Sin importar dónde hayas nacido, al pan lo vas a encontrar en casi todos los desayunos, comidas y cenas del planeta. 

Es el invento del milenio, y una forma de darle a nuestro cuerpo los granos que necesita desde formas, por supuesto, más deliciosas, y que han podido ser compatibles con todo tipo de alimento dulce o salado. 

Por eso, su versatilidad y diversidad han dado vida a platillos indispensables, pero también a algunos mitos alrededor de su impacto en la salud.

¿Qué tan ciertos serán estos dichos? ¿Acaso los cientos de años de hornear pan y acompañarlo con tus alimentos preferidos no han tenido ningún beneficio?

Para que elijas lo mejor para tu cuerpo, te compartimos la siguiente infografía con datos extraídos de la perspectiva científica (puedes ver las fuentes al final de la misma). ¿Qué es mito y qué es verdad? Acá te decimos: