Evo Morales renunció a la presidencia de Bolivia tan sólo 3 semanas después de las elecciones del 20 de octubre. Al parecer, el comandante de las Fuerzas Armadas de ese país, Williams Kaliman, sugirió al entonces presidente retirarse de su puesto para liberar la crisis política.

Este punto crítico se desenvolvió después de que el Tribunal Supremo Electoral suspendiera el conteo rápido durante las elecciones del 20 octubre, según el cual Evo Morales y su opositor Carlos Mesa enfrentarían una segunda vuelta de votación. Poco después las sospechas sobre un presunto fraude se elevaron cuando el TSE reactivó el conteo y mostraba un ligero avance de Morales otorgándole la victoria sobre las elecciones. La oposición inmediatamente reclamó por lo que consideró un fraude.

Ahora, Evo Morales renunció a la presidencia de Bolivia en medio de un desconcierto social entre lo que debió ser y lo que no. Los ciudadanos ahora se encuentran en la búsqueda de un nuevo presidente.

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AP

8 puntos clave para entender por qué Evo Morales renunció a la presidencia de Bolivia y que se volvieron primordiales para dar el siguiente paso:

4a reelección

La crisis política de Bolivia se anunciaba desde años atrás, pues el presidente Evo Morales había ocupado el cargo desde el 22 de enero de 2006. El segundo gobierno empezó en 2010, después un tercero se anunciaba en 2015, a pesar de que la Constitución de Bolivia sólo tenía permitido dos mandatos presidenciales continuos.

En 2016 ya se habían acumulado antecedentes de que más del 50% del país había votado en contra de una posible reelección del dirigente, pero gracias al Tribunal Supremo Electoral y al Tribunal Constitucional no hubo impedimento para Morales continuar en la contienda de la presidencia.

En 2019 terminaba el tercer mandato y Evo Morales buscaba la cuarta reelección que extendería su presidencia hasta 2025. No obstante, muchos aseguraban que las elecciones del 20 de octubre podían marcar la salida de Morales de la presidencia para abrir paso a Carlos Mesa (integrante de la oposición boliviana).

 

Se denuncia fraude en las elecciones

Las elecciones para elegir al próximo presidente de Bolivia se llevaron a cabo el 20 de octubre. Una vez que inició el conteo, el TSE marcaba una candidatura muy cerrada y con una posible segunda vuelta.

Poco después, un repentino corte en el conteo de la votación que atrasó los resultados durante casi 1 día levantó sospechas sobre la transparencia del proceso. Inmediatamente, la oposición a Morales pidió un nuevo conteo que fuera respaldado por el escrutinio internacional.

 

Oposición busca la renuncia de Morales

Ante los hechos registrados durante el conteo, la oposición liderada por Carlos Mesa y Luis Fernando Camacho, presidente del Comité Cívico de Santa Cruz, exigieron la renuncia del mandatario y descartaron por completo la segunda vuelta con Morales.

Una clara resistencia se mostró desde la postura de estos políticos. Camacho se presentó como la voz oficial de la oposición y reclamó la renuncia del mandatario más la de senadores, diputados y magistrados del Tribunal Supremo de Justicia y el Constitucional.

 

Organizaciones internacionales solicitan transparencia

La OEA y la Unión Europea se unieron a la auditoría de las elecciones tras una petición del gobierno en pos de “necesaria credibilidad y transparencia”. En un principio Carlos Mesa rechazó el mecanismo por el cual la organización iba a analizar los resultados de las elecciones, pero la auditoría continuó.

Días después, la OEA anunció los resultados del análisis electoral y reconoció la existencia de actas con algunas alteraciones y otras con firmas falsificadas. Se declaró que no hubo una cadena de seguridad para las actas, por lo tanto, había una clara manipulación de datos. Con el conocimiento de los resultados de la auditoría, Evo Morales anunció un llamamiento a nuevas elecciones sin definir la fecha, ni hacer partícipe a ninguna organización.

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EFE/Jorge Abrego

Ejército y policía en golpe de Estado

Ya no habría otra oportunidad de elecciones, Evo Morales había pisado la cuerda floja y estaba a punto de caer del banco presidencial de Bolivia. Bastó con el pronunciamiento del general Williams Kaliman, comandante de las Fuerzas Armadas, para que el presidente reconsiderara su postura:

Sugerimos al presidente del Estado que renuncie a su mandato presidencial, permitiendo la pacificación y el mantenimiento de la estabilidad por el bien de nuestra Bolivia.

El posicionamiento de los militares era claro, no permitirían que Evo Morales extendiera su mandato por cuarta vez. Aunado a esta declaración, las calles de Bolivia se iban llenado de violencia y protestas, a las cuales terminaron por unirse distintas unidades de policía y militares.

 

Evo Morales denuncia orden de aprehensión ilegal

El domingo 10 de noviembre, tan sólo 3 semanas después de celebradas las elecciones, Evo Morales anunciaba una orden de aprehensión ilegal en su contra, la cual era emitida por un oficial de policía. Además, aseguró que había habido allanamiento de grupos violentos en su domicilio.

La ministra de Salud y otros frentes a favor de Morales rechazaban el golpe de Estado. Varios defendían la posición del presidente dentro de la democracia de Bolivia y condenaban la actuación de algunas entidades internacionales.

 

Levantamiento popular

Morales, desde el primer momento que surgieron las dudas sobre las elecciones, convocó a sus seguidores a defender la democracia de Bolivia. Las calles se llenaron, pero tanto de seguidores de Morales como de otros tantos que pedían la renuncia del mandatario.

Una fuerte movilización aseguraba la crisis política en Bolivia. El país se levantaba para exigir la renuncia de Morales, ya no habría una segunda vuelta de elecciones; la única salida era renunciar.

 

Evo Morales renunció a la presidencia de Bolivia, ahora ¿quién gobierna?

Nadie se esperaba que así se iniciaría otro período de gobierno en Bolivia. El presidente Evo Morales renunció a la presidencia de Bolivia durante la mañana del 10 de noviembre. En un mensaje de televisión aclaró que se iba porque había “habido un golpe cívico, político y policial”.

Morales reconoció que dimitía de su mandato para evitar la violencia en el país. Poco después de la renuncia, el llamado constitucional se dirigió hacia el vicepresidente García Linera, el cual también renunció al cargo.

Durante el domingo, continuaron una serie de renuncias. Ahora, el abandono político ha dejado a Bolivia con una de las más grandes incógnitas: ¿quién asumirá la presidencia de Bolivia?

 

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