Los elefantes son una de las especies más amenazadas a nivel mundial, en el caso de los elefantes asiáticos las cifras lo demuestran. Tan sólo quedan en el mundo entre 20 mil y 40 mil elefantes en estado silvestre y 3,800 en cautividad en Tailandia. Sin embargo, estos últimos no siempre habitan en refugios, sino que pertenecen a la industria del turismo y nunca han vivido en libertad. Ese es el caso de BunMa y Chaba, una elefante madre y su pequeña bebé que vivieron toda su vida en un campamento de equitación, donde BunMa se encargaba de entretener a los turistas. Eso hasta que Save Elephant Foundation escuchó sobre su historia y puso manos a la obra para rescatarlas.

BunMa vivió la mayor parte de su vida en cautiverio en el campamento de equitación. Amarrada con cadenas y obligada a hacer trucos para entretener a los turistas, su vida no ostentó las condiciones óptimas para un animal de su especie. Chaba nació en el mismo campamento y se mantuvo aislada del mundo exterior, su única compañía era BunMa cuando esta no se encontraba trabajando.

BuMan y Chaba elefante bebé
SEF

El día del rescate

Cuando Save Elephant Foundation (SEF), una asociación sin fines de lucro que se encarga de rescatar elefantes en condiciones precarias, escuchó de esta historia, no dudó en actuar. Al arribar al campamento encontraron a dos elefantes completamente aislados y sin ningún tipo de enriquecimiento. BunMa estaba atada de patas con una cadena corta para impedir que se desplazara del lugar. Tanto la madre como Chaba presentaban signos de mala salud y por ello, la asociación negoció el rescate.

Se decidió trasladarlas hasta el Elephant Nature Park, al norte de Tailandia. Originalmente estaba previsto hacer el traslado en un vehículo de carga, pero ambos elefantes mostraron nerviosismo ante la situación. Así que finalmente los rescatistas pensaron que una larga caminata sería la mejor opción. Tras dos horas de emprender el viaje a pie, ambos elefantes llegaron a lo que hoy es su nuevo hogar y fueron recibidos con un pastel para elefantes.

Bebé elefante desbordando ternura 

Luego de disfrutar de su comida de bienvenida, Chaba, el elefante bebé recibió su primer baño y las imágenes que SEF compartió del momento, simplemente desbordan ternura. En ellas se observa a la pequeña jugueteando por primera vez con su trompa dentro del agua, mientras su madre se toma un descanso para alimentarse.

Desde entonces SEF ha compartido numerosos videos donde se observa a Chaba, jugueteando con el agua. Incluso se le ve muy recuperada, con un tamaño más grande y un aspecto mucho más saludable. “El peso de la pequeña está mejorando constantemente. Estamos encantados de ver a la niña crecer con buena salud”, dice SEF. Chaba y su madre BunMan ahora vivirá el resto de su vida en el parque, donde serán protegidas por todo el equipo del santuario que espera reemplazar con sus cuidados, los recuerdos del crudo cautiverio al que fueron sometidas.