Ruth Boden se toma muy en serio su pasión por la “música de altura”. Tan es así, que decidió escalar los más de 3,000 metros de altura que tiene la montaña Wallowa en Oregon con su violonchelo amarrado a la espalda. ¿Su propósito? Tocar música de Johann Sebastian Bach desde la cima; y más allá de sobrevivir al intento, esta mujer logró una improbable fusión: música clásica + adrenalina.

“Quiero trascender los lugares comunes de la música”: precisamente este es el espíritu del documental Andante, que sigue a Ruth en su curiosa travesía. El título juega con el término musical y la extenuante caminata que esta mujer emprendió, acompañada de su preciado instrumento y del director Gavin Carver, quien dio más de una pirueta para proteger su cámara del viento. 

Hay que admitir que Ruth logró su cometido de ir más allá de lo común. En el entorno de la música clásica, que a veces puede resultar algo rígido, su aventura es un giro refrescante y una muestra de que no hay límites para llevar más lejos aquello que nos apasiona. Mira un fragmento aquí: