo cual puede ser una motivación extra para permanecer en un mismo trabajo por más tiempo.

 

7. Buscan equilibrio entre vida personal y laboral

Para bien o para mal, el ecosistema digital hace que sea difícil determinar con precisión cuál es el momento final de la jornada de trabajo. Estar conectados todo el tiempo parece sinónimo de “estar disponibles” todo el tiempo para el trabajo. Sin embargo, esto se traduce en el síndrome de burnout, donde el trabajador deja de ser productivo por estar agotado física y mentalmente.

Según una encuesta de Gallup, 28% de los empleados de la generación millennial han reportado sentir el síndrome de burnout, lo que aumenta en un 63% la probabilidad de que falten al trabajo (o renuncien) por enfermedad o agotamiento. La forma de contrarrestar esto es asegurarse de que la carga de trabajo no sea excesiva. Quemar o agotar a un empleado a corto plazo evitará que desarrolle su potencial completo a largo plazo. La motivación también es importante.

 

8. El contacto humano es fundamental

Aunque sus abuelos los vean como un pequeño robot, lo cierto es que los miembros de la Generación Z aprecian el contacto y la retroalimentación en el entorno de trabajo. Esto aplica especialmente en el caso de los trabajadores freelance: el correo electrónico puede ser práctico, pero impersonal. El auge de los sitios físicos de coworking en distintas ciudades es evidencia de que los freelance necesitan interactuar con otras personas y sentirse parte de los proyectos en los que trabajan. O al menos, es una forma de luchar contra el ostracismo y el aislamiento.

Ellos y sus empleadores deben estar al tanto de las ventajas de los horarios flexibles de trabajo, pero el home office puede ser desgastante y derivar en casos de soledad extrema (no por nada los casos de depresión y ansiedad están aumentando entre esta población).

 

9. Tienen el rango de atención más corto de la historia

Algunos estudios sugieren que la Generación Z es capaz de concentrarse solamente por lapsos de aproximadamente 8 segundos. Si llegaste hasta este punto del post, piensa en todas las cosas que te han distraído mientras leías: notificaciones de tus redes sociales, llamadas, el ritmo de la vida… Para esta generación es igual, o tal vez un poco peor.

Otra forma de entender la manera en que los miembros de la Generación Z usan su atención es que no van a invertirla en nada que no sea realmente atractivo y relevante. Cuando se concentran, son capaces de filtrar mucha información innecesaria en un período muy breve. Saben llegar al punto si sienten que la tarea merece el titánico esfuerzo de mantener la atención.

 

10. También son la generación más estresada

Un estudio señala que los trabajadores de entre 18 y 34 años reportan niveles de estrés de 5.4 en una escala de 10, mientras el promedio nacional (en Estados Unidos) es de 4.9. Según este estudio, un nivel aceptable de estrés se sitúa en 3.6. Esto se traduce en que los millennials y la Generación Z son las generaciones más estresadas actualmente, y las causas son 1) el trabajo, 2) el dinero y 3) la estabilidad laboral.

El estrés no es solamente un estado subjetivo de tensión, sino una causa creciente de ausentismo laboral, incumplimiento de fechas de entrega, accidentes de trabajo y altos costos para la salud. El estrés tiene un costo de 300,000 millones de dólares al año solamente en Estados Unidos. Esto puede remediarse con jornadas reducidas de trabajo (aprovechar mejor el horario laboral de los empleados también aumentará la producción), más días de vacaciones y descansos intercalados durante el día.

¿Eres parte de la Generación Z o la has integrado a tu fuerza laboral? Nos encantaría leer tus experiencias en los comentarios.