El 26 de abril de 1986 ocurrió uno de los desastres nucleares más devastadores de la historia de la energía nuclear. El reactor 4 de la central Vladimir Ilich Lenin, ubicada cerca de Chernóbil, explotó devastando aquella ciudad. Desde entonces el lugar ha quedado relegado a la exclusión debido a la contaminación radioactiva que sigue emanando. Hasta ahora no se habían obtenido los permisos para adentrarse en la sala de control del reactor 4 por los peligros que representa. Pero un equipo de la Universidad de Bristol obtuvo un acceso de exploración sin precedentes a la central de Chernóbil y realizó una revaluación de los niveles de radiación.

Una exploración sin precedentes 

Junto con sus homólogos ucranianos, los expertos en energía nuclear de la Universidad de Bristol, han estado trabajando para realizar una investigación pionera en mapas de radiación. Y en un hecho sin precedentes, obtuvieron acceso a la ahora infame sala de control del Reactor 4. Ahí desplegaron sensores de escaneo y mapeo de radiación creados con tecnología de punta para soportar la contaminación nuclear. Igualmente desplegaron el arsenal de sensores dentro del Nuevo Confinamiento Seguro (NSC), la estructura erigida para cubrir los restos de la explosión nuclear ocasionada en 1986 y el sarcófago original.

sala de control nuclear de Chernóbil

El equipo incluyó varios sistemas robóticos equipados con dispositivos de detección de vanguardia desarrollados entre la Universidad de Bristol y la Universidad de Oxford. El objetivo de cada sistema es recopilar modelos 3D de alta precisión para revaluar la distribución y la gravedad de los riesgos radiológicos.

“Aventurarse realmente dentro de la sala de control del reactor fallido fue una experiencia tensa pero estimulante. El equipo hizo un trabajo fantástico al implementar nuestros sistemas rápidamente y en condiciones desafiantes. Es una gran recompensa después de meses de arduo trabajo y planificación para saber que nuestra tecnología funciona bien en entornos nucleares reales”, dijo Tom Scott de la Universidad de Bristol e investigador principal.

Revaluando los niveles de radiación en Chernóbil 

El objetivo central de la investigación es el de desarrollar nueva tecnología capaz de funcionar en condiciones radioactivas importantes. De esta manera, se podría utilizar de forma segura en el desmantelamiento de instalaciones nucleares. Los investigadores trabajan para posibilitar el desmantelamiento del reactor nuclear que ocasionara el desastre de Chernóbil. Buscan implementar nuevas vías para reducir los riesgos que surgen a la hora de lidiar con desechos radiactivos.

radiación en Chernóbil

“Estamos muy contentos de haber demostrado con éxito una capacidad que es útil tanto para el desmantelamiento de Chernóbil, como para los sitios nucleares heredados en el Reino Unido y en otras partes del mundo”, dijo Scott.

Luego de adentrarse en la sala de control del Reactor 4, el equipo regresó a Reino Unido para analizar los datos obtenidos por los sensores. Se espera que con esto puedan proporcionar a las autoridades ucranianas mapas precisos, altamente detallados. Y no disponibles anteriormente de la distribución de los niveles de radiación que rodean el reactor condenado.