En los últimos años, el sistema económico e industrial nos ha acostumbrado a tomar y generar residuos sin mirar las posibilidades de un cambio. Ahora que enfrentamos una severa crisis climática, en nuestro vocabulario y nuestra rutina diaria se ha incluido la economía circular, un modelo que nos enseña a devolver positivamente lo que consumimos.

Adoptar una economía circular es un proceso lento pero fructífero. Alejarnos de un consumismo extractivista que está anclado en nosotros desde nuestro nacimiento es complejo, pero no imposible.

El objetivo es desacoplarnos, pensar fuera de la regla o lo “normal”. El primer paso es despojarse gradualmente del consumo infinito de recursos; pensar que los recursos naturales son finitos es una buena forma de empezar.

economia-circular-ambiente

Normalmente este sistema económico se basa en diseñar residuos, mantener productos y materiales en uso y regenerar los sistemas naturales. La importancia de que la economía trabaje de manera efectiva en todo nivel y escala garantiza que individuos, comunidades y mundo funcionen efectivamente.

 

Logrando una transición 

Esta economía implica ajustes para reducir los impactos negativos de la economía actual o lineal. Además de una transformación sistémica construida con base en la resiliencia a largo plazo, es decir, encontrar oportunidades de desarrollo en todo ámbito.

Ciertamente, los políticos tienen que hacer mucho en este sentido, pero como individuos que forman parte de la sociedad podemos presionar para que ocurran distintos cambios desde la base de la economía. Puedes comenzar con cambios en tus compras, en tu forma de usar los residuos y de generar tus propios recursos.

Aunque no lo creas, estas acciones significan una transformación en tu economía. Conforme vayas viendo los beneficios, entenderás la importancia de devolverle al planeta las cosas positivas que te ofrece.

 

Cómo aplicar la economía circular en tu vida

 

Sigue leyendo: ¿La basura es la nueva materia prima? Bienvenidxs a la economía circular